"No dejaremos que Gómez visite la tumba de mi padre"

La hija del juez Aráoz espera que la Justicia rechace el insólito planteo. La joven amenazó con pasar todo el día en el cementerio para que la acusada no ingrese.

PRESENCIA. Ema Gómez causó un revuelo con su visita a Tribunales.
PRESENCIA. Ema Gómez causó un revuelo con su visita a Tribunales.
13 Noviembre 2005
"No voy a permitir que nadie, y menos una asesina como ella, vaya a la tumba de mi papá", aseguró Lucrecia Aráoz, hija del juez de Menores, Héctor Agustín Aráoz. De esta manera, la familia del magistrado dejó en claro que se opone firmemente a que Ema Gómez, la principal sospechosa de haber participado en el crimen, visite el cementerio.
Aráoz, de 21 años, se transformó en la vocera de la familia del juez que fue asesinado de nueve balazos el 26 de noviembre de 2004 en su casa de Yerba Buena. "Confío en que la Justicia le rechace el pedido que realizó esa mujer. Caso contrario, juro por mi papá, que vamos a estar toda mi familia desde las 8 hasta las 24 custodiando el lugar donde descansan sus restos", agregó.
Gómez y el oficial Darío Pérez son los únicos imputados por el asesinato. La mujer presentó ante el fiscal Guillermo Herrera, que lleva adelante la investigación, para ratificar el insólito pedido de visitar la tumba del magistrado.
A la hora de justificar el planteo que realizó, dijo que lo extraña. "Quiero ir a verlo, porque en mis sueños él me dice que sea fuerte y que vamos a volver a estar juntos", señaló.
Días atrás, desde la Comisaría de la Mujer, donde se encuentra detenida hace ya casi un año, escribió una nota para solicitar que se le permita visitar el lugar donde fue enterrado el juez (su ex pareja, dice en la nota).
Durante más de una hora explicó ante Herrera los motivos de su solicitud, que también incluye una autorización especial para realizarse un tratamiento odontológico por una infección que le generó otros problemas de salud.

Malestar
Lucrecia Aráoz señaló además que, para la familia del magistrado, es una desilusión que Gómez continúe apareciendo en los medios de comunicación. "No entendemos cómo se puede elogiar a esa señorita, que está acusada de un crimen. Me parece que hay que tener un mínimo de respeto por mi padre y por sus hijos", concluyó.
La esposa y los ocho hijos de Aráoz, desde que ocurrió el crimen, han tenido una activa participación en la causa. Si bien es cierto que nunca presentaron pruebas para demostrar sus dichos, plantearon que Aráoz había sido víctima del accionar de una mafia policial.
Además, al poco tiempo de haberse cumplido seis meses de la muerte del magistrado, anunciaron públicamente que iniciaron acciones judiciales contra la Provincia, por el resonante crimen que conmocionó a Tucumán.

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