"Si no nos ayudamos entre nosotros, nos va a ir muy mal"

Gerardo Carino recibió un tiro cuando perseguía a tres delincuentes. El hombre vio cómo los agresores golpeaban a una joven en Villa Carmela, y no dudó en seguirlos.

EL HEROE Y LA VICTIMA. Carino muestra cómo le quedó el brazo tras el impacto. A su lado, Silvana Ríos, quien resultó golpeada. LA GACETA / HECTOR PERALTA
EL HEROE Y LA VICTIMA. Carino muestra cómo le quedó el brazo tras el impacto. A su lado, Silvana Ríos, quien resultó golpeada. LA GACETA / HECTOR PERALTA
21 Septiembre 2005
En sus 10 años como chofer de taxis y de remises vio de cerca la inseguridad. Por eso, sabe que en un momento difícil no hay nada mejor que recibir ayuda. Aunque en esas circunstancias resulte herido, como le pasó el sábado, cuando, mientras perseguía a tres delincuentes que habían golpeado a una joven, recibió un balazo en el brazo. Gerardo Carino rechaza el mote de "héroe", pero sabe que su acción no fue común.
"Me gustaría que alguien hiciera lo mismo por mi hija", indicó.El sábado, Carino había llevado su auto a un taller del barrio Malvinas, en Villa Carmela. "Estábamos ahí, y escuchamos gritos. Cuando salimos, vimos que le estaban pegando a una chica, y que después, los tipos salieron corriendo hacia una cancha. Ni lo pensé, y los empecé a seguir, junto al padre de ella", afirmó.
Ya era de noche, por lo que el peligro aumentaba. "Ya los estábamos alcanzando, cuando oí que uno gritaba ?meteles bala?, y sentí los tiros. Me tiré al piso, y después me levanté y los seguí corriendo. Hasta que sentí un dolor muy fuerte en el brazo, como si me hubieran quemado, y ahí nos paramos", relató.
Entonces volvieron hasta el taller, sacaron el auto y continuaron la persecución, pero ya no pudieron alcanzar a los delincuentes, que se habían llevado un teléfono celular.
Después, Carino fue hasta la comisaría de Cebil Redondo; contó lo que había pasado, y desde allí se fue al hospital Padilla. "La bala me atravesó limpita el brazo. Pasó entre los dos huesos. Por suerte no tocó ninguno, pero todavía me duele", dijo mientras miraba el agujero que tiene en el brazo izquierdo.
"Mi papá murió de un infarto en el centro, y nadie se acercó a ayudarlo. Los vecinos llamaron a los bomberos, que, en vez de llevarlo al hospital, lo llevaron a una comisaría. Creo que si no nos ayudamos entre nosotros, nos va a ir muy mal", reflexionó el hombre, mientras lo escuchaba su esposa, Mirta.
La mujer tiene su historia particular. Hace tres años le quisieron robar la moto y se resistió, provocando que el delincuente se cayera.
Justo en ese momento pasaba un patrullero, que detuvo al ladrón. La pareja se ríe cuando LA GACETA le pregunta dónde guardan los trajes de superhéroes. "Somos así. No queremos sobresalir, pero si es necesaria nuestra colaboración, bueno, la damos", dijo él.
Silvana Ríos, la chica a la que golpearon el sábado, también se mostró agradecida, al igual que su madre, Gladys. "Lo único que no estuvo bien fue lo que hicieron en la comisaría, donde no me quisieron tomar la denuncia. Menos mal que vinieron policías de Tafí Viejo y de la Brigada. Estos tipos podrían haber matado a este señor", dijo la mujer. Carino ya volvió a su trabajo. "Héroe o no, hay que darle de comer a la familia", dijo, con una sonrisa.

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