Una imprudencia habría provocado un trágico accidente sobre la ruta 38

El choque ocurrió en Monteros, y una docente murió y otras seis personas sufrieron heridas. Las docentes iban en un Fiat Duna hacia Teniente Berdina. Las colisionó un Peugeot 504, en el que viajaban dos hombres hacia el sur.

ESCENA CAOTICA. En primer plano se advierte el Peugeot 504 de los dos hombres que regresaban a la capital. Detrás, el Fiat Duna en el que iban las maestras. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
ESCENA CAOTICA. En primer plano se advierte el Peugeot 504 de los dos hombres que regresaban a la capital. Detrás, el Fiat Duna en el que iban las maestras. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
23 Septiembre 2005
CONCEPCION.- Una docente murió y otras seis personas resultaron heridas (cuatro de ellas de gravedad), a causa de un trágico accidente de tránsito que se registró, ayer a la mañana, en la ruta 38, a unos 200 metros al sur del puente sobre el río Romano, en Monteros.
La tragedia ocurrió a las 7.40 cuando un auto Peugeot 504, al parecer, se adelantó en plena curva a una formación de vehículo que iba adelante y colisionó frontalmente contra un Fiat Duna que venía en sentido contrario con cinco maestras. Este último rodado era conducido por Andrea Rojas, que, a raíz de las graves heridas sufridas, murió a las 15.30 en el hospital Padilla.
A ella la acompañaban Elena Barcat, Romina Ituarte, Nancy Nieto y Zulema Urueña, todas -al igual que la fallecida- domiciliadas en Monteros.
Las educadoras, según se informó, se dirigían a cumplir sus labores diarias en la escuela del pueblo Teniente Berdina, ubicado al oeste de Famaillá.
El Peugeot 504, que circulaba en dirección al sur, era conducido por Gustavo Eduardo Sáez. Con él iba Antonio Raúl Guerra. Los dos hombres son de San Miguel de Tucumán.
La colisión fue impresionante. El Duna quedó totalmente destruido y con los cuerpos de las víctimas atrapados entre los hierros retorcidos. En tanto el Peugeot, sufrió menos daños y fue a parar en la cuneta del lado oeste.

Cuerpos atrapados
Bomberos Voluntarios de Monteros desplegaron una ardua tarea hasta lograr rescatar a las docentes. "En principio se deduce que el Peugeot salió de su carril en la curva.
Algunos dicen que trató de adelantarse a otros rodados, sin advertir que, en sentido contrario, venía el auto con las maestras. Eso se determinará en las investigaciones y en las pericias que se practicarán. Lo cierto es que el reventón del choque alarmó a todos los vecinos de esta zona", comentó un alto oficial de la Policía. "Fue como una explosión.
Cuando fuimos a ver lo que había sucedido, nos dimos con el cuadro impresionante del Fiat totalmente destrozado y con las maestras atrapadas en su interior. Algunas estaban conscientes y se quejaban de dolor. El tránsito de inmediato se transformó en un caos", comentó Carlos Aparicio, vecino de la zona.
Las cinco maestras y los dos hombres fueron trasladados al hospital de Monteros. Allí, las primeras en ser derivadas al Padilla fueron Rojas y Barcat, al determinarse que sus estados eran de extrema gravedad.
Posteriormente, al mismo nosocomio se trasladó a Ituarte, a Nieto y a Sáez. Rojas presentaba un severo traumatismo encefalocraneano.
"Todos los pacientes que se derivaron desde este hospital al Padilla acusaban politraumatismos.
La que sin dudas estaba en una situación extrema era Rojas. A los accidentados se les brindó la atención de emergencia correspondiente. Quedaron internados aquí Urueña y Guerra, a quienes probablemente se les dé de alta en las próximas horas", informó la doctora María Cristina Rodríguez, subdirectora del hospital de Monteros.
En el caso tomó intervención la fiscal Mónica García de Targa, del Centro Judicial de Monteros. (C)