26 Agosto 2005 Seguir en 
Un anciano de 83 años fue asesinado por delincuentes que habían entrado a robar a su vivienda, en el departamento mendocino de Guaymallén, y su cuerpo fue hallado maniatado y con signos de haber recibido fuertes golpes en el rostro, según se informó hoy.
La víctima de este nuevo episodio de violencia en contra de personas de avanzada edad, fue identificada como Hermenegildo Domínguez, quien vivía solo en su casa de San José, en la zona de Guaymallén. De acuerdo con lo indicado hoy por el diario local "Uno", el anciano habría sido sorprendido por delincuentes que ingresaron por el fondo de la vivienda, quienes le robaron dinero, joyas y un arma. El episodio se produjo en la víspera, y según lo indicado, el anciano apareció con golpes en el rostro, y maniatado, en el baño de su casa.
En la víspera, pasado el mediodía, los vecinos y unos familiares de Domínguez entraron a la casa de la calle Pedro B. Palacios al 1200, "extrañados de que a esa hora el hombre no hubiera dado señales de vida".
Tras buscarlo por toda la vivienda, se encontraron con el terrible cuadro: "el hombre yacía en el piso del baño con las manos y los pies atados con cinturones y varios golpes en el rostro y la cabeza". Según lo señalado, una vez que los hijos llegaron hasta el domicilio, comprobaron que faltaban varias joyas que atesoraba el hombre, además del dinero que ellos sabían que guardaba y un arma que tenía para defenderse.
Los investigadores de la Policía determinaron que no había cerraduras violentadas, por lo que se especulaba con que el anciano podría haberles abierto la puerta, engañado con algún ardid o porque le hubiesen resultado conocidos.
Pese a ello, los hijos de la víctima señalaron que esta hipótesis no tendría validez, ya que adujeron que, como el hombre vivía solo, era extremadamente desconfiado.
Por eso, los familiares del anciano creen que los asaltantes podrían haber entrado por la puerta trasera de la casa, cuyo fondo da a un terreno baldío.
En tanto, según los vecinos, el hombre se había comunicado telefónicamente con una vecina el miércoles a la noche para despedirse hasta el otro día, algo que hacía habitualmente. El episodio quedó a cargo de la titular del noveno Juzgado de Instrucción de Mendoza, María Alejandra Mauricio. (NA).
La víctima de este nuevo episodio de violencia en contra de personas de avanzada edad, fue identificada como Hermenegildo Domínguez, quien vivía solo en su casa de San José, en la zona de Guaymallén. De acuerdo con lo indicado hoy por el diario local "Uno", el anciano habría sido sorprendido por delincuentes que ingresaron por el fondo de la vivienda, quienes le robaron dinero, joyas y un arma. El episodio se produjo en la víspera, y según lo indicado, el anciano apareció con golpes en el rostro, y maniatado, en el baño de su casa.
En la víspera, pasado el mediodía, los vecinos y unos familiares de Domínguez entraron a la casa de la calle Pedro B. Palacios al 1200, "extrañados de que a esa hora el hombre no hubiera dado señales de vida".
Tras buscarlo por toda la vivienda, se encontraron con el terrible cuadro: "el hombre yacía en el piso del baño con las manos y los pies atados con cinturones y varios golpes en el rostro y la cabeza". Según lo señalado, una vez que los hijos llegaron hasta el domicilio, comprobaron que faltaban varias joyas que atesoraba el hombre, además del dinero que ellos sabían que guardaba y un arma que tenía para defenderse.
Los investigadores de la Policía determinaron que no había cerraduras violentadas, por lo que se especulaba con que el anciano podría haberles abierto la puerta, engañado con algún ardid o porque le hubiesen resultado conocidos.
Pese a ello, los hijos de la víctima señalaron que esta hipótesis no tendría validez, ya que adujeron que, como el hombre vivía solo, era extremadamente desconfiado.
Por eso, los familiares del anciano creen que los asaltantes podrían haber entrado por la puerta trasera de la casa, cuyo fondo da a un terreno baldío.
En tanto, según los vecinos, el hombre se había comunicado telefónicamente con una vecina el miércoles a la noche para despedirse hasta el otro día, algo que hacía habitualmente. El episodio quedó a cargo de la titular del noveno Juzgado de Instrucción de Mendoza, María Alejandra Mauricio. (NA).







