22 Septiembre 2005 Seguir en 
Más de 300 kilos de carne que eran transportados sin ningún tipo de medidas de higiene, y que además habrían sido obtenidos por cuatreros, fueron secuestrados por personal de la Brigada Sur, al mando de los comisarios Guillermo del Lugo y Antonio Quinteros.
Los policías estaban realizando controles viales sobre la ruta 38, cuando advirtieron la presencia de un camión Ford 350 blanco, al que intentaron interceptar.
Pero, según la información oficial, el conductor aceleró e intentó escapar. Los policías, entonces, lo persiguieron y lograron atraparlo antes de llegar a su domicilio, en el barrio Municipal.
Al controlar la carga, se dieron con gran cantidad de achuras y medias reses, tiradas en el piso del rodado, del cual salía un olor nauseabundo. Médicos veterinarios constataron posteriormente que la carne no era apta para consumo humano, por lo que la Justicia ordenó secuestrarla y destruirla.
Los policías estaban realizando controles viales sobre la ruta 38, cuando advirtieron la presencia de un camión Ford 350 blanco, al que intentaron interceptar.
Pero, según la información oficial, el conductor aceleró e intentó escapar. Los policías, entonces, lo persiguieron y lograron atraparlo antes de llegar a su domicilio, en el barrio Municipal.
Al controlar la carga, se dieron con gran cantidad de achuras y medias reses, tiradas en el piso del rodado, del cual salía un olor nauseabundo. Médicos veterinarios constataron posteriormente que la carne no era apta para consumo humano, por lo que la Justicia ordenó secuestrarla y destruirla.







