09 Octubre 2005 Seguir en 
CONCEPCION.- Padres de alumnos de la escuela "Arturo Illia" decidieron no enviar a sus hijos a clase hasta tanto no se frenen los ataques que sufren las criaturas de parte de un grupo de gitanos instalados al lado del predio escolar, según las denuncias. También exigieron que se saquen, de un sector de la cancha de fútbol del establecimiento, los vehículos que tienen en exhibición y para la venta.
Los padres advirtieron que se trata de una usurpación "inadmisible" y que, frente a las permanentes entradas y salidas de los vehículos, ponen en riesgo la vida de los alumnos. La paciencia de los padres se terminó el miércoles cuando, según María Albornoz y Fátima Fernández, un gitano enojado porque unos chicos -que jugaban en un recreo- habían arrojado una piedra que impactó en la rueda de un camión, tomó una camioneta e intentó atropellarlos. "Se bajó y le dio un manotazo a un alumno. No es la primera vez que esto sucede. Antes, otro gitano corrió a unos estudiantes hasta un baño. Allí les tiró de los pelos", dijeron. "Nuestros hijos están amenazados.
Además, camiones, autos y camionetas entran y salen de la cancha. Hemos decidido no enviarlos a clases hasta tanto se solucione este problema", indicó Fernández. Directivos de la escuela dijeron que el conflicto ya fue denunciado ante las autoridades municipales. Hasta ahora no se les brindó solución.
El comisario Carlos Carabajal informó que ellos fueron hasta la escuela y obligaron a los gitanos a sacar los vehículos. "Se les advirtió que si se repetían las agresiones, por más leves que fueran, se iban a adoptar medidas legales extremas", dijo. Los policías actuaron por indicaciones de la Justicia. "El predio que ocupan lo alquilaron. Sus actividades se deben limitar al sector en el que están como locatarios. Por ahora, el problema quedó superado," apuntó Carabajal. De todos modos, indicó que mantendrán una vigilancia permanente en la zona a fin de garantizar el desarrollo normal de las clases.
Los padres adelantaron que el martes decidirán si vuelven a enviar a sus hijos a la escuela, a partir de las medidas instrumentadas por la Policía. (C)
Los padres advirtieron que se trata de una usurpación "inadmisible" y que, frente a las permanentes entradas y salidas de los vehículos, ponen en riesgo la vida de los alumnos. La paciencia de los padres se terminó el miércoles cuando, según María Albornoz y Fátima Fernández, un gitano enojado porque unos chicos -que jugaban en un recreo- habían arrojado una piedra que impactó en la rueda de un camión, tomó una camioneta e intentó atropellarlos. "Se bajó y le dio un manotazo a un alumno. No es la primera vez que esto sucede. Antes, otro gitano corrió a unos estudiantes hasta un baño. Allí les tiró de los pelos", dijeron. "Nuestros hijos están amenazados.
Además, camiones, autos y camionetas entran y salen de la cancha. Hemos decidido no enviarlos a clases hasta tanto se solucione este problema", indicó Fernández. Directivos de la escuela dijeron que el conflicto ya fue denunciado ante las autoridades municipales. Hasta ahora no se les brindó solución.
El comisario Carlos Carabajal informó que ellos fueron hasta la escuela y obligaron a los gitanos a sacar los vehículos. "Se les advirtió que si se repetían las agresiones, por más leves que fueran, se iban a adoptar medidas legales extremas", dijo. Los policías actuaron por indicaciones de la Justicia. "El predio que ocupan lo alquilaron. Sus actividades se deben limitar al sector en el que están como locatarios. Por ahora, el problema quedó superado," apuntó Carabajal. De todos modos, indicó que mantendrán una vigilancia permanente en la zona a fin de garantizar el desarrollo normal de las clases.
Los padres adelantaron que el martes decidirán si vuelven a enviar a sus hijos a la escuela, a partir de las medidas instrumentadas por la Policía. (C)
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