17 Septiembre 2005 Seguir en 
Más de 60 burros que iban a ser faenados y vendidos en distintas carnicerías fueron secuestrados por personal de la Dirección de Delitos Rurales y Ecológicos de la Policía de Tucumán, supervisados por los comisarios Juan Bautista Carrizo, Ramón Antonio Sosa y José Reinaldo Carrizo.
Los policías habían recibido información de que un grupo de cuatreros se había apoderado de los animales en la zona de los Valles. Los asnos iban a ser trasladados a la zona de Monteros.
Los policías, al mando del oficial Sergio Alejandro Nieto, salieron a la ruta 307 para tratar de interceptar el camión en el que llevaban los animales. Luego de varios inconvenientes, sobre todo teniendo en cuenta que toda la zona estaba nevada, el vehículo fue encontrado a la altura de Tafí del Valle. Allí los policías constataron que en el camión llevaban 63 burros.
El chofer del vehículo no tenía ningún tipo de documentación que certificara dónde habían comprado los animales. Por eso, luego de comunicarle la novedad a la fiscal Mónica Andrea García de Targa, del Centro Judicial de Monteros, se secuestraron los asnos, aunque no se ordenó la detención del transportista.
Luego del operativo, el cacique Miguel Chaile, de la comunidad de los Quilmes, radicó una denuncia en la que advertía que a ellos les habían robado los burros. Los animales serían devueltos a sus propietarios. Ahora se trata de establecer quiénes eran los carniceros que los iban a vender.
Los policías habían recibido información de que un grupo de cuatreros se había apoderado de los animales en la zona de los Valles. Los asnos iban a ser trasladados a la zona de Monteros.
Los policías, al mando del oficial Sergio Alejandro Nieto, salieron a la ruta 307 para tratar de interceptar el camión en el que llevaban los animales. Luego de varios inconvenientes, sobre todo teniendo en cuenta que toda la zona estaba nevada, el vehículo fue encontrado a la altura de Tafí del Valle. Allí los policías constataron que en el camión llevaban 63 burros.
El chofer del vehículo no tenía ningún tipo de documentación que certificara dónde habían comprado los animales. Por eso, luego de comunicarle la novedad a la fiscal Mónica Andrea García de Targa, del Centro Judicial de Monteros, se secuestraron los asnos, aunque no se ordenó la detención del transportista.
Luego del operativo, el cacique Miguel Chaile, de la comunidad de los Quilmes, radicó una denuncia en la que advertía que a ellos les habían robado los burros. Los animales serían devueltos a sus propietarios. Ahora se trata de establecer quiénes eran los carniceros que los iban a vender.







