27 Octubre 2005 Seguir en 
Desde la Cámara de la Construcción sostienen que los costos crecen sostenidamente y que eso desactualiza los contratos. El Gobierno desmiente que vaya a haber retrasos.
Según empresarios del rubro, el precio de los materiales para la construcción experimentó una suba promedio del 20% en lo que va de 2005. Y de agosto a setiembre, la suba fue de entre el 2 y el 5%. Este aumento sostenido provoca trastornos no tan sólo a los particulares que quieren remodelar o ampliar sus viviendas, sino también a las empresas constructoras que tienen firmados contratos (públicos o privados) por determinados montos y que en el corto plazo deben ser renegociados para adecuarse a los nuevos costos de construcción.
"Amén de la suba puntual de los elementos, nos estamos tropezando con la falta de insumos de entrega inmediata. Está siendo tedioso el arranque de las obras. Por ejemplo, para lanzar un emprendimiento hay que comprar un transformador con 60 o 90 días de anticipación y hay que hacer una erogación anticipada por insumos que todavía no se van a utilizar", explicó Antonio Viola, empresario de la construcción.
El presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, Fernando Battig, afirmó que el Gobierno nacional tendría que tomar medidas activas para detener la suba de precios. "Una forma de resolver esto es que aumente la productividad. Hay insumos que no se consiguen porque la industria colmó su capacidad instalada", explicó.
Ambos empresarios también dijeron que la suba continua de los precios podría afectar los contratos de obras que se firmaron con el Gobierno provincial. "En el Instituto de la Vivienda, por ejemplo, hay demoras en la actualización de los precios. Hay un cuello de botella porque no está respondiendo con la celeridad necesaria a la actualización del precio de los insumos. En la parte vivienda, se está produciendo un recalentamiento en la industria", aseguró Viola.
Pedidos formales
Battig especificó al respecto que realizaron una serie de presentaciones ante la Secretaría de Obras Públicas para que se modifique el sistema de actualización de los contratos. "Tenemos documentación que muestra que, en algunos casos, se nos reconoce un 20% menos de lo que realmente cuestan algunos materiales", dijo. Agregó que esto se debe a que el sistema de actualización de los contratos se realiza a través del índice que mide el Indec, en base a los precios que tienen los insumos en Buenos Aires.El secretario de Obras Públicas de la provincia, Oscar Mirkin, aceptó que hay cierto retraso en la actualización de los contratos de viviendas, pero negó que esto pueda frenar la realización de las obras programadas. Explicó que la demora que se registra en la actualización de algunos contratos también se debe a la gran cantidad de obras y viviendas que el Estado está realizando. Respecto del reclamo de los empresarios sobre la determinación de los precios, Mirkin se mostró dispuesto a dialogar al respecto, pero recalcó que los contratos firmados por las constructoras deben ser respetados.
Según empresarios del rubro, el precio de los materiales para la construcción experimentó una suba promedio del 20% en lo que va de 2005. Y de agosto a setiembre, la suba fue de entre el 2 y el 5%. Este aumento sostenido provoca trastornos no tan sólo a los particulares que quieren remodelar o ampliar sus viviendas, sino también a las empresas constructoras que tienen firmados contratos (públicos o privados) por determinados montos y que en el corto plazo deben ser renegociados para adecuarse a los nuevos costos de construcción.
"Amén de la suba puntual de los elementos, nos estamos tropezando con la falta de insumos de entrega inmediata. Está siendo tedioso el arranque de las obras. Por ejemplo, para lanzar un emprendimiento hay que comprar un transformador con 60 o 90 días de anticipación y hay que hacer una erogación anticipada por insumos que todavía no se van a utilizar", explicó Antonio Viola, empresario de la construcción.
El presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, Fernando Battig, afirmó que el Gobierno nacional tendría que tomar medidas activas para detener la suba de precios. "Una forma de resolver esto es que aumente la productividad. Hay insumos que no se consiguen porque la industria colmó su capacidad instalada", explicó.
Ambos empresarios también dijeron que la suba continua de los precios podría afectar los contratos de obras que se firmaron con el Gobierno provincial. "En el Instituto de la Vivienda, por ejemplo, hay demoras en la actualización de los precios. Hay un cuello de botella porque no está respondiendo con la celeridad necesaria a la actualización del precio de los insumos. En la parte vivienda, se está produciendo un recalentamiento en la industria", aseguró Viola.
Pedidos formales
Battig especificó al respecto que realizaron una serie de presentaciones ante la Secretaría de Obras Públicas para que se modifique el sistema de actualización de los contratos. "Tenemos documentación que muestra que, en algunos casos, se nos reconoce un 20% menos de lo que realmente cuestan algunos materiales", dijo. Agregó que esto se debe a que el sistema de actualización de los contratos se realiza a través del índice que mide el Indec, en base a los precios que tienen los insumos en Buenos Aires.El secretario de Obras Públicas de la provincia, Oscar Mirkin, aceptó que hay cierto retraso en la actualización de los contratos de viviendas, pero negó que esto pueda frenar la realización de las obras programadas. Explicó que la demora que se registra en la actualización de algunos contratos también se debe a la gran cantidad de obras y viviendas que el Estado está realizando. Respecto del reclamo de los empresarios sobre la determinación de los precios, Mirkin se mostró dispuesto a dialogar al respecto, pero recalcó que los contratos firmados por las constructoras deben ser respetados.







