30 Octubre 2005 Seguir en 
Córdoba.- Un joven de 21 años y una adolescente de 14 fueron detenidos por su presunta responsabilidad en el crimen de la abuela de la menor, quien fue asesinada a mazazos en su vivienda de la capital cordobesa. Al parecer, la mujer los descubrió cuando mantenían relaciones sexuales.
La tragedia ocurrió el 10 de abril. La víctima, Elena Inés Cena, de 64 años, vivía en el barrio Coronel Olmedo, y fue encontrada con la cabeza destrozada a golpes con un objeto contundente; junto a ella estaba la adolescente. El arma homicida no fue hallada en la escena del crimen.
Ese día la chica aseguró que los autores del asesinato habían sido dos hombres encapuchados que habían ingresado a la casa con fines de robo. Según relató la joven, habían llamado a la puerta. Cuando su abuela fue a abrir -dijo- fue empujada por dos desconocidos que tenían los rostros cubiertos y las manos enguantadas.
La adolescente afirmó que uno de los sujetos ingresó a su habitación. Como ella estaba en camisón le pidió que la dejara ir al baño a cambiarse; el encapuchado le pidió dinero y, como no tenía, la encerró en el baño. Dijo que escuchó que le pedían plata a su abuela y que luego comenzaron a golpearla.Tras el relato de la chica, los policías revisaron la casa y descubrieron que no faltaban dinero ni objetos de valor, mientras que entre las manos de la víctima hallaron dos prendas íntimas ensangrentadas y cabellos.
Meses después fueron detenidos un hombre y un adolescente de 17 años, y al allanar sus domicilios se encontraron pasamontañas y guantes, lo que hizo presumir que serían los autores del hecho. Pero el análisis de los cabellos no dio coincidencias y los dos recuperaron la libertad.
Días después, los investigadores descubrieron que la nieta de la víctima mantenía relaciones con un hombre de 21 años, casado con una mujer sorda y padre de una niña, que le alquilaba el departamento del fondo a la abuela.
De inmediato, se decidió intervenir los teléfonos de ambos, y así los descubrieron. El sujeto fue detenido y la adolescente fue trasladada hacia un instituto de menores.
Finalmente, los pesquisas llegaron a la conclusión de que esa noche la mujer escuchó ruidos, y al ir a ver qué ocurría, descubrió a su nieta manteniendo relaciones sexuales con su inquilino, y que por esa razón estos la mataron. (NA)
La tragedia ocurrió el 10 de abril. La víctima, Elena Inés Cena, de 64 años, vivía en el barrio Coronel Olmedo, y fue encontrada con la cabeza destrozada a golpes con un objeto contundente; junto a ella estaba la adolescente. El arma homicida no fue hallada en la escena del crimen.
Ese día la chica aseguró que los autores del asesinato habían sido dos hombres encapuchados que habían ingresado a la casa con fines de robo. Según relató la joven, habían llamado a la puerta. Cuando su abuela fue a abrir -dijo- fue empujada por dos desconocidos que tenían los rostros cubiertos y las manos enguantadas.
La adolescente afirmó que uno de los sujetos ingresó a su habitación. Como ella estaba en camisón le pidió que la dejara ir al baño a cambiarse; el encapuchado le pidió dinero y, como no tenía, la encerró en el baño. Dijo que escuchó que le pedían plata a su abuela y que luego comenzaron a golpearla.Tras el relato de la chica, los policías revisaron la casa y descubrieron que no faltaban dinero ni objetos de valor, mientras que entre las manos de la víctima hallaron dos prendas íntimas ensangrentadas y cabellos.
Meses después fueron detenidos un hombre y un adolescente de 17 años, y al allanar sus domicilios se encontraron pasamontañas y guantes, lo que hizo presumir que serían los autores del hecho. Pero el análisis de los cabellos no dio coincidencias y los dos recuperaron la libertad.
Días después, los investigadores descubrieron que la nieta de la víctima mantenía relaciones con un hombre de 21 años, casado con una mujer sorda y padre de una niña, que le alquilaba el departamento del fondo a la abuela.
De inmediato, se decidió intervenir los teléfonos de ambos, y así los descubrieron. El sujeto fue detenido y la adolescente fue trasladada hacia un instituto de menores.
Finalmente, los pesquisas llegaron a la conclusión de que esa noche la mujer escuchó ruidos, y al ir a ver qué ocurría, descubrió a su nieta manteniendo relaciones sexuales con su inquilino, y que por esa razón estos la mataron. (NA)







