23 Octubre 2005 Seguir en 
La Justicia decidió ordenar nuevas medidas para tratar de esclarecer la agresión que sufrió Gustavo "El Gordo" González, el pasado 31 de agosto, en el parque Guillermina. Por este caso, están imputados Angel "El Mono" Ale, Rolando "Rolo" Wardi y Sergio Tripolone.
La fiscal Adriana Gianonni, que lleva adelante la investigación, decidió citar al doctor Ricardo Prebisch, otro médico que atendía a Ale por su alergia. Es importante recordar que ya había prestado declaración el alergista Eduardo Alurralde que, supuestamente, atendió a "El Mono" el día que se produjo la agresión. Sin embargo, hubo algunas contradicciones en los dichos de ambos.
También se enviaron nuevamente oficios a un ingenio del sur de la provincia y a un packing de limones de Famaillá para determinar si tiene elementos para comprobar que Wardi estuvo en esos lugares el día en que se produjo el ataque, tal como había declarado el sospechoso.Además, se supone que sería obligado a presentarse con la fuerza pública el camionero Marcelo Alejandro Borgia que, supuestamente, estuvo trabajando con "Rolo" y con su socio, de apellido Neme. El chofer nunca se presentó a las citaciones que le hizo la Justicia, para que confirme o desmienta la versión que dio a conocer su jefe.
Por otra parte, Tripolone, el último de los acusados por González, sigue prófugo de la Justicia, puesto que la coartada de que estuvo en Buenos Aires cuando ocurrió la agresión se cayó al presentar pasajes con fechas adulteradas.
Estas medidas son fundamentales para el desarrollo de la causa, ya que todos los testigos que presentó Mario Leiva, abogado de "El Gordo", cuando fueron interrogados por la fiscal, confirmaron que existió la agresión, pero no pudieron ratificar la identidad de ninguno de los atacantes.
González, según consta en la causa, denunció que fue agredido por Ale, Wardi, Tripolone y otras dos personas que no pudo identificar. Como consecuencia del ataque, terminó con cortes en el rostro y cuero cabelludo, con varios dientes menos y con una herida de bala en su muslo izquierdo.Aunque no hay confirmación oficial sobre el tema, los resultados de estas medidas serían fundamentales para que la fiscal decida el futuro de la polémica causa.
La fiscal Adriana Gianonni, que lleva adelante la investigación, decidió citar al doctor Ricardo Prebisch, otro médico que atendía a Ale por su alergia. Es importante recordar que ya había prestado declaración el alergista Eduardo Alurralde que, supuestamente, atendió a "El Mono" el día que se produjo la agresión. Sin embargo, hubo algunas contradicciones en los dichos de ambos.
También se enviaron nuevamente oficios a un ingenio del sur de la provincia y a un packing de limones de Famaillá para determinar si tiene elementos para comprobar que Wardi estuvo en esos lugares el día en que se produjo el ataque, tal como había declarado el sospechoso.Además, se supone que sería obligado a presentarse con la fuerza pública el camionero Marcelo Alejandro Borgia que, supuestamente, estuvo trabajando con "Rolo" y con su socio, de apellido Neme. El chofer nunca se presentó a las citaciones que le hizo la Justicia, para que confirme o desmienta la versión que dio a conocer su jefe.
Por otra parte, Tripolone, el último de los acusados por González, sigue prófugo de la Justicia, puesto que la coartada de que estuvo en Buenos Aires cuando ocurrió la agresión se cayó al presentar pasajes con fechas adulteradas.
Estas medidas son fundamentales para el desarrollo de la causa, ya que todos los testigos que presentó Mario Leiva, abogado de "El Gordo", cuando fueron interrogados por la fiscal, confirmaron que existió la agresión, pero no pudieron ratificar la identidad de ninguno de los atacantes.
González, según consta en la causa, denunció que fue agredido por Ale, Wardi, Tripolone y otras dos personas que no pudo identificar. Como consecuencia del ataque, terminó con cortes en el rostro y cuero cabelludo, con varios dientes menos y con una herida de bala en su muslo izquierdo.Aunque no hay confirmación oficial sobre el tema, los resultados de estas medidas serían fundamentales para que la fiscal decida el futuro de la polémica causa.







