Para el Gobierno los incidentes en la estación de trenes de Haedo fueron "armados"

El ministro Fernández responsabilizó a gremialistas y activistas de izquierda. Desligó a los usuarios del servicio.

01 Noviembre 2005
BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional salió esta tarde a responsabilizar a gremialistas y activistas de izquierda por los hechos de violencia ocurridos hoy en la estación de Haedo, al denunciar que los incidentes obedecieron a un "hecho armado y planificado" .
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, desligó a los vecinos de la zona y usuarios de la línea TBA de la quema de vagones y de la estación ferroviaria, pero insistió en señalar que los disturbios se asemejaron a un "sabotaje".
"Independientemente de la bronca que pueda tener la gente por el servicio, está claro para nosotros que este hecho fue armado y planificado para generar caos", enfatizó Fernández durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada.Las acusaciones del Gobierno recayeron sobre dos gremialistas de la seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, "(Edgardo) Reinoso y (Armando) Vivas", según el ministro del Interior, quien también señaló a grupos de izquierda y Quebracho.
"A los sindicalistas los vi por las imágenes de televisión en el lugar de los hechos. Y Quebracho, en razón de haberse adjudicado el hecho (en un comunicado)", explicó el ministro del Interior.
Sin embargo, ante una consulta de la agencia Noticias Argentinas, Fernández señaló que los sindicalistas "no serán detenidos", aunque se les iniciará una "denuncia penal".
En este marco, el jefe de la cartera política informó que fueron detenidos "87 personas" y dijo que todos son "activistas", a quienes se les secuestró "un arma reglamentaria de la Policía bonaerense y dos chalecos antibalas" sustraidos durante los disturbios.
"Además pudimos detectar bombas molotov, 'tumberas' y palos", describió Fernández, quien dijo luego que la Policía bonaerense no tomó intervención hasta la llegada de la Policía Federal y de la Gendarmería, "porque estaban superados en número y se esperó a las fuerzas federales para hacer una tarea de pinza".
En ese sentido, amplió: "el incendio del primer tren, la intención de no dejar pasar a lo bomberos, la agresión a los periodistas, deja en claro que todo estuvo preparado".
Fernández dijo además que el presidente Néstor Kirchner estuvo toda la jornada siendo informado de los acontecimientos.
De la conferencia de prensa realizada en la Casa de Gobierno también tomó parte el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, quien adelantó que luego de la investigación de los hechos puede haber "sanciones para la empresa TBA"."El Gobierno no se puede hacer cargo de los desmanes que fueron planificados, pero sí se responsabiliza del servicio", subrayó Jaime.
Por su parte, Fernández señaló que durante la mañana estuvo reunido con los secretarios generales de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, y de La Fraternidad, Omar Maturano, analizando los hechos, y ambos se mostraron "muy inquietos" por los acontecimientos.
El ministro del Interior reiteró que puede entender el descontento de los usuarios, pero dijo que los pasajeros "nada tuvieron que ver con los incidentes".
"No le carguen la romana a los vecinos. Ellos pueden estar descontentos por el servicio, pero ni aquí ni en ningún lugar del mundo, los vecinos por este motivo incendian un tren", concluyó Fernández. (NA)