20 Septiembre 2005 Seguir en 
¿Crimen pasional o un ajuste de cuentas por motivos económicos? Esa es la pregunta que se hacen los policías que investigan el brutal asesinato que acabó con la vida de Stella Maris Mansilla, de 38 años, que sacudió ayer la calma de Villa Urquiza.
El presunto autor del crimen, identificado como José Roberto "Chicho" Gómez, fue capturado en Villa Mariano Moreno después de haber estado prófugo durante más de siete horas.
Eran las 5.20 de ayer cuando la víctima llegaba a su casa de calle José Ramírez de Velazco al 1.200. Había detenido la marcha del automóvil Corsa en el que se trasladaba para abrir la puerta del garaje y, en medio de la oscuridad, el hombre, que la habría estado esperando oculto, se paró a la par de la puerta del acompañante, y efectuó dos disparos. Uno de ellos impactó en la cabeza de Mansilla y, el otro, en su brazo derecho.
El atacante, después de haber disparado, huyó del lugar. Los familiares de Mansilla la llevaron al hospital Avellaneda, donde llegó sin vida.
Sin embargo, según informaron fuentes cercanas a la investigación, uno de los cuatro hijos menores de la víctima, escuchó que su madre, antes de que se produjeran los disparos, gritó: "¡pará, ?Chicho?, calmate, no tirés!". Con esta pista, los uniformados, bajo el mando del titular de la seccional 5ª, Pedro Duque, y el oficial Angel Garrido, supervisados por el comisario mayor Nicolás Barrera, comenzaron a buscar al sospechoso.
Pero a las 10, en la seccional 6ª, se presentó Juan Carlos Benzi, amigo de Gómez, y afirmó que se había enterado del hecho y que tenía serias sospechas de que aquel podría haber sido el autor del crimen. Dijo además que el sospechoso, que vive en una casa que él le presta desde hace varios meses, lo había hablado a la mañana muy nervioso.
Allanamiento
Con la autorización del testigo, una comisión policial al mando del subcomisario Miguel Nieva y del oficial Martín Moyano, supervisados por los comisarios Raúl Ferreyra, Héctor Rubén Gómez y Juan Roberto Ronveaux se trasladó a la casa de Villa Mariano Moreno.
Allí, cerca del mediodía, encontraron al sospechoso, sentado en una silla. Muy cerca de él, había un arma con la que, al parecer, pensaba quitarse la vida. Además de detenerlo, los uniformados secuestraron la pistola con la que aparentemente le quitó la vida a la mujer.
Desgaste
El hombre no es un desconocido para la familia. La pareja habría convivido en el domicilio de la víctima durante un año por lo menos. Pero los problemas surgieron cuando Mansilla le entregó un vehículo para que lo reparara y lo vendiera. Este hizo el negocio, pero adquirió otro auto y lo puso a su nombre y no al de la mujer. La relación habría terminado allí; pero, en realidad, los problemas recién comenzaban.
Según los investigadores, los allegados a Mansilla, como represalia, habrían incendiado el auto del acusado. Gómez, desde ese momento, comenzó a pedirle a su ex pareja que le diera dinero por el vehículo y, como la mujer se negaba a hacerlo, habría comenzado a amenazarla.
Según otros testimonios recogidos por la Policía, el sospechoso estaba celoso porque su ex mujer mantenía una relación amorosa con otro hombre. Las peleas llegaron a su fin ayer cuando había decidido esperarla en la puerta de su domicilio para matarla.
El caso quedó en manos del fiscal subrogante IX Arnoldo Suasnábar y del secretario Juan Carlos Lionti.
El presunto autor del crimen, identificado como José Roberto "Chicho" Gómez, fue capturado en Villa Mariano Moreno después de haber estado prófugo durante más de siete horas.
Eran las 5.20 de ayer cuando la víctima llegaba a su casa de calle José Ramírez de Velazco al 1.200. Había detenido la marcha del automóvil Corsa en el que se trasladaba para abrir la puerta del garaje y, en medio de la oscuridad, el hombre, que la habría estado esperando oculto, se paró a la par de la puerta del acompañante, y efectuó dos disparos. Uno de ellos impactó en la cabeza de Mansilla y, el otro, en su brazo derecho.
El atacante, después de haber disparado, huyó del lugar. Los familiares de Mansilla la llevaron al hospital Avellaneda, donde llegó sin vida.
Sin embargo, según informaron fuentes cercanas a la investigación, uno de los cuatro hijos menores de la víctima, escuchó que su madre, antes de que se produjeran los disparos, gritó: "¡pará, ?Chicho?, calmate, no tirés!". Con esta pista, los uniformados, bajo el mando del titular de la seccional 5ª, Pedro Duque, y el oficial Angel Garrido, supervisados por el comisario mayor Nicolás Barrera, comenzaron a buscar al sospechoso.
Pero a las 10, en la seccional 6ª, se presentó Juan Carlos Benzi, amigo de Gómez, y afirmó que se había enterado del hecho y que tenía serias sospechas de que aquel podría haber sido el autor del crimen. Dijo además que el sospechoso, que vive en una casa que él le presta desde hace varios meses, lo había hablado a la mañana muy nervioso.
Allanamiento
Con la autorización del testigo, una comisión policial al mando del subcomisario Miguel Nieva y del oficial Martín Moyano, supervisados por los comisarios Raúl Ferreyra, Héctor Rubén Gómez y Juan Roberto Ronveaux se trasladó a la casa de Villa Mariano Moreno.
Allí, cerca del mediodía, encontraron al sospechoso, sentado en una silla. Muy cerca de él, había un arma con la que, al parecer, pensaba quitarse la vida. Además de detenerlo, los uniformados secuestraron la pistola con la que aparentemente le quitó la vida a la mujer.
Desgaste
El hombre no es un desconocido para la familia. La pareja habría convivido en el domicilio de la víctima durante un año por lo menos. Pero los problemas surgieron cuando Mansilla le entregó un vehículo para que lo reparara y lo vendiera. Este hizo el negocio, pero adquirió otro auto y lo puso a su nombre y no al de la mujer. La relación habría terminado allí; pero, en realidad, los problemas recién comenzaban.
Según los investigadores, los allegados a Mansilla, como represalia, habrían incendiado el auto del acusado. Gómez, desde ese momento, comenzó a pedirle a su ex pareja que le diera dinero por el vehículo y, como la mujer se negaba a hacerlo, habría comenzado a amenazarla.
Según otros testimonios recogidos por la Policía, el sospechoso estaba celoso porque su ex mujer mantenía una relación amorosa con otro hombre. Las peleas llegaron a su fin ayer cuando había decidido esperarla en la puerta de su domicilio para matarla.
El caso quedó en manos del fiscal subrogante IX Arnoldo Suasnábar y del secretario Juan Carlos Lionti.
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