Con polémica, se inició el juicio por la tragedia de El Totoral

Un empresario y dos policías están imputados por la Justicia. Hubo cruces verbales entre el fiscal de Cámara y el abogado del dueño del ómnibus que se desbarrancó en 2002. En el accidente murieron 49 personas.

ACUSADO. Oyola, a la derecha de azul, escucha al chofer Juárez. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
ACUSADO. Oyola, a la derecha de azul, escucha al chofer Juárez. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
15 Noviembre 2005
CONCEPCION.- Un acalorado debate se dio al inicio del juicio que realiza desde ayer la Sala I de la Cámara Penal por la tragedia de El Totoral. El 15 de setiembre de 2002, un ómnibus que transportaba 70 peregrinos se desbarrancó en los cerros catamarqueños. En el accidente perdieron la vida 49 personas.
En el banquillo, hay tres acusados por el delito de cohecho: el empresario Raúl Oyola, propietario del colectivo, y los policías Manuel Antonio Garzón y Héctor Luján, ambos a cargo del control fronterizo de Huacra, a quienes además se les imputa incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Según la investigación, Oyola pagó una coima para que se permitiera el paso del ómnibus, que circulaba excedido de pasajeros y sin la documentación reglamentaria, como seguros, certificado de inspección técnica y permiso de la Dirección de Transporte de la Provincia. Los uniformados, en tanto, lo dejaron pasar -según el planteo acusatorio- pese a las infracciones que acumulaba.
Durante la audiencia, que contó con la presencia de algunos sobrevivientes y de parientes de las víctimas fatales, se desplegó un riguroso dispositivo de control de acceso a la sala. Entre los asistentes privó la tranquilidad.

Amenaza
El fiscal Horacio Astorga, en un determinado momento, llegó a amenazar con renunciar a su función por considerar que el abogado defensor de Oyola, Osvaldo Schiappacasse, pretendía obstruir el esclarecimiento del caso. Esta situación se suscitó cuando declaraba José Luis Juárez, segundo chofer, que acompañaba al desaparecido José Luis Soberón. Schiappacasse pidió con insistencia al tribunal que Astorga no se excediera al interrogar al testigo sobre cuestiones suscitadas en Catamarca, por estar fuera de la jurisdicción de los hechos que se debaten. Los vocales José Garzia, Elena Grellet de Barrionuevo y Raquel Asís no hicieron lugar al planteo del defensor.
Juárez dijo que trabajaba para Oyola "en negro"; que él manejó el ómnibus desde Tucumán hasta Catamarca y que, si llevaba pasajeros en exceso, fue porque los encargados de contratar el ómnibus lo hicieron sólo para 40 personas. "No sé de dónde se sacó que iban 70 personas, cuando en el pasillo iban sólo unos cinco pasajeros en bancos. Si los llevaba así fue, obviamente, por autorización de Oyola", sostuvo. También aclaró que en ningún lugar fueron controlados por la Policía y que no vio que su empleador haya ido en auto, delante del ómnibus, liberando el paso de la unidad en los controles, como dijeron los accidentados.
"Se llevaba toda la documentación reglamentaria", aseguró Juárez. Sin embargo, luego se vio en aprietos al ser interrogado sobre si había visto el permiso reglamentario de circulación y el certificado de verificación mecánica. "No los vi. Los papeles estaban a cargo de Soberón", aclaró luego.
"No sé lo que pasó con el ómnibus antes de desbarrancarse", dijo por otro lado. Otro de los que declararon ayer fue el entonces jefe de la Regional Sur de la Policía, comisario mayor (r) Luis Carrizo, que deslindó responsabilidades en el caso al afirmar que los agentes sabían de las obligaciones que tenían en el control. Y que si no las cumplieron se debió a cuestiones que ellos deberán responder. El juicio se reanudará hoy a las 9.30, con seis testigos citados a declarar. (C)

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