04 Noviembre 2005 Seguir en 
Buenos Aires.- El costo de vida de octubre registró una suba del 0,8% impulsada por el alza en indumentaria, y acumula en los 10 primeros meses del año un incremento del 9,8%, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Si bien la inflación de octubre bajó 0,4% respecto de setiembre, se mantuvo en niveles elevados. En comparación con octubre del año pasado, el índice de costo de vida experimentó un incremento del 10,7%.
Sensaciones distintas
La moderada desaceleración que arrojó la inflación en octubre trajo algo de alivio al Gobierno, aunque la sensación térmica de la gente cuando diariamente concurre al mercado a hacer las compras sea menos benévola que lo que reflejan las estadísticas oficiales. Según lo confirman la mayoría de los sondeos de asociaciones de usuarios, la realidad de los precios no parece estar comprendida en su totalidad en el relevamiento oficial.A diferencia del dato de octubre del Indec, la entidad de usuarios Adecua había proyectado un alza del 1,2%, debido al incremento en algunos comestibles, como lácteos, carne y pollo, y productos de limpieza. Inclusive, esta misma entidad advirtió sobre la falta de cumplimiento de los acuerdos firmados para evitar aumentos en pollos y lácteos, y de fuertes incrementos detectados en el costo del pan en Buenos Aires.
Más allá de las discrepancias entre estadísticas oficiales y privadas, lo cierto es que la suba de los precios no parece ser una cuestión resuelta ni mucho menos. Es que, a menos que se produzca una fuerte desaceleración en los precios durante noviembre y diciembre, difícilmente podrá cumplirse la pauta del 11% estimada por el Ministerio de Economía.
Inclusive, en su último Informe de Inflación, el Banco Central se mostró en alerta por la persistente suba en el costo de vida, y pidió al Gobierno nacional mayor prudencia en la política fiscal y salarial.
Otra muestra de la preocupación que provoca este tema es la insistencia con la que la Unión Industrial Argentina (UIA) viene planteando la posibilidad de alcanzar un acuerdo, por dos años, en materia salarial con los gremios.Estos ejemplos demuestran el nivel de inquietud que despierta en sectores privados y públicos el temor a un rebrote inflacionario.
La preocupación es aún mayor si se la mira desde el punto de vista del consumidor que concurre a un mercado y observa cómo los precios aumentan casi a diario y no desde la frialdad de los números que muchas veces no parecen demostrar lo que la realidad indica. (NA-DyN)
Si bien la inflación de octubre bajó 0,4% respecto de setiembre, se mantuvo en niveles elevados. En comparación con octubre del año pasado, el índice de costo de vida experimentó un incremento del 10,7%.
Sensaciones distintas
La moderada desaceleración que arrojó la inflación en octubre trajo algo de alivio al Gobierno, aunque la sensación térmica de la gente cuando diariamente concurre al mercado a hacer las compras sea menos benévola que lo que reflejan las estadísticas oficiales. Según lo confirman la mayoría de los sondeos de asociaciones de usuarios, la realidad de los precios no parece estar comprendida en su totalidad en el relevamiento oficial.A diferencia del dato de octubre del Indec, la entidad de usuarios Adecua había proyectado un alza del 1,2%, debido al incremento en algunos comestibles, como lácteos, carne y pollo, y productos de limpieza. Inclusive, esta misma entidad advirtió sobre la falta de cumplimiento de los acuerdos firmados para evitar aumentos en pollos y lácteos, y de fuertes incrementos detectados en el costo del pan en Buenos Aires.
Más allá de las discrepancias entre estadísticas oficiales y privadas, lo cierto es que la suba de los precios no parece ser una cuestión resuelta ni mucho menos. Es que, a menos que se produzca una fuerte desaceleración en los precios durante noviembre y diciembre, difícilmente podrá cumplirse la pauta del 11% estimada por el Ministerio de Economía.
Inclusive, en su último Informe de Inflación, el Banco Central se mostró en alerta por la persistente suba en el costo de vida, y pidió al Gobierno nacional mayor prudencia en la política fiscal y salarial.
Otra muestra de la preocupación que provoca este tema es la insistencia con la que la Unión Industrial Argentina (UIA) viene planteando la posibilidad de alcanzar un acuerdo, por dos años, en materia salarial con los gremios.Estos ejemplos demuestran el nivel de inquietud que despierta en sectores privados y públicos el temor a un rebrote inflacionario.
La preocupación es aún mayor si se la mira desde el punto de vista del consumidor que concurre a un mercado y observa cómo los precios aumentan casi a diario y no desde la frialdad de los números que muchas veces no parecen demostrar lo que la realidad indica. (NA-DyN)
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