La frutilla puede convertirse en artículo de lujo

"A mediados de junio arrancó la cosecha, que viene bien, pese a que los gastos de producción siguieron la cotización del dólar", reveló un técnico del INTA Famaillá.

25 Julio 2002
Los costos de producir frutillas al menos se triplicaron este año respecto de la campaña anterior. Sin embargo, el cultivo en Tucumán, primicia en el país, logró sobreponerse a los embates de la devaluación y presenta un buen nivel de cosecha.
"A mediados de junio arrancó la cosecha, que viene bien, pese a que los gastos de producción siguieron la cotización del dólar", reveló a LA GACETA la ingeniera agrónoma Ana María Bórquez, técnica de las secciones Frutillas y Hortalizas en Invernaderos del INTA Famaillá.
Este año, hubo notables incrementos en los precios de los plásticos para armar bordos, en cintas de riego y en fertilizantes. Pese a ello, los productores -pequeños y grandes- se las ingeniaron para mantener e inclusive incrementar la superficie plantada con frutillas. Es así que de un área de 200 hectáreas que había en Lules con este cultivo, el año pasado se pasó a unas 230 hectáreas, a las que deben sumarse otras 60 hectáreas en Tafí del Valle, que provee de fruta en verano. "Hubo una expansión de la superficie plantada con frutillas, especialmente de parte de los grandes productores, que exportan el producto en fresco a los Estados Unidos", comentó la especialista.

Los precios
Se espera que la cosecha de frutillas, que culminará en noviembre, arroje una producción de 8,7 millones de kilos en toda la provincia. Por efecto de la inflación, este año los precios se presentan más elevados que en períodos anteriores. Cuando comenzó la cosecha se vendía la fruta a entre $7 y $8 el kilo en Buenos Aires, mientras que el año pasado se comercializaba, en esa etapa, a entre $3 y $3,50. Ahora las cotizaciones tienden a la baja, pero siempre a niveles superiores a los de los tiempos de la Convertibilidad. "Aumenta la oferta y caen los precios. Pero la tendencia, al parecer, es a que la frutilla se termine transformando en un artículo de lujo, como fue en años anteriores", destacó Bórquez.El grueso de la frutilla que se produce en Lules se destina al consumo en fresco. Sin embargo, hay una parte que se destina al procesamiento industrial. "Se trata de la fruta que se cosecha a finales de la campaña, que es de menor calidad y más blanda. Esa frutilla vale menos, y más teniendo en cuenta que se encuentra con la cosecha que comienza en Coronda (Santa Fe)", dijo la experta. Tucumán es la segunda región productora de frutillas en el país, por detrás, justamente, de Coronda.

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