06 Noviembre 2005 Seguir en 
"La industria textil argentina está viviendo un buen momento con algunas dificultades o alertas propias de que la mayoría de sus plantas está trabajando casi a pleno de su capacidad industrial instalada". Así lo considera Abel Viglione, doctor en Economía, investigador de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericana (FIEL).
Según detalló el especialista a LA GACETA, la industria textil argentina tiene tres cadenas: artículos deportivos, tejeduría e hilandería y confecciones.
En la primaria, observó Viglione, existen problemas en la producción nacional de algodón, en las provincias de Chaco, norte de Santa Fe y Formosa. Actualmente se producen alrededor de 100.000 toneladas anuales de "oro blanco" y la industria consume arriba de 130.000 toneladas anuales, es decir que el país pasó a importar fibra de algodón, hecho que no ocurrió por mucho tiempo, hasta hace dos años.
Para que se llegue a esta instancia, el investigador de FIEL señala que se sumaron, entre otros, los problemas climáticos y la falta de recursos para sembrar.
De tal forma, el país importa anualmente algo más de 30 a 40 toneladas de materia prima y exporta unas 10.000 t/año de fibra muy corta que no se puede procesar en la Argentina.En 1996, que marcó un récord histórico, se llegaron a producir unas 400.000 toneladas anuales.
En la etapa secundaria, siempre de acuerdo al detalle suministrado por Viglione, se nuclean hilanderías y tejedurías, en la que se preparan los hilados y los tejidos que sirven para confecciones de todo tipo.
"Este sector industrial está trabajando a plena capacidad. Son muy pocas empresas (unas siete u ocho) que están en el límite máximo, especialmente las de hilado, más que las de tejido", acotó el especialista.
Indicó, también, que el tercer sector es la industria de confecciones, la que está totalmente atomizada, expandida por todo el país. Incluye a grandes fábricas, pero la gran proporción es de micro y pequeñas empresas. Por ejemplo, señaló que las camisas que se utilizan en Mendoza se confeccionan en esa provincia.
En esta cadena, remarcó Viglione, se ha iniciado un proceso de inversiones interesante en las pequeñas empresas, tanto de productos nacionales como de artículos importados. "Se han importado un número importante de máquinas de acabado, de coser industriales. El nivel de capacidad utilizada es altísimo, pero tiene a su favor que el incremento de inversión necesaria es muy bajo respecto de lo que se puede obtener de las maquinarias que se adquieran. No ocurre algo parecido cuando se habla de la expansión en el sector hilados de tejido que necesitan muchas inversiones", dijo el investigador.
Viglione calificó a Brasil como un jugador mundial muy grande en el rubro tejidos. "En todo lo que sean sábanas y toallas, especialmente, el vecino país actuó de manera muy significativa, incluso en el mercado de EEUU".
Los otros países competidores de las textiles argentinas son los de Centroamérica, caso de El Salvador, Honduras y República Dominicana. Esos países acordaron un tratado de libre comercio con EEUU y colocan los prendas en el mercado norteamericano.
El economista de FIEL remarcó que todos estos países, es decir la Argentina, Brasil y los de Centroamérica tienen como contraparte a China.
"Cuando China sale al mercado (es un gran importador de algodón y procesa tejidos e hilados y sale a exportar también confecciones) desarma a todos los mercados en los que entra. Así las cosas, en el escenario del mundo globalizado los competidores de las textiles argentinas son Brasil en tejidos, y China en tejidos, hilados y confecciones", dijo Viglione.ALPARGATAS
En busca del viejo esplendor
La planta Aguilares de Alpargatas está recuperando gran parte de su antiguo esplendor. En los primeros meses de 2006, la empresa textil y productora de calzados comenzará a producir en su fábrica ubicada en el sur de la provincia (la más importante de su red) zapatillas Nike.
El vicepresidente de la empresa y director ejecutivo de la división Calzados, José María López Mañán, ratificó a LA GACETA que las famosas zapatillas de la marca norteamericana comenzarán a producirse en breve en Catamarca, y el año próximo en Aguilares.
Alpargatas sigue siendo una de las compañías que ocupa más cantidad de personal en la provincia, con alrededor de 1.600 empleados. Si bien, por el momento, Alpargatas no tomará más operarios en Aguilares, cuando se comience a proveer a Nike se ocupará toda la capacidad ociosa de la planta provincial.En la fábrica ubicada a la vera de la ruta 38, kilómetro 1.461, se realiza la producción integrada de calzado deportivo con suela cementada y de suelas y capelladas para otras plantas del grupo. En la fábrica se trabaja las marcas Topper y Pampero (propias), Adidas y Puma.TECOTEX
Notable inversión en Lules
"Tecotex está en plena etapa de mejoras tecnológicas, la más ambiciosa de sus 35 años de vida en Tucumán, y está realizando una inversión que superará largamente los 5 millones de euros (más de $ 18 millones)". Así define la situación actual de la hilandería su gerente, Héctor Ledesma, quien advierte, sin embargo, sobre los imprevistos que históricamente vienen sucediéndose en la economía argentina. Ledesma se desempeña actualmente como presidente de la Unión Industrial de Tucumán. Tecotex es una hilandería radicada en Lules, que ocupa a 353 personas, y que produce 1,2 millón de metros de tela por mes (unas 500 millones de toneladas). La nueva planta, en su primera etapa producirá 150 t de hilados por mes y, una vez completa, llegará a 260 t/mes. Con la ampliación, la planta ocupará entre 40 y 60 personas más.
Esta empresa se radicó en 1969 con una tejeduría de telares planos. En 1978 incorporó su primera hilandería (convencional). En 1987 comenzó con la renovación tecnológica de la tejeduría. Desde 1989 se inició el funcionamiento de una nueva planta de hilandería con un sistema de hilar diferente al anterior.HISPANIA
La única compañía tucumana
La hilandería Hispania, instalada en Colombres, departamento de Cruz Alta, duplicará su producción actual en 2006 y tomará más empleados. Con ese propósito, según dijo a LA GACETA el apoderado de la firma, Ignacio Toledo, en la planta que hoy produce 156 toneladas de hilados supercardados, por mes, que se utilizan para la confección de prendas de vestir, se invertirán $ 6,5 millones en la ampliación de sus instalaciones y en la adquisición de maquinaria de origen europeo. De tal forma, el número de 185 operarios que se desempeñan actualmente se incrementará en un número importante a partir del próximo año.
El objetivo de la única empresa textil con capitales tucumanos es acceder en 2006 a una producción mensual de 350 t mensuales. Toledo especificó que, desde la salida de la convertibilidad, todo lo fabricado se coloca en el mercado interno como sustituto de las importaciones que se realizaban hasta el advenimiento de la crisis. La hoy llamada hilandería Hispania se denominó en sus inicios Algodonera del Norte y posteriormente Macis SA. La firma se declaró en quiebra en marzo de 2000. Comenzó su recuperación en 2003.POL AMBROSIO
Con más valor agregado
Pol Ambrosio es otra de las plantas textiles de Tucumán que ha tenido fuertes inversiones después de la devaluación. Según expresó a LA GACETA el gerente general del Grupo TN Platex, Teddy Karagozian, hasta el año pasado la inversión efectuada en la planta de Las Piedritas, superó los U$S 6 millones y planea inyectar más fondos. El empresario reconoció que su firma fue una de las más golpeadas durante la crisis que generó la convertibilidad en toda la industria, pero en especial en el área textil. Actualmente en Pol Ambrosio trabajan más de 400 personas, y la producción no para en todo el año.
Karagozian señaló que la fábrica tucumana tiene ahora una producción que duplica la que tenía hasta la crisis de 2001-2002. TN Platex compró a Pol Ambrosio a mediados de la década de los ?90, cuando estaba por cerrarse. Poco a poco fue modernizando la planta, habilitando minifábricas, y pudo aumentar la producción. Según Karagozian, la etapa de mayores dificultades fue entre 1998 y hasta la devaluación. "El hilado que se fabrica en Tucumán es un producto diferenciado, sofisticado, con mucho valor agregado y que se puede vender a valores más altos", consideró.
Según detalló el especialista a LA GACETA, la industria textil argentina tiene tres cadenas: artículos deportivos, tejeduría e hilandería y confecciones.
En la primaria, observó Viglione, existen problemas en la producción nacional de algodón, en las provincias de Chaco, norte de Santa Fe y Formosa. Actualmente se producen alrededor de 100.000 toneladas anuales de "oro blanco" y la industria consume arriba de 130.000 toneladas anuales, es decir que el país pasó a importar fibra de algodón, hecho que no ocurrió por mucho tiempo, hasta hace dos años.
Para que se llegue a esta instancia, el investigador de FIEL señala que se sumaron, entre otros, los problemas climáticos y la falta de recursos para sembrar.
De tal forma, el país importa anualmente algo más de 30 a 40 toneladas de materia prima y exporta unas 10.000 t/año de fibra muy corta que no se puede procesar en la Argentina.En 1996, que marcó un récord histórico, se llegaron a producir unas 400.000 toneladas anuales.
En la etapa secundaria, siempre de acuerdo al detalle suministrado por Viglione, se nuclean hilanderías y tejedurías, en la que se preparan los hilados y los tejidos que sirven para confecciones de todo tipo.
"Este sector industrial está trabajando a plena capacidad. Son muy pocas empresas (unas siete u ocho) que están en el límite máximo, especialmente las de hilado, más que las de tejido", acotó el especialista.
Indicó, también, que el tercer sector es la industria de confecciones, la que está totalmente atomizada, expandida por todo el país. Incluye a grandes fábricas, pero la gran proporción es de micro y pequeñas empresas. Por ejemplo, señaló que las camisas que se utilizan en Mendoza se confeccionan en esa provincia.
En esta cadena, remarcó Viglione, se ha iniciado un proceso de inversiones interesante en las pequeñas empresas, tanto de productos nacionales como de artículos importados. "Se han importado un número importante de máquinas de acabado, de coser industriales. El nivel de capacidad utilizada es altísimo, pero tiene a su favor que el incremento de inversión necesaria es muy bajo respecto de lo que se puede obtener de las maquinarias que se adquieran. No ocurre algo parecido cuando se habla de la expansión en el sector hilados de tejido que necesitan muchas inversiones", dijo el investigador.
Viglione calificó a Brasil como un jugador mundial muy grande en el rubro tejidos. "En todo lo que sean sábanas y toallas, especialmente, el vecino país actuó de manera muy significativa, incluso en el mercado de EEUU".
Los otros países competidores de las textiles argentinas son los de Centroamérica, caso de El Salvador, Honduras y República Dominicana. Esos países acordaron un tratado de libre comercio con EEUU y colocan los prendas en el mercado norteamericano.
El economista de FIEL remarcó que todos estos países, es decir la Argentina, Brasil y los de Centroamérica tienen como contraparte a China.
"Cuando China sale al mercado (es un gran importador de algodón y procesa tejidos e hilados y sale a exportar también confecciones) desarma a todos los mercados en los que entra. Así las cosas, en el escenario del mundo globalizado los competidores de las textiles argentinas son Brasil en tejidos, y China en tejidos, hilados y confecciones", dijo Viglione.
En busca del viejo esplendor
La planta Aguilares de Alpargatas está recuperando gran parte de su antiguo esplendor. En los primeros meses de 2006, la empresa textil y productora de calzados comenzará a producir en su fábrica ubicada en el sur de la provincia (la más importante de su red) zapatillas Nike.
El vicepresidente de la empresa y director ejecutivo de la división Calzados, José María López Mañán, ratificó a LA GACETA que las famosas zapatillas de la marca norteamericana comenzarán a producirse en breve en Catamarca, y el año próximo en Aguilares.
Alpargatas sigue siendo una de las compañías que ocupa más cantidad de personal en la provincia, con alrededor de 1.600 empleados. Si bien, por el momento, Alpargatas no tomará más operarios en Aguilares, cuando se comience a proveer a Nike se ocupará toda la capacidad ociosa de la planta provincial.En la fábrica ubicada a la vera de la ruta 38, kilómetro 1.461, se realiza la producción integrada de calzado deportivo con suela cementada y de suelas y capelladas para otras plantas del grupo. En la fábrica se trabaja las marcas Topper y Pampero (propias), Adidas y Puma.
Notable inversión en Lules
"Tecotex está en plena etapa de mejoras tecnológicas, la más ambiciosa de sus 35 años de vida en Tucumán, y está realizando una inversión que superará largamente los 5 millones de euros (más de $ 18 millones)". Así define la situación actual de la hilandería su gerente, Héctor Ledesma, quien advierte, sin embargo, sobre los imprevistos que históricamente vienen sucediéndose en la economía argentina. Ledesma se desempeña actualmente como presidente de la Unión Industrial de Tucumán. Tecotex es una hilandería radicada en Lules, que ocupa a 353 personas, y que produce 1,2 millón de metros de tela por mes (unas 500 millones de toneladas). La nueva planta, en su primera etapa producirá 150 t de hilados por mes y, una vez completa, llegará a 260 t/mes. Con la ampliación, la planta ocupará entre 40 y 60 personas más.
Esta empresa se radicó en 1969 con una tejeduría de telares planos. En 1978 incorporó su primera hilandería (convencional). En 1987 comenzó con la renovación tecnológica de la tejeduría. Desde 1989 se inició el funcionamiento de una nueva planta de hilandería con un sistema de hilar diferente al anterior.
La única compañía tucumana
La hilandería Hispania, instalada en Colombres, departamento de Cruz Alta, duplicará su producción actual en 2006 y tomará más empleados. Con ese propósito, según dijo a LA GACETA el apoderado de la firma, Ignacio Toledo, en la planta que hoy produce 156 toneladas de hilados supercardados, por mes, que se utilizan para la confección de prendas de vestir, se invertirán $ 6,5 millones en la ampliación de sus instalaciones y en la adquisición de maquinaria de origen europeo. De tal forma, el número de 185 operarios que se desempeñan actualmente se incrementará en un número importante a partir del próximo año.
El objetivo de la única empresa textil con capitales tucumanos es acceder en 2006 a una producción mensual de 350 t mensuales. Toledo especificó que, desde la salida de la convertibilidad, todo lo fabricado se coloca en el mercado interno como sustituto de las importaciones que se realizaban hasta el advenimiento de la crisis. La hoy llamada hilandería Hispania se denominó en sus inicios Algodonera del Norte y posteriormente Macis SA. La firma se declaró en quiebra en marzo de 2000. Comenzó su recuperación en 2003.
Con más valor agregado
Pol Ambrosio es otra de las plantas textiles de Tucumán que ha tenido fuertes inversiones después de la devaluación. Según expresó a LA GACETA el gerente general del Grupo TN Platex, Teddy Karagozian, hasta el año pasado la inversión efectuada en la planta de Las Piedritas, superó los U$S 6 millones y planea inyectar más fondos. El empresario reconoció que su firma fue una de las más golpeadas durante la crisis que generó la convertibilidad en toda la industria, pero en especial en el área textil. Actualmente en Pol Ambrosio trabajan más de 400 personas, y la producción no para en todo el año.
Karagozian señaló que la fábrica tucumana tiene ahora una producción que duplica la que tenía hasta la crisis de 2001-2002. TN Platex compró a Pol Ambrosio a mediados de la década de los ?90, cuando estaba por cerrarse. Poco a poco fue modernizando la planta, habilitando minifábricas, y pudo aumentar la producción. Según Karagozian, la etapa de mayores dificultades fue entre 1998 y hasta la devaluación. "El hilado que se fabrica en Tucumán es un producto diferenciado, sofisticado, con mucho valor agregado y que se puede vender a valores más altos", consideró.
Para evitar problemas
Viglione considera necesario que se hagan inversiones para evitar los posibles cuellos de botella en la industria textil, la que está en plena etapa de recuperación. El economista e investigador de FIEL, señala asimismo que "no hay que preocuparse si los sectores que aumentan el uso de su capacidad instalada son los que producen bienes que se pueden exportar o importar, porque eso no necesariamente genera impacto inflacionario".







