Dos hermanitas se ahogaron en el río Romano

Las pequeñas, de 4 y 3 años, se bañaban en un lugar de donde una empresa habría extraído áridos.

TRAGEDIA. Familiares en el lugar donde perdieron la vida las niñas.
TRAGEDIA. Familiares en el lugar donde perdieron la vida las niñas.
06 Noviembre 2005
CONCEPCION.- El dolor se apoderó de la pequeña localidad de San José de la Banda, en Monteros. Dos hermanitas se ahogaron el viernes a la tarde en el río Romano. Aparentemente, las niñas habrían ingresado en un lugar de donde la empresa que construye la nueva traza de la ruta 38 extrajo áridos para la obra.
Cerca de las 17, Lorena Beatriz Silva, de cuatro años, y Daiana Analía, de tres, decidieron tomar un baño en el río que está a un kilómetro de la humilde vivienda en la que vivían. Aprovecharon que su padre, Martín Francisco Silva, se encontraba trabajando y que su madre, Mónica Beatriz Sandoval, que está embarazada, se había recostado para recuperarse de una descompostura.
Al poco tiempo, el padre de las menores llegó a la vivienda. Cuando su pareja no supo decirle dónde estaban las menores, comenzó a preocuparse. Sin la ayuda de nadie, recorrió las viviendas de parientes y amigos para tratar de encontrarlas. En cada lugar escuchaba la misma respuesta: tomadas de la mano, las habían visto pasar caminando, pero nadie supo decirle cuál había sido su destino.
Así fue como decidió salir a buscarlas por los montes que están cerca de la vivienda. Cuando la noche ya estaba encima, decidió pedir ayuda a la Policía y a los vecinos. El operativo sirvió de poco. Cerca de las 22, el padre y unos agentes hallaron flotando los cuerpos de las niñas en una especie de laguna sobre el lecho del Romano.
"Cuando vio a sus hijas muertas entró en estado de shock. Nos costó muchísimo hacerlo reaccionar. Por lo que presenció, este hombre va a necesitar ayuda psicológica", aseguró un integrante del grupo de rescate.

Indignación
La noticia de la muerte de las dos menores se difundió rápidamente. Los vecinos, indignados por lo que había ocurrido, se desahogaban contra una empresa que sacó los áridos del río y generó una extensa laguna de gran profundidad. "Es una vergüenza que el lugar no esté señalizado. Era sabido que algún día nos íbamos a encontrar con una tragedia. Me gustaría saber quién se hará cargo de esta desgracia", explicó Marta de Herrera, habitante de la zona.
Sergio Silva, tío de las dos niñas que se ahogaron, con los ojos cubiertos de lágrimas, confirmó los dichos de su vecina, aunque agregó: "el agua que está en ese lugar no sólo está podrida, sino que además recibe los desechos del ingenio. Eso les hace mal a las personas que viven en el lugar", comentó.
Mientras las niñas fueron veladas en su humilde vivienda, vecinos y parientes incitaban a sus padres a demandar judicialmente a los responsables. "Alguien se tiene que hacer cargo", dijo Herrera. (C)

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