25 Septiembre 2005 Seguir en 
CONCEPCION.- Los accidentes de tránsito en rutas del interior de la provincia, pese a los controles viales, no cesan y siguen sumando muertos y heridos. El viernes a la noche, en la ruta provincial 329, un hombre perdió la vida y dos mujeres resultaron con graves lesiones, tras estrellarse el auto en que iban contra el costado del último carro cañero que salía de un camino lateral a la altura de la Ciudacita.
Al parecer, los acoplados no disponían de la banda reflectiva lateral, y por eso no fueron advertidos en medio de la oscuridad. La víctima fatal fue identificada como Dante Roberto Correa, de Huasa Pampa, conductor de un Fiat Duna que circulaba en dirección al oeste.
En una semana, los percances automovilísticos en las carreteras dejaron el saldo de tres muertos y 18 heridos. El anterior se produjo en la ruta 38, cerca del río Romano, de Monteros, cuando dos autos chocaron frontalmente. A causa de este accidente murieron dos maestras y otras cinco personas resultaron heridas.
El de Ciudacita, ubicada a 17 kilómetros al este de esta ciudad, se produjo a las 20.30. En el Fiat Duna que manejaba Correa iban de acompañantes Julia Zurita (49 años) y su hija Ester Véliz (18), ambas de esa localidad. "Ellas habían ido a La Trinidad a hacer las compras. Volvían a la casa y, como ya era de noche, hicieron dedo. El remisero se ofreció a llevarlas sin cobrarles nada porque ya había terminado su trabajo", aseguró Roberto Véliz, pariente de las heridas.
El joven no se separó ni un instante de la cama de Ester, su hermana, que tuvo que ser operada por el tremendo golpe que sufrió en la cabeza. En tanto que Julia, su madre, terminó con fracturas de costillas. "Ellas, por lo que me contó mi mamá, no conocían al hombre que las llevó. Sí se acuerda perfectamente de que el carro no tenía luces", agregó.
Todo indica que el hombre circulaba a alta velocidad cuando imprevistamente se dio con los volquetes que salían de un camino de tierra, tirados por un tractor conducido por Mario Verdud. Este transporte se encaminaba en la misma dirección del auto. Correa nada pudo hacer para evitar chocar contra el costado del último carro cañero.
En medio de la oscuridad absoluta, el impacto producido en medio de la rastra fue tremendo. El auto quedó totalmente destruido y los cuerpos de las víctimas atrapados entre los hierros retorcidos. Las rastras se detuvieron metros más adelante. Los bomberos de la zona tardaron varias horas para rescatar a las víctimas. Correa falleció cuando era trasladado al Hospital Padilla. (C)
Al parecer, los acoplados no disponían de la banda reflectiva lateral, y por eso no fueron advertidos en medio de la oscuridad. La víctima fatal fue identificada como Dante Roberto Correa, de Huasa Pampa, conductor de un Fiat Duna que circulaba en dirección al oeste.
En una semana, los percances automovilísticos en las carreteras dejaron el saldo de tres muertos y 18 heridos. El anterior se produjo en la ruta 38, cerca del río Romano, de Monteros, cuando dos autos chocaron frontalmente. A causa de este accidente murieron dos maestras y otras cinco personas resultaron heridas.
El de Ciudacita, ubicada a 17 kilómetros al este de esta ciudad, se produjo a las 20.30. En el Fiat Duna que manejaba Correa iban de acompañantes Julia Zurita (49 años) y su hija Ester Véliz (18), ambas de esa localidad. "Ellas habían ido a La Trinidad a hacer las compras. Volvían a la casa y, como ya era de noche, hicieron dedo. El remisero se ofreció a llevarlas sin cobrarles nada porque ya había terminado su trabajo", aseguró Roberto Véliz, pariente de las heridas.
El joven no se separó ni un instante de la cama de Ester, su hermana, que tuvo que ser operada por el tremendo golpe que sufrió en la cabeza. En tanto que Julia, su madre, terminó con fracturas de costillas. "Ellas, por lo que me contó mi mamá, no conocían al hombre que las llevó. Sí se acuerda perfectamente de que el carro no tenía luces", agregó.
Todo indica que el hombre circulaba a alta velocidad cuando imprevistamente se dio con los volquetes que salían de un camino de tierra, tirados por un tractor conducido por Mario Verdud. Este transporte se encaminaba en la misma dirección del auto. Correa nada pudo hacer para evitar chocar contra el costado del último carro cañero.
En medio de la oscuridad absoluta, el impacto producido en medio de la rastra fue tremendo. El auto quedó totalmente destruido y los cuerpos de las víctimas atrapados entre los hierros retorcidos. Las rastras se detuvieron metros más adelante. Los bomberos de la zona tardaron varias horas para rescatar a las víctimas. Correa falleció cuando era trasladado al Hospital Padilla. (C)







