28 Julio 2002 Seguir en 
La escalada en los precios de la hacienda en pie, que la semana pasada alcanzó el valor más alto en lo que va de 2002, acumuló un incremento superior al 100% , desde que el gobierno pesificó la economía nacional y devaluó el peso, respecto de su paridad con el dólar.
El sector ganadero, castigado durante casi una década por la escasa rentabilidad que dejaba la actividad en cualquiera de sus variantes productivas, inició así una etapa de recuperación que, a pesar del cierre de mercados externos que provocó la reaparición de aftosa en los rodeos bovinos, se transformó en una de las explotaciones agropecuarias más convenientes para el campo.
No obstante, la primavera de precios que está viviendo el rubro, en momentos que el virus está controlado y se levantaron restricciones para exportar en más de 40 mercados mundiales, podría abrir un frente de conflicto en la plaza doméstica, en especial para el consumo interno de carne vacuna.
En ese contexto, analistas del negocio de ganados y carnes admitieron que los mayores precios que fue logrando la hacienda en pie se trasladó, parcialmente, a las góndolas. Estimaron que el aumento que pagan los consumidores, desde la devaluación del peso hasta ahora, ronda el 40%.
Si se considera que la cotización de las principales categorías vacunas que se venden en el Mercado de Liniers se elevaron en más del 100%, desde enero, así como que los principales indicadores de precios promedio para el ganado en pie rondaron, el viernes, $1,70 por kilo vivo, es esperable que los aumentos se trasladen al mostrador de las carnicerías. De tal forma lo reconocieron sectores mercadistas.Sobre el tema, empresarios del rubro anticiparon que esos mayores precios podrían estar ya vigentes en una o dos semanas, como máximo, porque los supermercadistas no pueden seguir absorbiendo los costos actuales del producto.
Más cautos, representantes de la industria frigorífica que abastece el mercado interno indicaron que, ante la fuerte merma que registra el consumo local de carne vacuna, a raíz del recorte operado en el poder adquisitivo de la población, se intentará evaluar la posibilidad y conveniencia de aumentar el valor de los principales cortes vacunos de mayor venta.
El sector ganadero, castigado durante casi una década por la escasa rentabilidad que dejaba la actividad en cualquiera de sus variantes productivas, inició así una etapa de recuperación que, a pesar del cierre de mercados externos que provocó la reaparición de aftosa en los rodeos bovinos, se transformó en una de las explotaciones agropecuarias más convenientes para el campo.
No obstante, la primavera de precios que está viviendo el rubro, en momentos que el virus está controlado y se levantaron restricciones para exportar en más de 40 mercados mundiales, podría abrir un frente de conflicto en la plaza doméstica, en especial para el consumo interno de carne vacuna.
En ese contexto, analistas del negocio de ganados y carnes admitieron que los mayores precios que fue logrando la hacienda en pie se trasladó, parcialmente, a las góndolas. Estimaron que el aumento que pagan los consumidores, desde la devaluación del peso hasta ahora, ronda el 40%.
Si se considera que la cotización de las principales categorías vacunas que se venden en el Mercado de Liniers se elevaron en más del 100%, desde enero, así como que los principales indicadores de precios promedio para el ganado en pie rondaron, el viernes, $1,70 por kilo vivo, es esperable que los aumentos se trasladen al mostrador de las carnicerías. De tal forma lo reconocieron sectores mercadistas.Sobre el tema, empresarios del rubro anticiparon que esos mayores precios podrían estar ya vigentes en una o dos semanas, como máximo, porque los supermercadistas no pueden seguir absorbiendo los costos actuales del producto.
Más cautos, representantes de la industria frigorífica que abastece el mercado interno indicaron que, ante la fuerte merma que registra el consumo local de carne vacuna, a raíz del recorte operado en el poder adquisitivo de la población, se intentará evaluar la posibilidad y conveniencia de aumentar el valor de los principales cortes vacunos de mayor venta.







