06 Noviembre 2005 Seguir en 
De los casi 40 locales nocturnos que hay en la ciudad, menos del 40% cuenta con el certificado de seguridad -requisito elemental para que puedan funcionar- que debe expedir la Dirección General de Bomberos dependiente de la Policía de Tucumán.
"Lamentablemente, esa es la realidad de los centros nocturnos de la capital. Con el intendente (Domingo) Amaya firmamos un convenio muy importante, pero los resultados que se han obtenido hasta el momento no son los esperados", aseguró el comisario Héctor Amaya, titular de Bomberos.
A principios de este año, la tragedia de Cromagnon despertó en las autoridades municipales una especie de fiebre por controlar todos los locales que concentren público durante la noche, llámense discotecas, bailantas, pubs, salones de fiestas y restopubs, entre otros.
Así surgió una ordenanza que establecía importantes cambios en el otorgamiento de permisos que, por las irregularidades que se detectaron durante varios años, siempre estuvieron en la ojo de la tormenta.
Según la norma que se encuentra vigente, Defensa Civil de la Municipalidad debe inspeccionar el local para determinar si cumple con todas las normas de seguridad y, en caso de detectar alguna falla, están obligados a informar al propietario para que lo solucione.
A partir de entonces se llama a la Dirección de Bomberos para que constaten que todo esté en orden. Luego, deben expedir un certificado para que sea presentado en la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental (Dipsa), que es la repartición que otorga la habilitación definitiva.
"Nosotros no tenemos poder de control y mucho menos de Policía. Simplemente evaluamos si los locales cumplen o no con las medidas de seguridad para que los organismos municipales los habiliten. Es una lástima que, contando con una norma de avanzada, no se la respete", dijo Amaya.
Los bomberos deben controlar si el local cuenta con las salidas de emergencia adecuadas; la existencia de matafuego; si el local está señalizado para que los clientes sepan por dónde pueden salir y si está construido con materiales que no sean inflamables.
Gregorio Alvarez, titular de Defensa Civil, se mostró sorprendido por la situación. "Le puedo asegurar que no hay locales habilitados sin que cuenten con el certificado de los bomberos. Tampoco existen las habilitaciones provisorias", le dijo a LA GACETA.
Sin embargo, Carlos Gómez, director de Dipsa, indicó que a varios de los locales se les dio una habilitación provisoria, para que puedan abrir sus puertas hasta tanto cumplan con todas las normas.
"Esto no quiere decir que cuenten con una habilitación definitiva. Podrán trabajar hasta que cumplan con todos los requisitos, a fin de que los bomberos puedan expedir el certificado que corresponda y así se les otorgue la habilitación definitiva", explicó.
"Lamentablemente, esa es la realidad de los centros nocturnos de la capital. Con el intendente (Domingo) Amaya firmamos un convenio muy importante, pero los resultados que se han obtenido hasta el momento no son los esperados", aseguró el comisario Héctor Amaya, titular de Bomberos.
A principios de este año, la tragedia de Cromagnon despertó en las autoridades municipales una especie de fiebre por controlar todos los locales que concentren público durante la noche, llámense discotecas, bailantas, pubs, salones de fiestas y restopubs, entre otros.
Así surgió una ordenanza que establecía importantes cambios en el otorgamiento de permisos que, por las irregularidades que se detectaron durante varios años, siempre estuvieron en la ojo de la tormenta.
Según la norma que se encuentra vigente, Defensa Civil de la Municipalidad debe inspeccionar el local para determinar si cumple con todas las normas de seguridad y, en caso de detectar alguna falla, están obligados a informar al propietario para que lo solucione.
A partir de entonces se llama a la Dirección de Bomberos para que constaten que todo esté en orden. Luego, deben expedir un certificado para que sea presentado en la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental (Dipsa), que es la repartición que otorga la habilitación definitiva.
"Nosotros no tenemos poder de control y mucho menos de Policía. Simplemente evaluamos si los locales cumplen o no con las medidas de seguridad para que los organismos municipales los habiliten. Es una lástima que, contando con una norma de avanzada, no se la respete", dijo Amaya.
Los bomberos deben controlar si el local cuenta con las salidas de emergencia adecuadas; la existencia de matafuego; si el local está señalizado para que los clientes sepan por dónde pueden salir y si está construido con materiales que no sean inflamables.
Gregorio Alvarez, titular de Defensa Civil, se mostró sorprendido por la situación. "Le puedo asegurar que no hay locales habilitados sin que cuenten con el certificado de los bomberos. Tampoco existen las habilitaciones provisorias", le dijo a LA GACETA.
Sin embargo, Carlos Gómez, director de Dipsa, indicó que a varios de los locales se les dio una habilitación provisoria, para que puedan abrir sus puertas hasta tanto cumplan con todas las normas.
"Esto no quiere decir que cuenten con una habilitación definitiva. Podrán trabajar hasta que cumplan con todos los requisitos, a fin de que los bomberos puedan expedir el certificado que corresponda y así se les otorgue la habilitación definitiva", explicó.
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