11 Octubre 2005 Seguir en 
A Oscar "Tuti" Gramajo, el principal sospechoso de haber asesinado a Francisco Agustín Tolaba en enero pasado, lo traicionó la sed. Después de haber permanecido más de diez meses prófugo de la Justicia, fue detenido por personal de la Dirección de Investigaciones mientras compraba una gaseosa en un quiosco de Congreso al 800.
Dirigida por el titular de Robos y Hurtos, el subcomisario Luis Núñez, una comisión policial integrada por los oficiales Miguel Gómez, Sergio Juárez y Walter Monteros, supervisados por el jefe de Investigaciones, Alfredo Jiménez, tenía serias sospechas de que el prófugo se alojaba, al menos durante los fines de semana, en el estudio de Gustavo Morales, su abogado defensor, ubicado justamento en Congreso al 800.
Llegaron a esta conclusión luego de haber realizado un seguimiento a Alicia Aniquín, la mujer de Gramajo. Esta, los fines de semana, llegaba a la casa de esa calle con un bolso en el que supuestamente llevaba ropa. Los policías decidieron montar una guardia para lograr su detención. Y, ayer, al mediodía, el prófugo fue arrestado en la calle.
El caso
Gramajo está acusado de haber asesinado en enero pasado a Tolaba. Si bien es cierto que las causas del crimen aún no son claras, se supone que se trataría de un drama pasional.
Tolaba, según los datos recogidos durante la investigación, habría mantenido una relación sentimental con Aniquín, quien estuvo detenida por el caso.
Los pesquisas hallaron cartas de amor escrita por la mujer para el mecánico. Gramajo se habría enterado de esta situación y decidió quitarle la vida. Después de haber estado desaparecido durante más de un día, el cuerpo del mecánico fue hallado en un cañaveral de la zona de San José, donde residía.
La autopsia que le realizaron al cadáver de Tolaba determinó que, antes de morir, había sido apuñalado. El asesino habría intentado quemar el cuerpo en el auto en el que se movilizaba la víctima. Pero el mecánico salió del vehículo y murió desangrado en el suelo.
Según la fiscal Teresita Marnero, que entiende en la causa, Gramajo siempre fue sospechoso. Fue buscado en distintas localidades, especialmente en La Rioja, donde se decía que se encontraba trabajando.
Ayer Morales aseguró que Gramajo no estaba en su estudio, sino en San Pablo. "Lo iba a presentar el viernes pasado, pero no pudimos. Ibamos a aprovechar el fin de semana largo para preparar su declaración. No acostumbro usar mi estudio para alojar a clientes", se defendió.
Dirigida por el titular de Robos y Hurtos, el subcomisario Luis Núñez, una comisión policial integrada por los oficiales Miguel Gómez, Sergio Juárez y Walter Monteros, supervisados por el jefe de Investigaciones, Alfredo Jiménez, tenía serias sospechas de que el prófugo se alojaba, al menos durante los fines de semana, en el estudio de Gustavo Morales, su abogado defensor, ubicado justamento en Congreso al 800.
Llegaron a esta conclusión luego de haber realizado un seguimiento a Alicia Aniquín, la mujer de Gramajo. Esta, los fines de semana, llegaba a la casa de esa calle con un bolso en el que supuestamente llevaba ropa. Los policías decidieron montar una guardia para lograr su detención. Y, ayer, al mediodía, el prófugo fue arrestado en la calle.
El caso
Gramajo está acusado de haber asesinado en enero pasado a Tolaba. Si bien es cierto que las causas del crimen aún no son claras, se supone que se trataría de un drama pasional.
Tolaba, según los datos recogidos durante la investigación, habría mantenido una relación sentimental con Aniquín, quien estuvo detenida por el caso.
Los pesquisas hallaron cartas de amor escrita por la mujer para el mecánico. Gramajo se habría enterado de esta situación y decidió quitarle la vida. Después de haber estado desaparecido durante más de un día, el cuerpo del mecánico fue hallado en un cañaveral de la zona de San José, donde residía.
La autopsia que le realizaron al cadáver de Tolaba determinó que, antes de morir, había sido apuñalado. El asesino habría intentado quemar el cuerpo en el auto en el que se movilizaba la víctima. Pero el mecánico salió del vehículo y murió desangrado en el suelo.
Según la fiscal Teresita Marnero, que entiende en la causa, Gramajo siempre fue sospechoso. Fue buscado en distintas localidades, especialmente en La Rioja, donde se decía que se encontraba trabajando.
Ayer Morales aseguró que Gramajo no estaba en su estudio, sino en San Pablo. "Lo iba a presentar el viernes pasado, pero no pudimos. Ibamos a aprovechar el fin de semana largo para preparar su declaración. No acostumbro usar mi estudio para alojar a clientes", se defendió.
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