30 Octubre 2005 Seguir en 
El chofer de un taxi y su pasajero salvaron milagrosamente su vida luego de que un añoso árbol aplastó el vehículo en el que se trasladaban por 25 de Mayo al 600. Tampoco sufrieron ningún tipo de daño los vehículos que estaban estacionados en la cuadra ni los vidrios del frente de la compañía de seguros que funciona allí.
Eran las 9.20. Víctor Hugo Acevedo llegaba al centro, desde el barrio O?Connor, con un pasajero cuya identidad no trascendió, pero que sería empleado de una empresa que funciona en la zona.
"Como estaba llegando a la esquina de Corrientes y el semáforo estaba en rojo, comencé a frenar. En ese momento, sentí un ruido y, cuando escuché el impacto, los dos bajamos las cabezas y así logramos salvar nuestra vidas", indicó el chofer del Renault 19.
El añoso tarco que está ubicado en la entrada del Gymnasium cedió por su propio peso y cayó estrepitosamente sobre la calle. "Sentimos una terrible explosión y salimos corriendo para saber qué había pasado. Cuando vimos el árbol sobre el auto, pensamos que había ocurrido una desgracia", indicó Juan Medina, un vecino de la zona.
A los pocos minutos de haberse producido el accidente, un grupo de obreros que estaba trabajando en la construcción de un edificio de la cuadra, fue a rescatar a los dos ocupantes del automóvil.
El conductor del taxi fue trasladado al Hospital Padilla donde se comprobó que, a pesar de que el auto quedó semiaplastado, sólo se había despeinado. El pasajero, en cambio, fue auxiliado por otros vecinos y se retiró con rumbo desconocido.
Un hongo
El ingeniero Ernesto Gallo, titular de la dirección de Espacios Verdes, indicó que el árbol cayó por el daño que le causó un hongo. "Se trata de un parásito que ingresa por la raíz, por lo que es muy difícil determinar su enfermedad. Es más, en el relevamiento que realizamos, este ejemplar figuraba como que estaba en perfecto estado. Inclusive había florecido. Cuando estaba en el suelo descubrimos el mal", explicó.
El funcionario, que estimó que en lo que va del año no fueron más de cinco árboles los que cayeron en la ciudad, señaló que este parásito es común que ataque a esta especie. Aclaró que "esto no quiere decir que todos los tarcos están en peligro. Hay muchos ejemplares de más de 50 años que se encuentran en perfecto estado. Lo importante es que la repartición se está encargando de controlarlos para evitar nuevas pérdidas".
Eran las 9.20. Víctor Hugo Acevedo llegaba al centro, desde el barrio O?Connor, con un pasajero cuya identidad no trascendió, pero que sería empleado de una empresa que funciona en la zona.
"Como estaba llegando a la esquina de Corrientes y el semáforo estaba en rojo, comencé a frenar. En ese momento, sentí un ruido y, cuando escuché el impacto, los dos bajamos las cabezas y así logramos salvar nuestra vidas", indicó el chofer del Renault 19.
El añoso tarco que está ubicado en la entrada del Gymnasium cedió por su propio peso y cayó estrepitosamente sobre la calle. "Sentimos una terrible explosión y salimos corriendo para saber qué había pasado. Cuando vimos el árbol sobre el auto, pensamos que había ocurrido una desgracia", indicó Juan Medina, un vecino de la zona.
A los pocos minutos de haberse producido el accidente, un grupo de obreros que estaba trabajando en la construcción de un edificio de la cuadra, fue a rescatar a los dos ocupantes del automóvil.
El conductor del taxi fue trasladado al Hospital Padilla donde se comprobó que, a pesar de que el auto quedó semiaplastado, sólo se había despeinado. El pasajero, en cambio, fue auxiliado por otros vecinos y se retiró con rumbo desconocido.
Un hongo
El ingeniero Ernesto Gallo, titular de la dirección de Espacios Verdes, indicó que el árbol cayó por el daño que le causó un hongo. "Se trata de un parásito que ingresa por la raíz, por lo que es muy difícil determinar su enfermedad. Es más, en el relevamiento que realizamos, este ejemplar figuraba como que estaba en perfecto estado. Inclusive había florecido. Cuando estaba en el suelo descubrimos el mal", explicó.
El funcionario, que estimó que en lo que va del año no fueron más de cinco árboles los que cayeron en la ciudad, señaló que este parásito es común que ataque a esta especie. Aclaró que "esto no quiere decir que todos los tarcos están en peligro. Hay muchos ejemplares de más de 50 años que se encuentran en perfecto estado. Lo importante es que la repartición se está encargando de controlarlos para evitar nuevas pérdidas".
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