01 Noviembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Un ejecutivo de una empresa de seguridad privada salvó ayer su vida al trabar, con la mano, el percutor del arma de un delincuente que iba a ejecutarlo cuando, junto a dos cómplices, intentó robarle su auto en Villa Lugano.
La víctima sufrió una herida en la cabeza por un culatazo, pero logró evitar el robo, ya que dos personas que se encontraban en la zona les hicieron creer a los delincuentes que estaban armados y los pusieron en fuga.
El hecho se produjo a las 8.30, cuando Esteban Ordino, jefe de seguridad de la empresa Search, conducía su Renault Clío por la Autopista 25 de Mayo y se detuvo por un semáforo.
En el lugar, fue interceptado por tres delincuentes armados. "Se me acercó un joven con un arma, me golpeó en el vidrio y me dijo que le diera el auto", dijo Ordino.
El hombre explicó que iba con las puertas cerradas y el vidrio elevado. "Cuando estaba amenazado por uno de los delincuentes, miré dónde tenía el arma, abrí la puerta muy poco, le tomé el arma y puse la mano en el percutor", agregó. Esa reacción provocó que no saliera la bala, pese a que el agresor gatilló. Luego, la víctima se trabó en lucha con el asaltante, que llamó a un cómplice y le gritó "matalo, matalo".
El segundo delincuente se acercó y comenzó a golpearlo en la cabeza con la culata de su revólver, mientras Ordino seguía luchando con el cómplice sin soltarlo. En ese momento, pasaron por el lugar "dos muchachos excelentes, hicieron el amague de que tenían un arma" y los tres delincuentes huyeron.
Ordino siguió conduciendo, con heridas sangrantes en la cabeza y en un dedo, hasta que se encontró con un operativo policial en la esquina de las calles Cruz y Escalada, porque allí acababa de producirse un choque. (DyN)
La víctima sufrió una herida en la cabeza por un culatazo, pero logró evitar el robo, ya que dos personas que se encontraban en la zona les hicieron creer a los delincuentes que estaban armados y los pusieron en fuga.
El hecho se produjo a las 8.30, cuando Esteban Ordino, jefe de seguridad de la empresa Search, conducía su Renault Clío por la Autopista 25 de Mayo y se detuvo por un semáforo.
En el lugar, fue interceptado por tres delincuentes armados. "Se me acercó un joven con un arma, me golpeó en el vidrio y me dijo que le diera el auto", dijo Ordino.
El hombre explicó que iba con las puertas cerradas y el vidrio elevado. "Cuando estaba amenazado por uno de los delincuentes, miré dónde tenía el arma, abrí la puerta muy poco, le tomé el arma y puse la mano en el percutor", agregó. Esa reacción provocó que no saliera la bala, pese a que el agresor gatilló. Luego, la víctima se trabó en lucha con el asaltante, que llamó a un cómplice y le gritó "matalo, matalo".
El segundo delincuente se acercó y comenzó a golpearlo en la cabeza con la culata de su revólver, mientras Ordino seguía luchando con el cómplice sin soltarlo. En ese momento, pasaron por el lugar "dos muchachos excelentes, hicieron el amague de que tenían un arma" y los tres delincuentes huyeron.
Ordino siguió conduciendo, con heridas sangrantes en la cabeza y en un dedo, hasta que se encontró con un operativo policial en la esquina de las calles Cruz y Escalada, porque allí acababa de producirse un choque. (DyN)







