28 Julio 2002 Seguir en 
Los cambios ocurridos este año en la economía argentina se sienten en todos las actividades para bien o para mal. Entre los afectados se encuentra el sector de los seguros, cuyo mercado muestra novedades inquietantes en lo que va de 2002. En la lista figuran: aumento en la morosidad del sistema del 30%, caída promedio en las ventas del 25%, incremento en las pérdidas técnicas por mayor siniestralidad y dificultades de muchas compañías para pagar los siniestros o devolver los rescates.
El presidente de la Asociación Tucumana de Productores Asesores de Seguros (ATPAS), Walter Schoos, explicó que, cuando la producción cae, las inversiones no son líquidas y gran parte de los activos están en manos de un Estado quebrado. "Como contraparte de esto nos encontramos que la pesificación ha generado un efecto benéfico en los balances presentados a marzo, que muestran resultados financieros abultados que nada condicen con las pérdidas técnicas del mismo ejercicio. Por lo tanto, las compañías padecen una pronunciada iliquidez maquillada de abundancia. Por la pesificación, sus inversiones lucen más abultadas, pero en la realidad son infinitamente menos líquidas y seguras que antes", remarcó.
Schoos reveló que esta situación llevó a que los accionistas extranjeros "cerraran el grifo", y optaran por no enviar ni un dólar más a sus filiales en Argentina. "Las intrucciones son claras: los ejecutivos locales deberán arreglarse con lo que tienen y generar rentabilidad, pero no pueden esperar nuevos aportes de la matrices, situación que hará que algunas aseguradoras detengan su crecimiento para evitar mayores requerimientos de capital", apuntó.Uno de los aspectos clave para entender la grave crisis que afecta al sector está en la propia estructura del negocio, en la que, cada 100 pesos de venta, 70, en promedio, están destinado al pago de siniestros y 45 a gastos de gestión e intermediación. O sea que desde el vamos el negocio arroja un resultado negativo del 15%, que hasta noviembre pasado era compensado en buena parte, por la ganancia financiera. Pero como el default nacional y el "corralito" sorprendieron al mercado de seguros con el 80% de sus inversiones repartidas entre títulos públicos y plazos fijos, el grueso de las compañías enfrentan problemas de liquidez, que complican el cumplimiento de sus compromisos con los asegurados. Según datos de la Superintendencia de Seguros (SSN) sólo el 15% de los activos del sector "está en la calle", o sea corresponde a cuotas a cobrar, en tanto el 5% restante se reparte entre inmuebles, acciones y fondos de inversión.
La devaluación, la pesificación y las restricciones financieras, sumadas a la fuerte crisis de confianza que afecta a la población impactaron de lleno en el negocio de vida y retiro, ambos con fuertes componentes de tipo voluntario. La ventas de rentas vitalicias previsionales, que en algunos meses bajan más del 90%, así como las pólizas de retiro voluntario, que se retraen 30% y las de vida previsional, que caen más del 20%, son los productos más afectados.
Reestructuración
Schoos comentó que después de los resultados de los balances a junio de este año se producirá un achicamiento del mercado asegurador en el número de aseguradoras. "Habrá una disminución selectiva de operadores, y se deberá lidiar nuevamente con las sentencias judiciales, ya que ya aparecieron fallos donde las indemnizaciones han sido ajustadas al 5% mensual siendo que no ha habido - luego de la catastrofe- herramienta alguna para compensar tamaña desproporción. Si no se pone coto legislativo a esta injusta sanción, las compañías quedarán muy mal paradas", recalcó.
Cuotas mas caras
Una queja constante de los tucumanos es el aumento de las cuotas en sus pólizas. Schoos explicó que el incremento de precios de los seguros se da porque, por ajustes técnicos, las empresas aseguradoras debieron acomodar las tarifas de responsabilidad civil y de cascos como consecuencia de los altos costos de reparación (mano de obra y repuestos). En estos rubros hubo aumentos de hasta el 200%, y el aumento en los seguros se refleja en un 50% promedio, según reconoció el empresario. "Los ajustes en las sumas aseguradas han sido más que importantes y esto conlleva aumento en el precio de los contratos", remarcó Schoos.
Las compañías que operan en Tucumán deben hacer frente al costo de recibir Bocade como pago de sus servicios. Dado que deben girar a sus casas matrices fondos en efectivo, las empresas se vieron obligadas a restringir al mínimo la aceptación de los bonos. "A veces no se consigue efectivo ni pagando tasas del 20%", señaló Schoos.
Opciones de pago
Algunas compañías estarían dispuestos a devolver las sumas aseguradas a un tipo de cambio a 2,20 pesos y otras estudian propuestas como invitar a sus asegurados a renovar la póliza por cuatro años, al término de los cuales recuperarían la suma aseguradora en moneda de original. También, podrían pagar con los bonos del corralito. En el mercado de riesgos patrimoniales hay coincidencia que la situación es menos comprometida, que en vida y retiro. Pero con el seguro automotor como estrella principal, el negocio de riesgos patrimoniales enfrenta dificultades. La más importante de ellas estaría vinculada con la probable distorsión entre la suma asegurada y el valor de mercado de los bienes, lo cual está determinando la aplicación de ajustes por parte de las aseguradoras. "Los precios suben porque aumenta el precio de los autos y de los repuestos, y porque crece la siniestralidad", dice Piero Zuppelli, consultor y asesor del Asociación Argentina de Compañías de Seguros.
El presidente de la Asociación Tucumana de Productores Asesores de Seguros (ATPAS), Walter Schoos, explicó que, cuando la producción cae, las inversiones no son líquidas y gran parte de los activos están en manos de un Estado quebrado. "Como contraparte de esto nos encontramos que la pesificación ha generado un efecto benéfico en los balances presentados a marzo, que muestran resultados financieros abultados que nada condicen con las pérdidas técnicas del mismo ejercicio. Por lo tanto, las compañías padecen una pronunciada iliquidez maquillada de abundancia. Por la pesificación, sus inversiones lucen más abultadas, pero en la realidad son infinitamente menos líquidas y seguras que antes", remarcó.
Schoos reveló que esta situación llevó a que los accionistas extranjeros "cerraran el grifo", y optaran por no enviar ni un dólar más a sus filiales en Argentina. "Las intrucciones son claras: los ejecutivos locales deberán arreglarse con lo que tienen y generar rentabilidad, pero no pueden esperar nuevos aportes de la matrices, situación que hará que algunas aseguradoras detengan su crecimiento para evitar mayores requerimientos de capital", apuntó.Uno de los aspectos clave para entender la grave crisis que afecta al sector está en la propia estructura del negocio, en la que, cada 100 pesos de venta, 70, en promedio, están destinado al pago de siniestros y 45 a gastos de gestión e intermediación. O sea que desde el vamos el negocio arroja un resultado negativo del 15%, que hasta noviembre pasado era compensado en buena parte, por la ganancia financiera. Pero como el default nacional y el "corralito" sorprendieron al mercado de seguros con el 80% de sus inversiones repartidas entre títulos públicos y plazos fijos, el grueso de las compañías enfrentan problemas de liquidez, que complican el cumplimiento de sus compromisos con los asegurados. Según datos de la Superintendencia de Seguros (SSN) sólo el 15% de los activos del sector "está en la calle", o sea corresponde a cuotas a cobrar, en tanto el 5% restante se reparte entre inmuebles, acciones y fondos de inversión.
La devaluación, la pesificación y las restricciones financieras, sumadas a la fuerte crisis de confianza que afecta a la población impactaron de lleno en el negocio de vida y retiro, ambos con fuertes componentes de tipo voluntario. La ventas de rentas vitalicias previsionales, que en algunos meses bajan más del 90%, así como las pólizas de retiro voluntario, que se retraen 30% y las de vida previsional, que caen más del 20%, son los productos más afectados.
Reestructuración
Schoos comentó que después de los resultados de los balances a junio de este año se producirá un achicamiento del mercado asegurador en el número de aseguradoras. "Habrá una disminución selectiva de operadores, y se deberá lidiar nuevamente con las sentencias judiciales, ya que ya aparecieron fallos donde las indemnizaciones han sido ajustadas al 5% mensual siendo que no ha habido - luego de la catastrofe- herramienta alguna para compensar tamaña desproporción. Si no se pone coto legislativo a esta injusta sanción, las compañías quedarán muy mal paradas", recalcó.
Cuotas mas caras
Una queja constante de los tucumanos es el aumento de las cuotas en sus pólizas. Schoos explicó que el incremento de precios de los seguros se da porque, por ajustes técnicos, las empresas aseguradoras debieron acomodar las tarifas de responsabilidad civil y de cascos como consecuencia de los altos costos de reparación (mano de obra y repuestos). En estos rubros hubo aumentos de hasta el 200%, y el aumento en los seguros se refleja en un 50% promedio, según reconoció el empresario. "Los ajustes en las sumas aseguradas han sido más que importantes y esto conlleva aumento en el precio de los contratos", remarcó Schoos.
Las compañías que operan en Tucumán deben hacer frente al costo de recibir Bocade como pago de sus servicios. Dado que deben girar a sus casas matrices fondos en efectivo, las empresas se vieron obligadas a restringir al mínimo la aceptación de los bonos. "A veces no se consigue efectivo ni pagando tasas del 20%", señaló Schoos.
Opciones de pago
Algunas compañías estarían dispuestos a devolver las sumas aseguradas a un tipo de cambio a 2,20 pesos y otras estudian propuestas como invitar a sus asegurados a renovar la póliza por cuatro años, al término de los cuales recuperarían la suma aseguradora en moneda de original. También, podrían pagar con los bonos del corralito. En el mercado de riesgos patrimoniales hay coincidencia que la situación es menos comprometida, que en vida y retiro. Pero con el seguro automotor como estrella principal, el negocio de riesgos patrimoniales enfrenta dificultades. La más importante de ellas estaría vinculada con la probable distorsión entre la suma asegurada y el valor de mercado de los bienes, lo cual está determinando la aplicación de ajustes por parte de las aseguradoras. "Los precios suben porque aumenta el precio de los autos y de los repuestos, y porque crece la siniestralidad", dice Piero Zuppelli, consultor y asesor del Asociación Argentina de Compañías de Seguros.







