06 Noviembre 2005 Seguir en 
El industrial textil Alejandro Martí no es muy optimista en relación a la etapa económica que atraviesa la actividad. "Desde la devaluación hasta hoy hubo un incremento de costos importante; la mano de obra recuperó y superó los salarios previos a la devaluación. O sea que si antes una persona ganaba 1 dólar hoy gana 1,20", destacó. El empresario asegura que los insumos han crecido muchísimo. "El efecto dólar-devaluación fue desapareciendo y en mucho casos superado; los costos de la energía, tanto de gas como de electricidad, han crecido a ritmo vertiginoso", apuntó.
Martí remarcó que Brasil exporta a la Argentina gran cantidad de productos textiles. "Como ese país tiene una política de ayuda a los exportadores, resulta que nos encontramos con precios de productos importados que actúan como techos de los precios internos. O sea que el mercado textil argentino no tiene libertad para determinar precios en productos industriales", subrayó. Reconoció que el mercado interno está pujante, con buena demanda. "Muchas empresas tienen capacidad de exportar, y otras no; cada empresa tiene que adaptarse a la realidad de hoy, porque si no se cae", apuntó.
El industrial objetó el rol del Estado. "Tiene su rol conocido a través de su carga fiscal, con impuestos distorsivos, como a los débitos, las retenciones y la imposibilidad de ajustar balances por inflación. También está la presión local, que mantiene a Tucumán como la segunda provincia con mayor carga impositiva del país", añadió.
"El crecimiento del superávit fiscal envalentona a la conducción del país y de las provincias a mantener elevada la presión impositiva, y no veo un espíritu corrector de esta línea. Lo bueno es que estamos empezando a percibir que el Gobierno nacional aparentemente está transmitiendo el mensaje de que cortará el chorro del excedente del gasto público, aunque no se observan políticas serias para atacar la informalidad", concluyó Martí.
Martí remarcó que Brasil exporta a la Argentina gran cantidad de productos textiles. "Como ese país tiene una política de ayuda a los exportadores, resulta que nos encontramos con precios de productos importados que actúan como techos de los precios internos. O sea que el mercado textil argentino no tiene libertad para determinar precios en productos industriales", subrayó. Reconoció que el mercado interno está pujante, con buena demanda. "Muchas empresas tienen capacidad de exportar, y otras no; cada empresa tiene que adaptarse a la realidad de hoy, porque si no se cae", apuntó.
El industrial objetó el rol del Estado. "Tiene su rol conocido a través de su carga fiscal, con impuestos distorsivos, como a los débitos, las retenciones y la imposibilidad de ajustar balances por inflación. También está la presión local, que mantiene a Tucumán como la segunda provincia con mayor carga impositiva del país", añadió.
"El crecimiento del superávit fiscal envalentona a la conducción del país y de las provincias a mantener elevada la presión impositiva, y no veo un espíritu corrector de esta línea. Lo bueno es que estamos empezando a percibir que el Gobierno nacional aparentemente está transmitiendo el mensaje de que cortará el chorro del excedente del gasto público, aunque no se observan políticas serias para atacar la informalidad", concluyó Martí.







