12 Octubre 2005 Seguir en 
Una mujer resultó con importantes lesiones en sus ojos y en la piel de su rostro, luego de que un hombre exaltado por una discusión generada por un incidente automovilístico le arrojó pintura en aerosol.
"Tengo miedo porque si el señor este reaccionó por nada, no sé cómo actuará ahora que estoy decidida a que se lo castigue por lo que hizo", aseguró L.M, soltera, de 52 años, víctima del ataque, quien por razones de seguridad pidió que no se publique su nombre completo, ni su domicilio.
El domingo a las 13, la mujer, después de haber asistido a misa junto a su tía L.S., de 81 años, fue a hacer unas compras en el supermercado de avenida Belgrano al 3.300. Al salir del centro de compras, decidió regresar a su casa por un pasaje cercano. Allí, se desató la tragedia.
La víctima se trasladaba a bordo de un Chevrolet Corsa. Al encontrarse con un vehículo que estaba estacionado, tuvo que cambiarse al carril contrario. Allí se topó de frente con una camioneta Ford Ecosport blanca, con techo negro, en la que se encontraban dos hombres y un menor.
El conductor de la camioneta, al ver interrumpido su paso, comenzó a insultar a la mujer que, como tenía otros autos atrás, no podía retroceder, según contó.
Un grave error
"Ahí cometí el peor error de mi vida. Me bajé para decirle que se calmara y que si él hacía marcha atrás, todos quedaríamos liberados. Me recibió con el típico ?andá a lavar los platos? y después una serie de palabras irreproducibles", comentó.
La señora, después de mucho esfuerzo, logró darle paso al exaltado. "Cuando pasó a la par de mi auto, me roció la cara con un producto químico que salió de un aerosol. Comencé a gritar como loca, porque no veía nada y sentía como si me hubieran prendido fuego en el rostro", relató.
L.M. fue asistida por las personas que presenciaron el ataque y los vecinos del lugar. Al ver que no se recuperaba, fue trasladada a la clínica privada que está a pocas cuadras del lugar donde ocurrió el hecho.
"Allí estuve como cinco horas. Me diagnosticaron lesiones en los ojos y en la piel del rostro. Tuvieron que aplicarme varias inyecciones para que se aplacara la irritación. Actualmente, no veo bien con el ojo izquierdo y me arden algunos sectores de la cara", explicó.
L.M, que se encuentra de licencia por haber sufrido un accidente laboral, ahora tendrá que ser sometida a una serie de tratamientos para recuperarse del ataque.
"Estoy dispuesta a hacer lo que esté al alcance de mis manos para que esa persona que me atacó reciba su castigo. Es un asesino en potencia y, los policías y médicos que me atendieron en estos días, me dijeron que agradeciera que no tenía una pistola en su poder porque el final de la historia podría haber sido otro", concluyó.
"Tengo miedo porque si el señor este reaccionó por nada, no sé cómo actuará ahora que estoy decidida a que se lo castigue por lo que hizo", aseguró L.M, soltera, de 52 años, víctima del ataque, quien por razones de seguridad pidió que no se publique su nombre completo, ni su domicilio.
El domingo a las 13, la mujer, después de haber asistido a misa junto a su tía L.S., de 81 años, fue a hacer unas compras en el supermercado de avenida Belgrano al 3.300. Al salir del centro de compras, decidió regresar a su casa por un pasaje cercano. Allí, se desató la tragedia.
La víctima se trasladaba a bordo de un Chevrolet Corsa. Al encontrarse con un vehículo que estaba estacionado, tuvo que cambiarse al carril contrario. Allí se topó de frente con una camioneta Ford Ecosport blanca, con techo negro, en la que se encontraban dos hombres y un menor.
El conductor de la camioneta, al ver interrumpido su paso, comenzó a insultar a la mujer que, como tenía otros autos atrás, no podía retroceder, según contó.
Un grave error
"Ahí cometí el peor error de mi vida. Me bajé para decirle que se calmara y que si él hacía marcha atrás, todos quedaríamos liberados. Me recibió con el típico ?andá a lavar los platos? y después una serie de palabras irreproducibles", comentó.
La señora, después de mucho esfuerzo, logró darle paso al exaltado. "Cuando pasó a la par de mi auto, me roció la cara con un producto químico que salió de un aerosol. Comencé a gritar como loca, porque no veía nada y sentía como si me hubieran prendido fuego en el rostro", relató.
L.M. fue asistida por las personas que presenciaron el ataque y los vecinos del lugar. Al ver que no se recuperaba, fue trasladada a la clínica privada que está a pocas cuadras del lugar donde ocurrió el hecho.
"Allí estuve como cinco horas. Me diagnosticaron lesiones en los ojos y en la piel del rostro. Tuvieron que aplicarme varias inyecciones para que se aplacara la irritación. Actualmente, no veo bien con el ojo izquierdo y me arden algunos sectores de la cara", explicó.
L.M, que se encuentra de licencia por haber sufrido un accidente laboral, ahora tendrá que ser sometida a una serie de tratamientos para recuperarse del ataque.
"Estoy dispuesta a hacer lo que esté al alcance de mis manos para que esa persona que me atacó reciba su castigo. Es un asesino en potencia y, los policías y médicos que me atendieron en estos días, me dijeron que agradeciera que no tenía una pistola en su poder porque el final de la historia podría haber sido otro", concluyó.
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