El primero en sentarse en la silla eléctrica fue un vendedor de fruta

Un empleado de Thomas Edison creó la máquina llamada "Sparky" (chispeante). Todavía se utiliza.

26 Agosto 2005
Hace 115 años se produjo en Estados Unidos la primera ejecución de un hombre en la silla eléctrica. Fue en la prisión Auburn de Nueva York. Ese día, 26 de agosto de 1890, William Kemmler, un vendedor de frutas neoyorquino condenado a la pena capital por asesinar con un hacha a su amante, Matilda Ziegler, en Buffalo, murió electrocutado.
Kemmler había cometido el crimen el 20 de marzo de 1888. Ese mismo año fue condenado a muerte. La pena iba a cumplirse el 6 de agosto, pero fue aplazada para el 26. No fue una tarea fácil para los inexpertos verdugos, quienes tuvieron que someterlo a dos descargas para lograr que muriera. La primera fue de 700 voltios, duró 17 segundos y sólo consiguió producir olor a quemado. La segunda fue de 1.030 voltios y duró casi dos minutos.
La primera mujer ejecutada por electrocución fue Martha M. Place, quien había asesinado a su hija Ida, en Brooklyn. La sentencia fue efectivizada en la cárcel de Sing Sing, el 20 de marzo de 1899.
El uso del letal aparato se generalizó en los Estados Unidos de América en el siglo XX, para aniquilar a los criminales. Se mantuvo hasta mediados de los años ?80, cuando se lo cambió por la cámara de gas, que había comenzado a operar en los años 50. Y, en pleno siglo XXI, la cámara de gas está a punto de desaparecer, por el uso de la inyección letal, adoptada por Texas en 1982. En mayo de 2004, James Neil Tucker fue electrocutado en Carolina del Sur en lo que quizá sea, en definitiva, la última vez que se usó este dispositivo. Este tipo de ejecución, sigue vigente en los Estados de Alabama, Florida, Nebraska, Carolina del Sur, Tennessee y Virginia, todos en EE.UU. Con la excepción de Nebraska, donde se mantiene como el único método de ejecución, en los demás Estados americanos los condenados pueden elegir entre una inyección letal y la silla eléctrica.

Una alternativa
Muchos años de experimentos científicos convirtieron la electrocución en un macabro y refinado arte. Fue sugerida en 1886 como una alternativa más humana a la horca y su práctica desempeñó un papel prominente en la disputa entre Thomas Edison y George Westinghouse acerca de las ventajas de la corriente directa sobre la corriente alterna. Por supuesto que ninguno de los dos quería que sus sistemas eléctricos fueran escogidos para este "trabajo". Temían que los consumidores no aceptasen que el mismo tipo de corriente eléctrica que servía para matar criminales fuera el que alimentase su casa.No obstante ello, la primera silla eléctrica fue inventada por Harold P. Brown, quien era empleado de Edison.
La investigación de Brown le sirvió finalmente para el desarrollo de la silla eléctrica. Es por ello que, a menudo, erróneamente se adjudica la invención del dispositivo al creador de la bombilla eléctrica.

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