29 Julio 2002 Seguir en 
La crisis no distingue lugares ni estratos sociales en la Argentina. Algunos antes, otros después, la mayor parte de los hogares ha recortado sus gastos. Según la consultora CCR, el 93% de los argentinos cambió de hábitos de consumo desde enero hasta hoy.
"Todos, sean de clase alta, media o baja, se comportan de la misma manera en estos momentos, dice Guillermo Olivetto, gerente de la consultora. "Unos lo hicieron por real necesidad; otros por incertidumbre, ya que el patrón de consumo es recesivo", añadió.
Este comportamiento repercutió enormemente en los centros de compras, ya que en el primer semestre de 2002 se produjo una caída del 13,3% en los volúmenes de consumo en súper e hipermercados con respecto al mismo período del año pasado.
Y a pesar de que en junio debería haberse reflejado el aguinaldo en los volúmenes de venta de las cadenas, la tendencia negativa se profundizó: en junio de 2002 el volumen de consumo fue un 20,1% menor que en junio de 2001.
La baja del 13,3% en el volumen de ventas semestral fue acompañada por un incremento del 25,6% en el precio promedio de los productos. "Fue el peor semestre en los últimos diez años", añadió Olivetto.
En tanto, la tendencia negativa en las ventas de junio que provocó que cayera un 20,1% en comparación del año pasado, estuvo acompañado por una suba del precio promedio del 52,1%.
Las causas
Los responsables del estudio reconocieron en un informe que remitieron a LA GACETA que este fenómeno se produjo por el fuerte impacto del aumento de los precios en un contexto recesivo que no contempló indexación de salarios. De este modo, ante el menor poder de compra de los sueldos, el consumidor no encontró otra alternativa que reasignar el dinero y disminuir el volumen de sus compras, de sus gastos.
Así, se afectaron en mayor medida las ventas en categorías "prescindibles" y las compras se concentraron en productos "de primera necesidad".
Categorías
La caída en el consumo se hace más evidente en jugos líquidos, productos congelados y golosinas, categorías de productos que fueron abandonados en gran medida por el aumento de los precios.
Mientras que las categorías que más crecen son las que pertenecen a la canasta básica, como fideos, arroz, leches y mantecas, ya que su consumo es indispensable para la mayoría de los consumidores.
"Sólo crecen los productos vinculados a cocinar o comer en el hogar, con la excepción de las pizzas congeladas, que son la mejor muestra de que lo que exigen los consumidores a las compañías es que los ayuden a pasar la crisis sin realizar grandes aumentos", enfatizó Olivetto.
Todo en casa
Las fuentes del supermercadismo consultadas por nuestro diario coincidieron en señalar el crecimiento sostenido de la demanda de los productos de segundas y terceras marcas y de menos gramaje."El consumidor, como no puede tomar la decisión de dejar de comprar ciertos productos, lo que hace es pasarse a una segunda o tercera marca y en envases más pequeños", dijo el encargado de un supermercado.
"Las ventas siguen cayendo, a pesar deque los precios se mantuvieron y algunos tienden a bajar por la recesión", explicó Guillermo Saccomani, presidente de la Cámara de Supermercados de Tucumán. "¿El aguinaldo? parece que no existió o la gente lo guardó, pero no consumió nada que no sea indispensable", añadió.
"Por una cuestión de real necesidad o por austeridad, lo que está claro es que todos bajamos nuestra calidad de vida", opinó el secretario de Comercio de la Federación Económica de Tucumán, Ricardo Fernández. "La gente pregunta, como los niños, para cuánto me alcanza, antes de comprar". "Y no compra nada que no sea imprescindible", concluyó.
"Todos, sean de clase alta, media o baja, se comportan de la misma manera en estos momentos, dice Guillermo Olivetto, gerente de la consultora. "Unos lo hicieron por real necesidad; otros por incertidumbre, ya que el patrón de consumo es recesivo", añadió.
Este comportamiento repercutió enormemente en los centros de compras, ya que en el primer semestre de 2002 se produjo una caída del 13,3% en los volúmenes de consumo en súper e hipermercados con respecto al mismo período del año pasado.
Y a pesar de que en junio debería haberse reflejado el aguinaldo en los volúmenes de venta de las cadenas, la tendencia negativa se profundizó: en junio de 2002 el volumen de consumo fue un 20,1% menor que en junio de 2001.
La baja del 13,3% en el volumen de ventas semestral fue acompañada por un incremento del 25,6% en el precio promedio de los productos. "Fue el peor semestre en los últimos diez años", añadió Olivetto.
En tanto, la tendencia negativa en las ventas de junio que provocó que cayera un 20,1% en comparación del año pasado, estuvo acompañado por una suba del precio promedio del 52,1%.
Las causas
Los responsables del estudio reconocieron en un informe que remitieron a LA GACETA que este fenómeno se produjo por el fuerte impacto del aumento de los precios en un contexto recesivo que no contempló indexación de salarios. De este modo, ante el menor poder de compra de los sueldos, el consumidor no encontró otra alternativa que reasignar el dinero y disminuir el volumen de sus compras, de sus gastos.
Así, se afectaron en mayor medida las ventas en categorías "prescindibles" y las compras se concentraron en productos "de primera necesidad".
Categorías
La caída en el consumo se hace más evidente en jugos líquidos, productos congelados y golosinas, categorías de productos que fueron abandonados en gran medida por el aumento de los precios.
Mientras que las categorías que más crecen son las que pertenecen a la canasta básica, como fideos, arroz, leches y mantecas, ya que su consumo es indispensable para la mayoría de los consumidores.
"Sólo crecen los productos vinculados a cocinar o comer en el hogar, con la excepción de las pizzas congeladas, que son la mejor muestra de que lo que exigen los consumidores a las compañías es que los ayuden a pasar la crisis sin realizar grandes aumentos", enfatizó Olivetto.
Todo en casa
Las fuentes del supermercadismo consultadas por nuestro diario coincidieron en señalar el crecimiento sostenido de la demanda de los productos de segundas y terceras marcas y de menos gramaje."El consumidor, como no puede tomar la decisión de dejar de comprar ciertos productos, lo que hace es pasarse a una segunda o tercera marca y en envases más pequeños", dijo el encargado de un supermercado.
"Las ventas siguen cayendo, a pesar deque los precios se mantuvieron y algunos tienden a bajar por la recesión", explicó Guillermo Saccomani, presidente de la Cámara de Supermercados de Tucumán. "¿El aguinaldo? parece que no existió o la gente lo guardó, pero no consumió nada que no sea indispensable", añadió.
"Por una cuestión de real necesidad o por austeridad, lo que está claro es que todos bajamos nuestra calidad de vida", opinó el secretario de Comercio de la Federación Económica de Tucumán, Ricardo Fernández. "La gente pregunta, como los niños, para cuánto me alcanza, antes de comprar". "Y no compra nada que no sea imprescindible", concluyó.







