Fondos frescos para otra adquisición

La venta del Banco del Tucumán le daría al Comafi mayores recursos para comprar el BNL.

04 Noviembre 2005
En la City tucumana la mañana de ayer todo era un hervidero. En cada entidad sólo se hablaba de la noticia de la venta del Banco del Tucumán al Macro. LA GACETA preguntó por las razones profunda que el Comafi tendría para encarar las tratativas. "No podemos hacer comentarios", fue la respuesta que obtuvo.
Pero los comentarios que se hacían en la City giraban en torno de que el Comafi había encarado un cambio de estrategia en el mercado financiero y que, para sostener ese rumbo, necesitaba efectivo, fondos frescos.En esa clave debería entenderse este movimiento que sorprendió a todo el mundo. Según lo admitió en el comunicado conjunto el propio Guillermo Cerviño, el Comafi busca concentrar sus actividades en la Capital Federal y en el conurbano bonaerense.
La decisión que comenzó a evidenciarse en el acuerdo que alcanzó en su momento con Jorge Brito para repartirse las sucursales del Scotiabank (ex Quilmes) al que el Comafi y el Macro adquirieron y se dividieron en común, se conecta ahora con la búsqueda del control de otra entidad: la Banca del Lavoro (BNL).
En esta batalla, el Comafi está junto al Banco Galicia, pero disputa la adquisición con el británico HSBC, una multinacional de peso. El proyecto pasaría por implementar un esquema similar al que se armó con el ex Quilmes: las sucursales del interior quedarían para el Galicia y las de la Capital y el conurbano para el grupo de Cerviño.
Con esa estrategia, el Comafi adquiriría un gran volumen en la zona de mayor potencial económico. En este contexto, el Banco del Tucumán ya no tendría la relevancia de los comienzos. El monto de la operación es también motivo de especulación: sería superior al piso de patrimonio neto, que es de $ 49 millones.