27 Agosto 2005 Seguir en 
La Justicia obligó a los jefes de las comisarías de Villa Mariano Moreno y de El Colmenar, y al responsable de la Brigada Norte, a pagar los honorarios de un abogado que presentó un hábeas corpus a favor de un cliente que habría sido sometido a apremios ilegales.
Los Policías, que además deberán hacerse cargo de las costas de la investigación, apelaron la medida.
Fabián Gregorio fue detenido el 28 de julio por personal de la Brigada Norte, acusado de haber asaltado un ómnibus de la línea 101, y fue alojado en la sede de esa dependencia policial.
A los pocos días, en el Juzgado I de Instrucción se presentó Beatriz Magdalena D?Amato, madre del detenido, quien advirtió que su hijo, estaba llevando adelante un tratamiento médico en el Obarrio, y había sido golpeado por los uniformados. Solicitó, además, que lo trasladaran a la comisaría de Villa Mariano Moreno, puesto que -dijo- en la Brigada podrían matarlo.
La denuncia
El 2 de agosto, Yolanda Lilia Gordillo, integrante del cuerpo médico forense de Tribunales, fue hasta Villa Mariano Moreno a revisar a Gregorio. Sin embargo, el oficial de turno -que fue identificado como Mario Alberto Páez- no sólo no le permitió que realizara su tarea sino que, además, la trató de mala manera cuando intentó dejar asentada una queja en el libro de guardia.
La médica denunció este episodio ante la Justicia, y el chofer José Alberto Sánchez, que la había trasladado hasta ese lugar, ratificó sus dichos.
Cuando el juez Alfonso Zottoli se enteró de la situación, ordenó que el detenido fuera trasladado de inmediato a sede judicial y que fuera revisado.
La médica constató que Gregorio había sido salvajemente golpeado en la cabeza, en el rostro y en otras partes del cuerpo, luego de lo cual, el secretario del juzgado, Diego López Avila procedió a tomarle declaración. El detenido reconoció que lo habían golpeado en la Brigada Norte y en las comisarías de El Colmenar y de Villa Mariano Moreno. Ante este panorama, Zottoli decidió que el detenido fuera trasladado al hospital Obarrio hasta tanto la Justicia decida su situación procesal.
También decidió que los comisarios Luis Enrique Alderete (Villa Mariano Moreno), Juan Carlos Soria (El Colmenar) y el subcomisario Víctor Reynoso (Brigada Norte) deberán pagar los honorarios del abogado del detenido, que fueron fijados en $ 1.000, y hacerse cargo de las costas de la investigación que deberá desarrollar el fiscal Alejandro Noguera para comprobar si se produjeron apremios ilegales. También le solicitó al jefe de Policía, Pedro Ledesma, que investigue la actitud del oficial Páez.
El secretario de Seguridad, Osvaldo Nieva, reconoció la gravedad del caso, aunque aclaró que no emitirá opinión hasta tanto se complete la investigación. "Ya se iniciaron los sumarios pertinentes y, si se llega a comprobar que hubo excesos, no dudaremos en castigar a los culpables", afirmó.
Los Policías, que además deberán hacerse cargo de las costas de la investigación, apelaron la medida.
Fabián Gregorio fue detenido el 28 de julio por personal de la Brigada Norte, acusado de haber asaltado un ómnibus de la línea 101, y fue alojado en la sede de esa dependencia policial.
A los pocos días, en el Juzgado I de Instrucción se presentó Beatriz Magdalena D?Amato, madre del detenido, quien advirtió que su hijo, estaba llevando adelante un tratamiento médico en el Obarrio, y había sido golpeado por los uniformados. Solicitó, además, que lo trasladaran a la comisaría de Villa Mariano Moreno, puesto que -dijo- en la Brigada podrían matarlo.
La denuncia
El 2 de agosto, Yolanda Lilia Gordillo, integrante del cuerpo médico forense de Tribunales, fue hasta Villa Mariano Moreno a revisar a Gregorio. Sin embargo, el oficial de turno -que fue identificado como Mario Alberto Páez- no sólo no le permitió que realizara su tarea sino que, además, la trató de mala manera cuando intentó dejar asentada una queja en el libro de guardia.
La médica denunció este episodio ante la Justicia, y el chofer José Alberto Sánchez, que la había trasladado hasta ese lugar, ratificó sus dichos.
Cuando el juez Alfonso Zottoli se enteró de la situación, ordenó que el detenido fuera trasladado de inmediato a sede judicial y que fuera revisado.
La médica constató que Gregorio había sido salvajemente golpeado en la cabeza, en el rostro y en otras partes del cuerpo, luego de lo cual, el secretario del juzgado, Diego López Avila procedió a tomarle declaración. El detenido reconoció que lo habían golpeado en la Brigada Norte y en las comisarías de El Colmenar y de Villa Mariano Moreno. Ante este panorama, Zottoli decidió que el detenido fuera trasladado al hospital Obarrio hasta tanto la Justicia decida su situación procesal.
También decidió que los comisarios Luis Enrique Alderete (Villa Mariano Moreno), Juan Carlos Soria (El Colmenar) y el subcomisario Víctor Reynoso (Brigada Norte) deberán pagar los honorarios del abogado del detenido, que fueron fijados en $ 1.000, y hacerse cargo de las costas de la investigación que deberá desarrollar el fiscal Alejandro Noguera para comprobar si se produjeron apremios ilegales. También le solicitó al jefe de Policía, Pedro Ledesma, que investigue la actitud del oficial Páez.
El secretario de Seguridad, Osvaldo Nieva, reconoció la gravedad del caso, aunque aclaró que no emitirá opinión hasta tanto se complete la investigación. "Ya se iniciaron los sumarios pertinentes y, si se llega a comprobar que hubo excesos, no dudaremos en castigar a los culpables", afirmó.







