El clamor por justicia no se ha acallado

Reunión en el monolito que recuerda a la adolescente. Los padres de la víctima estuvieron acompañados por Martha Pelloni y por representantes de la Asociación Madres del Dolor.

COMO ANTES. El dolor por el crimen se reavivó en el aniversario. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO COMO ANTES. El dolor por el crimen se reavivó en el aniversario. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
09 Septiembre 2005
CATAMARCA (Enviado especial, Alberto Elsinger). Ada Rizzardo ratificó su búsqueda de la verdad en el acto recordatorio del 15º aniversario del asesinato de María Soledad Morales.La ceremonia, que se realizó en el monolito erigido en el lugar donde fue encontrado el cadáver de la infortunada joven, en las inmediaciones de Parque Daza, contó con la presencia de la hermana Martha Pelloni; representantes de la Asociación de las Madres del Dolor; legisladores catamarqueños, y muchos de quienes participaron de las 83 marchas de silencio que se realizaron después del crimen.
Durante el acto se descubrió una placa recordatoria confeccionada por los familiares de María Soledad, ex compañeras y amigos. "Gracias por enseñarnos el camino de la lucha por justicia y libertad. Que Dios y la Virgen te cuiden por siempre", expresa el texto tallado con letras negras sobre el mármol blanco de 20 por 40 centímetros.
La madre de Marita Verón, tras solidarizarse con la familia Morales, declaró que desde que su hija fue secuestrada hace tres años, rescataron del flagelo de la prostitución a 70 adolescentes que habían sido privadas de su libertad para someterlas a estas prácticas aberrantes.
La representante de la Asociación de Víctimas de Violaciones anunció que esa entidad ha solicitado que se declare por ley el 8 de setiembre de 1990 como Día Nacional de la Víctima.Luego las madres de Sebastián Bordón, Ezequiel Demonty y Hugo Pena rezaron para que acabe la injusticia. El padre de Natalia Melmann agradeció el apoyo de los Morales.
Por último habló el reverendo Rodolfo Barberio, de la Asociación de Lucha contra la Impunidad. "No bajen nunca los brazos, porque la esperanza no es una utopía; es una fuerza que moviliza y ayuda para acabar con la injusticia", remarcó.La mayor concurrencia se registró posteriormente en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, donde el padre Oscar Torres celebró un oficio religioso en memoria de la joven asesinada hace 15 años.

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