25 Julio 2002 Seguir en 
Los productores tucumanos esperan repetir este año la buena campaña de trigo de la temporada anterior, pese al incremento en el costo de los insumos que trajo la devaluación.La siembra del grano, que concluyó hace 20 días en la provincia, fue superior a los pronósticos iniciales, dado que se registró una lluvia a fines de mayo que permitió extender aún más el área cultivada, según reveló a LA GACETA el consultor agropecuario Oscar Ricci.
La superficie con trigo superaría las 100.000 hectáreas, y podría acercarse a las 140.000 hectáreas de la campaña anterior. De cualquier manera, nuevamente será mayor el área sembrada respecto de los valores históricos en la provincia, que oscilan entre 50.000 y 60.000 hectáreas.
"El cultivo se presenta bien, en etapa de crecimiento. Lo que se sembró en mayo está en proceso de ?encañonazón? y el resto en ?macollaje?", señaló Ricci. Aunque se considera prematuro formular pronósticos, existe la idea en el sector cerealero de la provincia de que es posible obtener este año unas 200.000 toneladas de trigo.
Ricci comentó que este año se notó una notable baja en el uso de fertilizantes, lo cual podría incidir en los rendimientos finales. "En el proceso hay varios componentes que impactan en los resultados de una campaña, como el empleo de fertilizantes, las temperaturas, las condiciones hídricas y la aparición de enfermedades", apuntó el experto.
El principal problema que se presentó para los productores fue el aumento en el costo de los insumos, ya que fue más caro fertilizar, pero también subió el precio de las semillas. Sin embargo, las buenas condiciones de los suelos, en cuanto a la humedad, y los precios satisfactorios del trigo, llevaron a que este año se vuelva a apostar por este cultivo.
La superficie con trigo superaría las 100.000 hectáreas, y podría acercarse a las 140.000 hectáreas de la campaña anterior. De cualquier manera, nuevamente será mayor el área sembrada respecto de los valores históricos en la provincia, que oscilan entre 50.000 y 60.000 hectáreas.
"El cultivo se presenta bien, en etapa de crecimiento. Lo que se sembró en mayo está en proceso de ?encañonazón? y el resto en ?macollaje?", señaló Ricci. Aunque se considera prematuro formular pronósticos, existe la idea en el sector cerealero de la provincia de que es posible obtener este año unas 200.000 toneladas de trigo.
Ricci comentó que este año se notó una notable baja en el uso de fertilizantes, lo cual podría incidir en los rendimientos finales. "En el proceso hay varios componentes que impactan en los resultados de una campaña, como el empleo de fertilizantes, las temperaturas, las condiciones hídricas y la aparición de enfermedades", apuntó el experto.
El principal problema que se presentó para los productores fue el aumento en el costo de los insumos, ya que fue más caro fertilizar, pero también subió el precio de las semillas. Sin embargo, las buenas condiciones de los suelos, en cuanto a la humedad, y los precios satisfactorios del trigo, llevaron a que este año se vuelva a apostar por este cultivo.







