Pero en principio, con posterioridad a las elecciones se podría esperar una desaceleración en la actividad económica y más inflación, según entiende la economista Ana María Cerro, decana de la Facultad de Economía y Administración de la Unsta, y profesora de la UNT. Esto podría acarrear mayores conflictos entre el Gobierno y los distintos sectores económicos.El especialista Eduardo Luis Fracchia, del área de Economía del IAE, Escuela de Dirección y Negocios de la Universidad Austral, opina que a partir de hoy comenzaremos a asistir a un replanteo desde el Gobierno y desde el sector privado de decisiones que afectan a variables económicas. Considera que seguirá con un ritmo constante la demanda por incrementos de sueldos, tanto en los asalariados privados formales como en los informales y en el sector público.
En cambio, el economista Franco Eugenio Nanni, investigador de la UNT y de la Unsta, no cree que después de las elecciones necesariamente cambien algunas de las decisiones claves del sector público o de la política económica. "En materia salarial el gobierno solo tiene (o debería tener) jurisdicción sobre los salarios del sector público", subraya. Añade que cualquier ajuste de salarios debería ser compatible con el mantenimiento del superávit fiscal primario necesario para atender los compromisos asumidos con el sector externo.
Fracchia estima que no habría que esperar una reducción significativa en la inflación. "En todo caso -pronostica- hacia diciembre podría acelerarse esta variable por el consumo de las fiestas. La inflación por el lado de un aumento tarifario sería irrelevante ya que se trataría en todo caso de un aumento de una única vez".
En Tucumán, las compañías de distribución de energía eléctrica (EDET) y de gas natural (Gasnor) vienen reclamando un reajuste en las tarifas con el fin de efectuar las inversiones mínimas que requieren para el sostenimiento de la provisión del servicio a los usuarios tucumanos.
Mientras tanto, en el frente sindical público y privado, e incluso en sectores de jubilados, se espera que concluyan los comicios para encarar nuevos reclamos salariales. El secretario de Trabajo de la provincia, Roberto Jiménez, afirmó que el Estado tucumano "es consciente de que se deben incrementar los salarios", pero advirtió que todo aumento surgirá en adhesión a los anuncios nacionales sobre subas de sueldos.
Es decir que el sinceramiento de la economía es también una imposición de la realidad. Se habrá acabado el tiempo para dilatar las discusiones: ahora más que nunca se necesitan definiciones estratégicas para sostener la buena marcha de la economía.
Las privatizadas reclaman por la renegociación de los contratos
La renegociación de los contratos con las empresas de servicios públicos privatizados es un proceso que está en marcha, pero que se acelerará en el último tramo del año. En este contexto, las compañías de distribución de energía eléctrica y de gas natural vienen reclamando un reajuste en las tarifas con el fin de efectuar las inversiones mínimas que requieren para el sostenimiento de la provisión del servicio a los usuarios tucumanos.
Desde la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET SA), el gerente comercial Günther Hofmann, puntualizó que, a nivel nacional, se debería materializar los ajustes (en las tarifas) a cuenta, comprometidos con el Gobierno en la renegociación. "En Tucumán ese compromiso se materializó este mes. Por otro lado, desde la Secretaría de Energía, se espera un nuevo ajuste estacional con participación de los sectores residenciales de medianos y altos consumos", remarcó el ejecutivo.
"El Plan Obligatorio de Inversiones Mínimas de Emergencia, o POIME, es como su nombre lo indica, un Plan de obras imprescindibles para el abastecimiento de una demanda que crece, desde 2003, a tasas sensiblemente superiores a las históricas", recordó Hofmann.
El gerente de EDET consideró que ese programa constituye, a su vez, el inicio de la recuperación del sistema de distribución eléctrica de la Provincia de acuerdo con los estándares definidos en el contrato de concesión. "La distribuidora se vio obligada a reducir el nivel de inversiones desde 2002 como consecuencia del desacople producido tras la devaluación de la moneda, entre los costos crecientes y las tarifas congeladas", dijo.
Entre las obras comprometidas se destacan la construcción y/o repotenciación de Estaciones de Rebaje en zonas como Tafí Viejo, El Manantial, Bella Vista, Alberdi, Concepción y Tapia -Raco. Asimismo se prevé la instalación de nuevas líneas aéreas y cables subterráneos de media y baja tensión, entre las que se destaca un nuevo alimentador subterráneo para la zona del microcentro, además de la compra de condensadores y transformadores. "Cabe destacar que el Plan contempla la realización de obras en todo el territorio de la Provincia. Además EDET tiene previsto complementar las inversiones del POIME con obras adicionales financiadas con fondos propios, totalizando un plan de $ 30 millones para el año que viene", puntualizó Hofmann.
Desde Gasnor, el subgerente, Elio Hernández, indicó que la firma continua conversando con el Poder Ejecutivo a través de la Unidad de Renegociación (UNIREN) "sobre las condiciones que se requieren para retomar la senda de crecimiento que ha caracterizado a esta empresa desde la privatización". "Mantenemos la permanente disposición al diálogo, para lo cual hemos enviado toda la información que nos ha sido solicitada", acotó.
Gasnor anunció que seguirá haciendo esfuerzos para invertir y realizar los gastos de mantenimiento necesarios para asegurar la calidad, continuidad y seguridad, en todas las provincias en las cuales presta servicio.







