Hay indicios que presagian el fin de la caída económica

El ex secretario de Desarrollo Regional considera que las economías zonales se han visto favorecidas por la devaluación.

28 Julio 2002
A pesar de todos los problemas que aquejan a la economía nacional, Eduardo Poliche, ex secretario de Desarrollo Regional, considera que hay indicios que pueden hacer presumir que la caída puede comenzar a revertirse.

- Pero la gravedad de la actual crisis hace casi imposible revertirla en el corto y mediano plazo
- El problema radica en que esta crisis afectó no sólo a la gestión propia de la economía sino también a las instituciones que le dan sustento. Se pulverizaron los contratos a través de los cuales se manifiestan las distintas operaciones que a diario se ejecutan en los distintos mercados que conforman el quehacer económico nacional. De esta forma se tiñó de incertidumbre el porvenir de cada una de las distintas actividades, por la falta de perspectivas hacia donde se dirigía la gestión global y de cada sector. Son desalentadores los resultados de las distintas medidas que se tomaron, buscando conjurar aunque sea en mínima parte la debacle en que estaba sumida la economía argentina (corralito, devaluación asimétrica, libre flotación posterior).
Los indicadores en el primer trimestre, de caída de producciones -salvo la agropecuaria-, de incremento de las cifras de desocupados y de subocupados, de habitantes bajo la línea de pobreza y de indigencia, son apenas algunos de una multiplicidad de datos negativos que sumían a la población argentina en un pozo depresivo difícil de superar.

- ¿Fue un error hacer descansar en un arreglo con el FMI todas las posibilidades de recuperación de la economía?
- Resultó un poco feliz planteo de las anteriores autoridades económicas, secundadas, prácticamente, por todo el gobierno actual. No obstante, el cambio del equipo económico por otro encabezado por un hombre de claro sentido nacional, y de mayor envergadura en los planteos básicos para sacar al país del marasmo en que se encuentra sumido, obró como un bálsamo, de efecto muy tenue al comienzo, para ir afianzándose con el correr del tiempo.

- ¿En qué sectores destaca esos efectos positivos?
- El mayor efecto se lo notó en el trato con los organismos multinacionales de crédito. Se pasó de una época donde vilipendiar y humillar a la Argentina era una gimnasia de todos los días por parte de personeros de esos organismos y del gigante de América del Norte, como así también de personajes sueltos. Todo ello se realizaba ante la falta de personalidad que evidenciaban las autoridades argentinas. El hecho de hacer notar con humildad pero con firmeza que había ideas con mayor claridad para avanzar a favor de mejores objetivos, hizo recapacitar a esos personeros. Se dieron cuenta que el camino de la humillación y del castigo emprendido, no era el mejor, y que al frente había interlocutores con los que se podía disentir pero que exponían ideas dotadas de seriedad, a las que no convenía tirarlas a la basura.
La postergación de pagos de servicios que se vencían en el presente año a favor del FMI, hacen ver que la actitud es un tanto distinta. Las recientes visitas de altos funcionarios de la administración americana, a pesar de la floja actitud del sector político ? diplomático nacional, hacen ver que el gobierno de EE.UU. está más cerca de emprender acciones de mayor envergadura a favor de la gestión económica argentina.

- Esa mejoría ¿se aprecia también en los mercados?
- Subsiste como un problema de extrema gravedad la vigencia del corralito y del corralón, frente a la que hubo planteos no exitosos del equipo económico. Todo está aparejado con el desmembramiento del sistema financiero y la creación de mercados secundarios ? no institucionalizados ? donde se transan multiplicidad de operaciones que tienen como denominador común que el que pierde casi sin excepción es el sector de los ahorristas.
Esto restringe las posibilidades de créditos hacia las actividades productivas que pudieron haber tenido una mayor recuperación. Sin embargo, el sector agropecuario, a pesar de las predicciones apocalípticas de analistas interesados en su contra, se apresta a concretar un nueva siembra de cosecha fina y gruesa donde se producirá una nueva reconversión que se suma a la de hace varios años. Probablemente bajarán las áreas dedicadas a cultivos tradicionales como el trigo y el maíz, para dejar paso a un avance de la soja y las oleaginosas de las que la Argentina es uno de los mayores exportadores del mundo.

- ¿Y las economías regionales?
Los cultivos regionales, casi sin excepciones, se han visto beneficiados por la devaluación al permitirle mayor competitividad en todos los casos, originada en una mejor inserción en mercados internacionales o aumento de precios de aquellas que debían competir con artículos importados, como el caso del azúcar.
El sector industrial mostró en mayo una muy tenue recuperación del 0,5 % con respecto a abril, y un 3.9% con relación a marzo. Aunque la comparación con lo ocurrido en 2001 muestra un sensible retraso, los datos preliminares de junio y las proyecciones de julio confirmarían la tendencia. También por lo que mostraría que en el cuatrimestre marzo ? julio, la producción industrial estaría en alza al revés de lo que ocurrió en 2000 y 2001 donde cayó 5,3% y 3,9%, respectivamente. ¿Será que se ha producido un quiebre en la curva descendente de esa actividad...?

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