23 Octubre 2005 Seguir en 
"Indudablemente hay más apoyo para el cine argentino, pero si tomamos caso por caso es menor al que había hace 10 años, porque es la misma cantidad de dinero que se reparte entre más proyectos que antes", aseguró el actor Ulises Dumont.
En diálogo exclusivo con LA GACETA, Dumont comentó algunos aspectos del filme "La esperanza", que él mismo presentará en Tucumán el 31 de octubre, y también habló de sus proyectos y de su optimismo ante la realidad del cine en el país.
El actor protagonizó este filme en 2003, bajo la dirección de Francisco D?Intino. "La película habla de la solidaridad que uno puede encontrar generalmente afuera de Buenos Aires, cuando se cruzan algunos personajes que por alguna razón llegan a un pequeño pueblo a orillas del mar, muy lejos, y reciben comprensión", contó.
El personaje que él interpreta es el de un profesor que queda viudo y muy deprimido, y por ello decide viajar al pueblo de donde era su esposa. Allí conoce a una mujer que perdió a su hija, y a otras personas en las que él encuentra contención. "Los personajes llevan una suerte de pensamiento acerca de que hay algo más, otra forma de vivir, que el contacto y la solidaridad son importantes", aclaró en una nota telefónica.
Dumont conoce bastante del cine argentino, y desde adentro. Entre 1964 y este año participó en 68 filmes e innnumerables puestas teatrales. "Yo soy partidario de pensar que el cine necesita más dinero, aunque ahora muchos directores jóvenes prescinden de él como factor fundamental de sus realizaciones", dijo en referencia a los subsidios que otorga el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).
"Parece que ellos (los jóvenes) se olvidan de lo mucho que lucharon varias generaciones para lograr la autonomía del INCAA y que ese dinero pertenece a los cineastas", dijo. Y destacó que "no se quedan sentados esperando nada, sino que consiguen el dinero... claro que tienen que devolverlo". "Pero la clave es que el Estado se haga cargo del aprendizaje de la gente del cine para que pueda hacer su experiencia", acotó.
"Lo importante -dijo- es que las condiciones cambiaron y se pueden diversificar los temas, porque no necesariamente se juega la vida del director en cada película, como ocurría antes, cuando había demasiadas exigencias y la certeza de que pasarían diez años para volver a filmar".
Otro aspecto que lamentó es la escasa referencia a la historia reciente del país que hay en el cine argentino. Al referirse a "Iluminados por el fuego", destacó que es la segunda película que trata el tema de la Guerra de Malvinas. "La otra fue ?Los chicos de la guerra? (en la que él trabajó)... tuvo que pasar bastante tiempo para que saliera algo que hablara de las pérdidas, como con el tema de la dictadura, y que la historia se alimente".
En diálogo exclusivo con LA GACETA, Dumont comentó algunos aspectos del filme "La esperanza", que él mismo presentará en Tucumán el 31 de octubre, y también habló de sus proyectos y de su optimismo ante la realidad del cine en el país.
El actor protagonizó este filme en 2003, bajo la dirección de Francisco D?Intino. "La película habla de la solidaridad que uno puede encontrar generalmente afuera de Buenos Aires, cuando se cruzan algunos personajes que por alguna razón llegan a un pequeño pueblo a orillas del mar, muy lejos, y reciben comprensión", contó.
El personaje que él interpreta es el de un profesor que queda viudo y muy deprimido, y por ello decide viajar al pueblo de donde era su esposa. Allí conoce a una mujer que perdió a su hija, y a otras personas en las que él encuentra contención. "Los personajes llevan una suerte de pensamiento acerca de que hay algo más, otra forma de vivir, que el contacto y la solidaridad son importantes", aclaró en una nota telefónica.
Dumont conoce bastante del cine argentino, y desde adentro. Entre 1964 y este año participó en 68 filmes e innnumerables puestas teatrales. "Yo soy partidario de pensar que el cine necesita más dinero, aunque ahora muchos directores jóvenes prescinden de él como factor fundamental de sus realizaciones", dijo en referencia a los subsidios que otorga el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).
"Parece que ellos (los jóvenes) se olvidan de lo mucho que lucharon varias generaciones para lograr la autonomía del INCAA y que ese dinero pertenece a los cineastas", dijo. Y destacó que "no se quedan sentados esperando nada, sino que consiguen el dinero... claro que tienen que devolverlo". "Pero la clave es que el Estado se haga cargo del aprendizaje de la gente del cine para que pueda hacer su experiencia", acotó.
"Lo importante -dijo- es que las condiciones cambiaron y se pueden diversificar los temas, porque no necesariamente se juega la vida del director en cada película, como ocurría antes, cuando había demasiadas exigencias y la certeza de que pasarían diez años para volver a filmar".
Otro aspecto que lamentó es la escasa referencia a la historia reciente del país que hay en el cine argentino. Al referirse a "Iluminados por el fuego", destacó que es la segunda película que trata el tema de la Guerra de Malvinas. "La otra fue ?Los chicos de la guerra? (en la que él trabajó)... tuvo que pasar bastante tiempo para que saliera algo que hablara de las pérdidas, como con el tema de la dictadura, y que la historia se alimente".
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