12 Noviembre 2005 Seguir en 
SALTA (De nuestro enviado especial, Juan José Concha Martínez). "En la Argentina aumentó la filantropía y hay avances en la toma de conciencia y en el impulso de algunas iniciativas, pero todavía estamos lejos de tener una responsabilidad social empresaria fuerte". Este concepto pertenece a Bernardo Kliksberg, un renombrado experto argentino que vino especialmente desde Washington a participar de esta III Conferencia Argentina de Responsabilidad Social Empresaria (RSE), que se realizó en esta ciudad.
Según Kliksberg, "por competitividad, por productividad y por ética" los empresarios deben involucrarse en las prácticas de RSE. Este experto, René Castro, de Costa Rica, y Abel Albino, de Mendoza, fueron las figuras centrales del encuentro, que se desarrolló en forma simultánea en el Club 20 de Febrero y en el Hotel Sheraton, de esta ciudad, organizado por la Fundación del Tucumán y la Fundación Salta.
Presencias
En las jornadas hubo 300 participantes que debatieron ponencias en 14 sesiones temáticas, nueve plenarios y 23 paneles. Participaron especialistas y empresarios de Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile y Argentina. También se hicieron presentes, en gran número, hombres de negocios de Tucumán y funcionarios del Gobierno de la provincia, como el ministro de Salud, Juan Manzur, y la secretaria de Educación, Susana Montaldo.
En una charla con LA GACETA apenas arribado desde la capital de Estados Unidos (vino por sólo seis horas), Kliksberg recomendó que los empresarios argentinos se involucren cada vez más en acciones, en proyectos y en actitudes de RSE. Relató que en este mundo globalizado, hoy en día "hay 70 millones de consumidores éticos" que sólo compran productos de empresas que tienen altos niveles de responsabilidad social. "Se llaman consumidores éticos, porque no aceptan consumir productos que destruyan el medio ambiente o que hayan sido elaborados con mano de obra esclava; son un mercado al que muchas empresas se pelean por entrar", explicó.Kliksberg planteó que en nuestro país "aumentó la filantropía y ciertas prácticas altruistas de las empresas, pero es necesario llevarlas a una etapa superior para enfrentar las inequidades y la pobreza". También reclamó un mayor compromiso de los estados nacinonal y provinciales para trabajar junto a los empresarios en proyectos de integración.
"Hoy el riesgo es que las empresas puedan quedar fuera de la competitividad en pocos años si no alientan decisiones estratégicas para impulsar prácticas de responsabilidad social", destacó Kliksberg. "Inclusive, dentro de las propias empresas, se sabe que su personal se siente cada vez mejor, más estimulado en su productividad cuando tiene conciencia de que su empresa tiene un compromiso mayor con la sociedad", remarcó.Aunque la voz de este experto argentino, que trabaja en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), era escuchada con atención, también resonaron las palabras del sacerdote Aurelio Coro Prieto, que vino al encuentro especialmente invitado. "A las cosas hay que hacerlas bien. Con responsabilidad, pero hay que pensar en el hombre, porque el hombre debe ser el centro de todas las cosas; por eso, es necesario que no haya salarios en negro, que haya una mejor paga y que no se discrimine a las mujeres", dijo el padre Coro.
Exposiciones
Las distintas empresas mostraron aquí sus experiencias, sus prácticas y sus testimonios de los diversos proyectos que vienen realizando. Techint y Ledesma, entre otras, expusieron sus programas de desarrollo social, y las ONG y los Estados provinciales y municipales expusieron sus prácticas. Todos, envueltos en el lema principal de esta conferencia, que giró en torno de que "no puede haber empresas prósperas en países pobres".
Según Kliksberg, "por competitividad, por productividad y por ética" los empresarios deben involucrarse en las prácticas de RSE. Este experto, René Castro, de Costa Rica, y Abel Albino, de Mendoza, fueron las figuras centrales del encuentro, que se desarrolló en forma simultánea en el Club 20 de Febrero y en el Hotel Sheraton, de esta ciudad, organizado por la Fundación del Tucumán y la Fundación Salta.
Presencias
En las jornadas hubo 300 participantes que debatieron ponencias en 14 sesiones temáticas, nueve plenarios y 23 paneles. Participaron especialistas y empresarios de Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile y Argentina. También se hicieron presentes, en gran número, hombres de negocios de Tucumán y funcionarios del Gobierno de la provincia, como el ministro de Salud, Juan Manzur, y la secretaria de Educación, Susana Montaldo.
En una charla con LA GACETA apenas arribado desde la capital de Estados Unidos (vino por sólo seis horas), Kliksberg recomendó que los empresarios argentinos se involucren cada vez más en acciones, en proyectos y en actitudes de RSE. Relató que en este mundo globalizado, hoy en día "hay 70 millones de consumidores éticos" que sólo compran productos de empresas que tienen altos niveles de responsabilidad social. "Se llaman consumidores éticos, porque no aceptan consumir productos que destruyan el medio ambiente o que hayan sido elaborados con mano de obra esclava; son un mercado al que muchas empresas se pelean por entrar", explicó.Kliksberg planteó que en nuestro país "aumentó la filantropía y ciertas prácticas altruistas de las empresas, pero es necesario llevarlas a una etapa superior para enfrentar las inequidades y la pobreza". También reclamó un mayor compromiso de los estados nacinonal y provinciales para trabajar junto a los empresarios en proyectos de integración.
"Hoy el riesgo es que las empresas puedan quedar fuera de la competitividad en pocos años si no alientan decisiones estratégicas para impulsar prácticas de responsabilidad social", destacó Kliksberg. "Inclusive, dentro de las propias empresas, se sabe que su personal se siente cada vez mejor, más estimulado en su productividad cuando tiene conciencia de que su empresa tiene un compromiso mayor con la sociedad", remarcó.Aunque la voz de este experto argentino, que trabaja en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), era escuchada con atención, también resonaron las palabras del sacerdote Aurelio Coro Prieto, que vino al encuentro especialmente invitado. "A las cosas hay que hacerlas bien. Con responsabilidad, pero hay que pensar en el hombre, porque el hombre debe ser el centro de todas las cosas; por eso, es necesario que no haya salarios en negro, que haya una mejor paga y que no se discrimine a las mujeres", dijo el padre Coro.
Exposiciones
Las distintas empresas mostraron aquí sus experiencias, sus prácticas y sus testimonios de los diversos proyectos que vienen realizando. Techint y Ledesma, entre otras, expusieron sus programas de desarrollo social, y las ONG y los Estados provinciales y municipales expusieron sus prácticas. Todos, envueltos en el lema principal de esta conferencia, que giró en torno de que "no puede haber empresas prósperas en países pobres".







