17 Septiembre 2005 Seguir en 
Una joven de 19 años fue detenida ayer luego de que, tras una larga investigación, se determinó que había asesinado a golpes a su hija recién nacida.
El hecho ocurrió el 7 de agosto de 2002, en la zona del ingenio Leales. Allí vivía una joven de 16 años que, según la Policía, habría ocultado su embarazo. Aquel día, a las 4, la joven sintió dolores de parto y, caminando, se dirigió hasta un cañaveral, donde dio a luz a una nena.
Según ella misma dijo luego, dejó a la beba allí y regresó a la casa a buscar una frazada, aparentemente para abrigarla, pero no volvió más.
A las 7, la criatura fue encontrada por la madre de la jovencita quien, con la Policía, la llevó a la Maternidad, donde falleció pocas horas después. Por la denuncia de los médicos, personal de la seccional 7ª inició la investigación, supervisado por la Fiscalía I.
La prueba más concluyente la aportó la autopsia que le hicieron a la criatura -a quien le habían puesto Milagros-, en la que se determinó que había fallecido a raíz de los golpes que le habían dado.
Teniendo en cuenta que la única que había estado con la beba era su madre, finalmente se determinó que ella habría sido la autora del crimen.
Ayer, los comisarios Víctor Reynoso y Félix Romano y los oficiales Walter Gramajo, Rosa Barrionuevo y Hugo Javier Véliz, de la seccional 7ª, se presentaron en la casa de la acusada, donde la arrestaron.
El operativo fue supervisado por los comisarios Nicolás Barrera y Jesús Gómez. En caso de ser encontrada culpable en un juicio oral, la joven podría ser condenada a prisión perpetua. La carátula es homicidio agravado por el vínculo.
El hecho ocurrió el 7 de agosto de 2002, en la zona del ingenio Leales. Allí vivía una joven de 16 años que, según la Policía, habría ocultado su embarazo. Aquel día, a las 4, la joven sintió dolores de parto y, caminando, se dirigió hasta un cañaveral, donde dio a luz a una nena.
Según ella misma dijo luego, dejó a la beba allí y regresó a la casa a buscar una frazada, aparentemente para abrigarla, pero no volvió más.
A las 7, la criatura fue encontrada por la madre de la jovencita quien, con la Policía, la llevó a la Maternidad, donde falleció pocas horas después. Por la denuncia de los médicos, personal de la seccional 7ª inició la investigación, supervisado por la Fiscalía I.
La prueba más concluyente la aportó la autopsia que le hicieron a la criatura -a quien le habían puesto Milagros-, en la que se determinó que había fallecido a raíz de los golpes que le habían dado.
Teniendo en cuenta que la única que había estado con la beba era su madre, finalmente se determinó que ella habría sido la autora del crimen.
Ayer, los comisarios Víctor Reynoso y Félix Romano y los oficiales Walter Gramajo, Rosa Barrionuevo y Hugo Javier Véliz, de la seccional 7ª, se presentaron en la casa de la acusada, donde la arrestaron.
El operativo fue supervisado por los comisarios Nicolás Barrera y Jesús Gómez. En caso de ser encontrada culpable en un juicio oral, la joven podría ser condenada a prisión perpetua. La carátula es homicidio agravado por el vínculo.







