Un cabo quedó en situación complicada

El proyectil que hirió a un chico en Banda del Río Salí habría salido del arma del uniformado. Una pericia clave.

17 Septiembre 2005
La Justicia, a través de una pericia, intentará establecer qué policía fue el responsable de haber disparado el proyectil que hirió gravemente al niño Juan Facundo Brizuela en julio.
Después de varias semanas, al menor se le extrajo de la cabeza el proyectil que recibió mientras jugaba con sus amigos en la esquina del pasaje Brasil y Paraguay, en Banda del Río Salí. A simple vista, se trata de una bala 11.25, el calibre que utilizan los policías.
El 31 de julio, una comisión policial acudió a sofocar un incidente que se estaba produciendo en el barrio El Palomar. Según los uniformados, durante el procedimiento sólo utilizaron postas de goma. Dijeron que el menor había sido herido por una bala perdida, puesto que varios de los revoltosos que participaron de la pelea habían disparado sus armas, en principio, calibre 22.
Esta versión quedó desmentida cuando los médicos que atendieron al menor descubrieron que también presentaba una herida en la mano. Según los investigadores, esta fue una clara señal de que Facundo habría intentado protegerse durante un tiroteo.

Sospechosos
Por la causa, habían sido detenidos los cabos Omar Manuel Cajal, Marcelino Tello y Adolfo Pérez. También se aprehendió a un menor identificado como "Factura", pero todos fueron liberados al no contar la Justicia con pruebas que los incriminaran. A Facundo, debido a su grave estado de salud no podían operarlo para extraerle el proyectil, el elemento fundamental para determinar quién había sido el autor del disparo. Sin embargo, el niño evolucionó rápidamente y los médicos, después de varios días, extrajeron la bala y posteriormente le dieron el alta.

Pericia clave
Con el proyectil en su poder, el fiscal Alejandro Noguera contó con los elementos necesarios para sospechar de dos de los tres uniformados. Ocurre que sólo uno, en el momento del hecho, portaba una pistola 9 milímetros, mientras que los otros dos, sendas 11.25.
La intención del magistrado es que Gendarmería Nacional realice una pericia en Buenos Aires para determinar con cuál de las dos armas que secuestradas se efectuó el disparo. Sólo por milagro, este no mató al pequeño que ahora se recupera en su casa.

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