30 Octubre 2005 Seguir en 
La Justicia investiga la muerte de un sereno que habría perdido la vida después de haberse caído del techo de un depósito de materiales en el que trabajaba.
El viernes, José Batallán, de 36 años, se dirigió a un local de 12 de Octubre al 400 para cumplir con sus tareas laborales, como lo hacía habitualmente. Sus familiares, ayer por la mañana, comenzaron a preocuparse porque no volvió a su hogar ni tampoco había avisado que se ausentaría.
Por ese motivo, uno de sus hermanos, cuyo nombre no fue dado a conocer, decidió ir a buscarlo en su lugar de trabajo. Ya en el depósito, el familiar, comenzó a golpear la puerta para que lo atendiera y, como no obtuvo respuesta, decidió ingresar, puesto que la puerta no estaba con llave. Cerca de allí, encontró el cuerpo de su hermano tirado en el piso.
Una comisión policial al mando del comisario Víctor Lisandro, supervisado por el jefe de la Unidad Regional Capital, Nicolás Barrera, comenzó a revisar el depósito para tratar de hallar algún elemento que ayude a establecer la causa del fallecimiento de Batallán.
Según las hipótesis que manejan los investigadores, el sereno se habría subido al techo a realizar algún tipo de trabajo y, mientras lo realizaba, se cayó. Como estaba solo en el lugar, no fue auxiliado. Al parecer trató de salir para pedir auxilio, pero se desvaneció y falleció cerca de la puerta, donde fue hallado.
La Policía descartó de plano la posibilidad de que se haya tratado de un homicidio. En el depósito se halló todo perfectamente ordenado y los vecinos negaron haber escuchado algún tipo de ruido. También, según trascendió, no hubo faltante de materiales en el depósito, por lo que se descartó un robo.
El médico forense, que estimó que el hombre llevaba más de 12 horas muerto, ordenó una autopsia para determinar con exactitud la razón de su fallecimiento.
El viernes, José Batallán, de 36 años, se dirigió a un local de 12 de Octubre al 400 para cumplir con sus tareas laborales, como lo hacía habitualmente. Sus familiares, ayer por la mañana, comenzaron a preocuparse porque no volvió a su hogar ni tampoco había avisado que se ausentaría.
Por ese motivo, uno de sus hermanos, cuyo nombre no fue dado a conocer, decidió ir a buscarlo en su lugar de trabajo. Ya en el depósito, el familiar, comenzó a golpear la puerta para que lo atendiera y, como no obtuvo respuesta, decidió ingresar, puesto que la puerta no estaba con llave. Cerca de allí, encontró el cuerpo de su hermano tirado en el piso.
Una comisión policial al mando del comisario Víctor Lisandro, supervisado por el jefe de la Unidad Regional Capital, Nicolás Barrera, comenzó a revisar el depósito para tratar de hallar algún elemento que ayude a establecer la causa del fallecimiento de Batallán.
Según las hipótesis que manejan los investigadores, el sereno se habría subido al techo a realizar algún tipo de trabajo y, mientras lo realizaba, se cayó. Como estaba solo en el lugar, no fue auxiliado. Al parecer trató de salir para pedir auxilio, pero se desvaneció y falleció cerca de la puerta, donde fue hallado.
La Policía descartó de plano la posibilidad de que se haya tratado de un homicidio. En el depósito se halló todo perfectamente ordenado y los vecinos negaron haber escuchado algún tipo de ruido. También, según trascendió, no hubo faltante de materiales en el depósito, por lo que se descartó un robo.
El médico forense, que estimó que el hombre llevaba más de 12 horas muerto, ordenó una autopsia para determinar con exactitud la razón de su fallecimiento.







