La Justicia investigará la quema de caña en el sur

El dueño de la finca dice que el fuego fue causado por desconocidos. Una maestra que sufrió principios de asfixia hizo una denuncia. Una práctica barata.

PROBLEMAS. La quema de caña es un hábito difícil de remontar. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
PROBLEMAS. La quema de caña es un hábito difícil de remontar. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
19 Octubre 2005
CONCEPCION.- Los bomberos que el lunes a la tarde intentaban sofocar la quema de cañaverales en una finca del paraje San Ramón, 3 km al este de esta ciudad, debieron abandonar la tarea, ya que mientras extinguían el fuego personas no identificadas generaron otros frentes de incendio que se tornaron incontrolables, informó el segundo jefe de la comisaría local, José Dionisio.
"La tarea se hizo agotadora y no hubo más remedio que dejar que los cañaverales terminaran de incendiarse", añadió. "Los bomberos serán los encargados de determinar si el incendio fue intencional. Hay sospechas de que este es uno de los recursos a los que apelan algunos cañeros para abaratar los costos de cosecha, porque así evitan procesos manuales", indicó el uniformado.

La investigación
Las actuaciones labradas por la Policía serán elevadas en las próximas horas a la fiscal de Instrucción de la II Nominación, Juana Juárez, quien iniciará una investigación tendiente a determinar quiénes fueron los responsables del hecho y si incurrieron en algún delito.
La Policía intervino ante una denuncia que formuló Estela Márquez, una docente de la escuela Coronel Warner, de Medinas. La mujer sufrió principio de asfixia cuando, junto a otras maestras, circulaba en un auto por la ruta 329 y se dio con una extensa cortina de humo, producto de la quema de cañaverales. La docente, según la denuncia, ubicó al siniestro en una finca de propiedad de la familia Cruz, de esta ciudad.
"Cuando nos introdujimos en la espesa nube de humo, el aire comenzó a faltarnos", comentó. El humo se extendió en un radio de más de un km. Fueron varios los automovilistas que sufrieron principio de asfixia, y algunos pobladores de la zona se vieron obligados a abandonar sus casas al tornarse irrespirable el aire, "Este problema es constante. Los cañeros no tienen contemplaciones con nosotros. No ven que aquí hay niños y ancianos, que son los que más sufren la invasión de humo", dijo Silvia Díaz.
Uno de los propietarios de la finca donde se produjo el incendio, Rubén Cruz, aclaró que el siniestro fue desencadenado por desconocidos y advirtió que en realidad las llamas envolvieron maloja y no cañaverales. "Nosotros ya concluimos la labor de cosecha. No sabemos quién causó el siniestro, pero ya hicimos la denuncia. Si vieron cañaverales en llamas, no tiene nada que ver con nuestra propiedad", apuntó.
Fuentes policiales dijeron que es probable que la Policía Ecológica aplique una multa a Cruz. (C)

Quieren controlar los campos desde el aire

La Defensoría del Pueblo sugerirá un control aéreo de los campos de la Provincia con ayuda de la Gendarmería, para establecer dónde se queman cañaverales. Desde ese organismo se pedirá también una modificación de la ley Nº 7.459 en lo que se refiere al tipo y grado de sanciones hacia los infractores a esa norma. "Desde el momento en que se procede a la quema indiscriminada de cañaverales, está claro que la sanción no se corresponde con el hecho", planteó el ombudsman, Jorge García Mena. El funcionario afirmó que ayer iniciaron actuaciones de oficio para investigar cómo comenzó el incendio en el sur tucumano, y que le pedirá a la directora de Medio Ambiente, Patricia Jalil de Arriazu, que le informe qué medidas se adoptaron para contener el fuego. Según García Mena, en el Juzgado Federal hay radicadas entre 7 y 8 actuaciones por quema de cañaverales.

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