Un violento asalto conmocionó a Santa Lucía

Un cañero y su hijo fueron heridos con disparos de arma de fuego porque se resistieron al atraco.

A QUEMARROPA. Los familiares de los Juárez muestran la ropa ensangrentada de las víctimas.
A QUEMARROPA. Los familiares de los Juárez muestran la ropa ensangrentada de las víctimas.
25 Septiembre 2005
CONCEPCION.- Padre e hijo fueron baleados en Santa Lucía al resistirse a un violento asalto del que fueron víctimas en la tarde de ayer, cuando en la casa que habitan dos desconocidos intentaron arrebatarles dinero con el que pagaban a zafreros. El hecho se registró alrededor de las 12.45 en la calle San Martín sin número del barrio Avellaneda de esa localidad. Las víctimas son Héctor Juárez (50 años) y su hijo Víctor (18).
El primero recibió tres balazos: uno en el abdomen, otro en una pierna y el restante en el pie. Víctor, en tanto, acusó un impacto de proyectil en una pierna y otro le rozó la oreja izquierda.
Don Héctor se encontraba internado en delicado estado en el hospital Centro de Salud de la capital, donde después de habérsele realizado los estudios de rigor, fue operado para extraerle el proyecto que tenía alojado en el estómago. Su hijo también permanece en el mismo nosocomio, pero está fuera de peligro.
Los delincuentes eran tres en total, aunque sólo dos irrumpieron en la vivienda de los Juárez portando armas de gruesos calibres y con el rostro cubierto con capuchas. Un tercero quedó en la butaca de conductor de un auto Senda bordó, vidrio polarizado, en el que llegaron y luego se dieron a la fuga.

Balacera
En el momento del atraco, en el living del inmueble se encontraban repasando una planilla de pago Juan, contratista de una finca cañera, y su hermano Víctor. Estaban sentados frente a frente y ante una mesa. Algunos obreros, después de haber cobrado, se retiraron del lugar.
Fue en ese instante cuando llegaron los delincuentes que, según descripciones, vestían camperas azules similares a las que se provee a los vigilantes privados. En las espaldas tenían letras blancas que los testigos no alcanzaron a leer.
"Todo fue rápido. Los tipos entraron a punta de pistola exigiendo que se les entregara el dinero. Entonces mi papá Héctor escuchó los gritos y salió desde una pieza para enfrentarse con ellos. Oí cuando dijo: ?miralos a estos lo que están haciendo?. Con mi mamá, Josefa Carrera, y mi hermana, Eusebia, permanecíamos en la cocina. Después se desencadenó la balacera", comentó Lucía Juárez.
Don Héctor había encarado directamente a uno de los asaltantes tratando de arrebatarle el arma, que sería una pistola similar a la que utilizan las fuerzas de seguridad. Fue cuando recibió a quemarropa un balazo en el abdomen y otros dos en las partes bajas de su cuerpo.
A la rencilla se sumaron también Juan y Víctor. Este último, al darse cuenta de las heridas que había sufrido, terminó desvaneciéndose a los pocos minutos.
Abrumados por la reacción de los ocupantes de la vivienda, los desconocidos salieron corriendo y sin el dinero que procuraron tomar.
"Uno de los delincuentes era alto, y el otro, más bajo. Los vi cuando salieron corriendo y tomaron el auto Senda con vidrios polarizados", comentó un vecino. Ambos heridos fueron trasladados al hospital local y luego de recibir las asistencias de emergencia, fueron derivados al Centro de Salud.

Pistas firmes
Efectivos de la Brigada de Investigaciones de la Regional Oeste desplegaban ayer un intenso operativo en procura de dar con los asaltantes, aunque el esfuerzo fue en vano Un informante dijo que había algunas pistas sobre los posibles autores del hecho y no se descarta que hayan sido ex policías. Por cómo actuaron, los investigadores creen que los asaltantes sabían que los Juárez iban a pagar ayer los sueldos a los trabajadores. En el caso tomó intervención la fiscal Mónica García de Targa, del Centro Judicial de Monteros. (C)

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