26 Agosto 2005 Seguir en 
Pasan los días y aún hay varios puntos oscuros en el caso de Natalia Morales, la joven catamarqueña que, después de más de una semana de haber fallecido, fue identificada el miércoles por sus familiares.
María Rosa Morales, la madre de la joven, y Martín Aybar, su padrastro, volvieron a presentarse ayer en Tribunales para aportar nuevos elementos que permitan esclarecer el caso. "Me llama la atención que una mujer haya viajado a Belén para decirme que mi hija iba a estar bien porque trabajaría con ella en su casa. Pero al mes, Natalia habló para decirme que se iba a ir a vivir a Tucumán con su novio", relató. La mujer en cuestión, según explicó Morales, es Luisa Díaz, oriunda de San Fernando del Valle de Catamarca. "Mandé a Natalia porque ella me aseguró que la cuidaría y que se haría responsable, porque mi hija era menor de edad. No descarto, por todo lo que se dijo, que ella la haya captado para que sea prostituta", indicó. La mujer, que hoy regresará a su vivienda de Belén, reconoció que Natalia le había dicho que trabajaba en una casa de videos (no supo dar más precisiones) y que su novio, Julio Daniel Juárez, era carpintero. "No sé si será verdad o mentira. Teníamos entendido que vivían juntos en la pensión, pero aquí se dice que no era así", agregó.
Uno de los puntos que aún debe tratar de determinar la Justicia es la verdadera causa del deceso de la joven, que tenía 18 años y no 22, como ella decía. Se estima que en las próximas horas, el forense enviará el informe definitivo porque, hasta ahora, lo único que se conoce es que falleció por un paro cardiorrespiratorio provocado por una infección, producida, aparentemente, por una operación ilegal.
El documento
Tampoco es clara la razón por la que usaba en Tucumán una identidad falsa. La madre aseguró que una amiga, Andrea Gordillo, le prestó el documento para que ella pudiera viajar, porque al suyo lo había extraviado. Hay que tener en cuenta que Natalia era menor.
Héctor Abraham Mussi, abogado de Juárez, presentó ayer un escrito donde pone a disposición de la Justicia al muchacho para que amplíe su declaración ante el fiscal Arnoldo Suasnábar, que entiende en la causa.
María Rosa Morales, la madre de la joven, y Martín Aybar, su padrastro, volvieron a presentarse ayer en Tribunales para aportar nuevos elementos que permitan esclarecer el caso. "Me llama la atención que una mujer haya viajado a Belén para decirme que mi hija iba a estar bien porque trabajaría con ella en su casa. Pero al mes, Natalia habló para decirme que se iba a ir a vivir a Tucumán con su novio", relató. La mujer en cuestión, según explicó Morales, es Luisa Díaz, oriunda de San Fernando del Valle de Catamarca. "Mandé a Natalia porque ella me aseguró que la cuidaría y que se haría responsable, porque mi hija era menor de edad. No descarto, por todo lo que se dijo, que ella la haya captado para que sea prostituta", indicó. La mujer, que hoy regresará a su vivienda de Belén, reconoció que Natalia le había dicho que trabajaba en una casa de videos (no supo dar más precisiones) y que su novio, Julio Daniel Juárez, era carpintero. "No sé si será verdad o mentira. Teníamos entendido que vivían juntos en la pensión, pero aquí se dice que no era así", agregó.
Uno de los puntos que aún debe tratar de determinar la Justicia es la verdadera causa del deceso de la joven, que tenía 18 años y no 22, como ella decía. Se estima que en las próximas horas, el forense enviará el informe definitivo porque, hasta ahora, lo único que se conoce es que falleció por un paro cardiorrespiratorio provocado por una infección, producida, aparentemente, por una operación ilegal.
El documento
Tampoco es clara la razón por la que usaba en Tucumán una identidad falsa. La madre aseguró que una amiga, Andrea Gordillo, le prestó el documento para que ella pudiera viajar, porque al suyo lo había extraviado. Hay que tener en cuenta que Natalia era menor.
Héctor Abraham Mussi, abogado de Juárez, presentó ayer un escrito donde pone a disposición de la Justicia al muchacho para que amplíe su declaración ante el fiscal Arnoldo Suasnábar, que entiende en la causa.







