Un hombre murió en un choque en San Andrés

Tremendo impacto. La víctima circulaba junto a su hijo en un auto, que se estrelló contra un árbol en la ruta 306. Rescate.

TREMENDO. El auto quedó destrozado, con las víctimas en el interior. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
TREMENDO. El auto quedó destrozado, con las víctimas en el interior. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
13 Octubre 2005
Un hombre perdió la vida en un accidente automovilístico que se produjo en la localidad de Los Porceles, a unos cinco kilómetros de la entrada principal de San Andrés.
Eran las 12.30 y, con destino a su hogar que está ubicado en Leales, Roberto Daniel Leal, de 25 años, manejaba un Renault 9, en el que iba acompañado por su padre, Germán, de 71. Según explicaron algunos familiares, habían estado haciendo algunos trámites en San Miguel de Tucumán.
A la altura del kilómetro 11 de la ruta provincial 306, por razones que se tratan de establecer, el joven perdió el control del vehículo y, después de haber realizado un recorrido de por lo menos 200 metros por la banquina, terminó impactando de frente contra un árbol.
Por la fuerza del choque, el auto quedó destrozado. Sus ocupantes quedaron atrapados entre los hierros retorcidos y fueron rescatados por los automovilistas y vecinos de la zona. El conductor sólo presentaba traumatismos en un hombro, mientras que su padre sufrió gravísimas heridas que determinaron su deceso casi en el acto.

Una falla mecánica
Los investigadores, después de haber realizado los primeros peritajes en el lugar del accidente, sospechan que al automóvil se le habría cortado la dirección. Ocurre que el tramo donde ocurrió el accidente es una recta de varios kilómetros. También se habría descartado que se le hubiera cruzado algún animal, o que hubiera realizado una mala maniobra.
En ese sentido fue determinante el testimonio de algunos vecinos que presenciaron el percance.
"El autito venía haciendo zigzag durante un buen tiempo. Fue hasta que el muchacho perdió el control y se terminó estrellando contra el árbol", aseguró Nerio Cejas, un vecino de la zona, que estaba conmocionado por lo sucedido.

Dolorido
El testigo aclaró, además, que ninguno de los dos ocupantes, a pesar del terrible impacto, salieron despedidos del vehículo.
"Tuvimos que esforzarnos mucho para poder sacarlos. El joven se quejaba por el dolor que le provocaban los golpes que había sufrido. En cambio, respecto del hombre mayor, cuando lo vimos, nos dimos cuenta de que había muerto en el acto", indicó.

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