Asaltan y golpean a una familia en avenida Mate de Luna 3.002

La casa es propiedad del presidente de La Florida y los ladrones se llevaron joyas y un teléfono.

UN DESASTRE. Los atacantes revolvieron todos los cajones buscando dinero, pero no encontraron. LA GACETA / JOSE NUNO
UN DESASTRE. Los atacantes revolvieron todos los cajones buscando dinero, pero no encontraron. LA GACETA / JOSE NUNO
02 Noviembre 2005
Tres delincuentes armados con pistolas y revólveres asaltaron anoche a un a familia en avenida Mate de Luna 3002 y se llevaron joyas y otros objetos. El hecho ocurrió a las 22.50, en la casa de Duilio Soria, presidente del club de fútbol La Florida y uno de los propietarios de la empresa de medicina privada Soremer.
A esa hora uno de los hijos de Soria salió de la vivienda en un vehículo y los delincuentes aprovecharon que el portón automático se estaba cerrando para ingresar a la vivienda. Habían estado esperando el momento justo para cometer el atraco, sentados en el refugio del ómnibus. Cuando pasaron al interior encontraron a otros dos hijos de Soria, de 9 y 12 años, a quienes encañonaron. Amenazándolos constantemente los hicieron subir hasta el primer piso, donde se encontraba su madre, Patricia Cobos. A ella le exigieron que les entregara el dinero. "Eran tipos jóvenes, a cara descubierta. Lo único que pedían era plata, pero en la casa no había. Le apuntaron a mis hijos en la cabeza y yo no sabía qué hacer", dijo la mujer, aún conmocionada por lo sucedido. Los asaltantes incluso golpearon varias veces a la mujer. "Me pegaban cachetazos, y no dejaban de decirme que me iban a matar a los chicos", explicó.
Los delincuentes, entonces, comenzaron a revolver los cajones de los dormitorios, hasta que encontraron las joyas de la familia. Así se llevaron anillos, cadenas y relojes, además de un teléfono. Antes de huir, ataron a Cobos. Presuntamente habrían escapado a pie hacia el norte, lugar en el que hay algunas villas que los vecinos consideran como peligrosas.

Demora policial
"No puedo entender que pase una cosa así. Encima, cuando llamé a la Policía llegó un agente como a los 40 minutos, a decirnos que teníamos que ir a la comisaría a hacer la denuncia. Es una cosa terrible", indicó Soria, visiblemente molesto. El empresario relató que es la tercera vez en dos meses que ingresan a su casa. "Por el centro de ve a montones de policías caminando en parejas, pero en esta zona no se ve ni a uno", afirmó. "Parece que al Gobierno no le importa la gente que vive en esta zona. En una época teníamos que pagarle a un policía para que patrullara", agregó.
La zona ya ha sido escenario de otros atracos, en casas linderas, y en algún momento se pensó en poner un destacamento policial, pero nunca pasó de ser un proyecto. "Lo único que espero es que a partir de esto se haga algo y se nos brinde un poco más de seguridad", concluyó Soria.

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