AL RITMO DE LA PIZARRA

13 Noviembre 2005
EL PAQUETE ANTIINFLACIONARIO.- Roberto Lavagna anunció el jueves pasado una serie de medidas con las que -dijo- buscará controlar la inflación, la variable que más le preocupa al Gobierno. El ministro de Economía habló luego de una reunión a solas con el presidente Néstor Kirchner, con quien definió los anuncios para controlar los precios de los alimentos, reducir los costos empresarios, agilizar los reclamos por defensa de la competencia y absorber la fuerte liquidez que hay en el sistema financiero. Las medidas, que Kirchner y Lavagna trabajaron en el más absoluto de los secretos, son cuatro: eliminar los reintegros a las exportaciones de la mayoría de los productos alimenticios, reducir la indemnización especial del 180 al 150%, crear un mecanismo de defensa de la competencia que agilice los reclamos de las empresas, y buscar una nueva ley de Riesgos de Trabajo. Y, aunque no se anunció como un hecho, el ministro de Economía se atrevió a recomendarle al Banco Central que estudie una suba de los encajes bancarios para absorber liquidez, y así combatir la inflación.

COSTOS LABORALES.- El ministro Lavagna incluyó en su paquete de anuncios dos medidas tendientes a bajar y dar certidumbre sobre los costos laborales de las empresas. Por un lado, resolvió reducir de 80 a 50% el sobrecosto que tienen las indemnizaciones por despidos sin causa. Por otra parte, anunció que en los próximos 15 días se enviará al Congreso un proyecto de ley de riesgos del trabajo que básicamente corregiría la ley 24.577 para ajustarla a lo que dispuso la Corte Suprema, al declarar la inconstitucionalidad de tres de sus artículos. Con esa iniciativa, sostuvo Lavagna, se daría certidumbre a los costos. Una queja recurrente de los empresarios se basa en la imprevisibilidad del régimen tal como quedó tras los fallos de la Corte, ya que los trabajadores pueden cobrar los montos del seguro y, a la vez, demandar en la Justicia a su empleador. Respecto de las indemnizaciones por despido, Lavagna recordó que ya se había dispuesto dar el Poder Ejecutivo la facultad para reducir el sobrecosto a medida que bajara el desempleo. El ministro dijo ayer que "la última medición de desocupación, hecha a fines de septiembre, arroja un índice del 10,3 por ciento". Según el decreto 2014, de principios de año, los montos volverán a lo previsto en la ley laboral cuando ese índice sea inferior a los dos dígitos.

ZPODRIA SUBIR LA TASA DE INTERES.- Economistas y banqueros advirtieron ayer que la suba de los encajes bancarios planteada por el ministro Lavagna puede repercutir en un incremento de las tasas de interés y afectar la actividad productiva. Consultado sobre esta iniciativa del equipo económico, el presidente del Banco Ciudad, Eduardo Hecker, consideró que Lavagna mira más la economía real que el sistema financiero, pero advirtió que no sería bueno subir la tasa. No obstante, Hecker afirmó que "hoy el sistema financiero tiene suficiente liquidez" y estimó que, en una eventual suba de encajes, "los bancos igual tendríamos liquidez para seguir prestando". Por su parte, el economista del Grupo Fénix, Marcelo Lascano, dijo que la suba o baja de encajes es una herramienta que se utiliza en todo el mundo, pero advirtió que "la clave es pegarla en la circunstancia correcta". En ese sentido, relativizó el supuesto recalentamiento de la economía porque "hay sectores que están calientes y otros que no", por lo que advirtió que una suba de encajes que repercuta en las tasas "es una apuesta que hay que meditarla bien, porque puede transformarse en un boomerang".

FIDEICOMISOS FINANCIEROS.- Las securitizaciones de préstamos garantizados prometen revolucionar el mercado de fideicomisos financieros, dominado hasta ahora por los créditos de consumo. El creciente interés de los bancos por este tipo de titulizaciones será una inyección de volumen: ya hay una emisión en marcha, del Banco Francés sobre bonos de su cartera, y otra en puerta, del Deustche Bank, por $ 1.000 millones cada una. Además, se están cerrando otras tres. Las operaciones tienen su peso: comparativamente, en el año se llevan emitidos fideicomisos por $ 3.100 millones. El atractivo de la operación es doble. "Un objetivo básico es otorgar liquidez a un título que casi no tiene mercado secundario. Es una forma interesante de comercializarlos", comenta Martín Fernández Moreno, analista de Moody?s.

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