25 Agosto 2005 Seguir en 
LIMA.- Un error humano causó el martes la caída de un avión de pasajeros en el norte de Perú, según expertos en aeronáutica civil, en oposición a la versión de la compañía aérea, que la atribuyó a condiciones climáticas y destacó la pericia del piloto para intentar un aterrizaje de emergencia y salvar vidas.
El Boeing 737-200 de Transportes Aéreos Nacionales de la Selva se estrelló en una ruta cercana al aeropuerto de Pucallpa, en la zona selvática peruana, con 98 personas a bordo, 41 de las cuales fallecieron o figuran como desaparecidas, 55 sufrieron heridas y dos resultaron ilesas.
El avión cayó durante un temporal, y el ex presidente de la Asociación de Pilotos y abogado en temas aeronáuticos Víctor Girao afirmó que, ante el mal tiempo, el avión debió buscar un aeropuerto alternativo y no intentar llegar a Pucallpa.
El experto dijo que TANS -empresa de la Fuerza Aérea Peruana- miente cuando sus voceros afirman que hubo mal tiempo o vientos cruzados previos al aterrizaje del avión en Pucallpa, 840 kilómetros al nordeste de Lima.
El vocero de TANS, Jorge Belevan, afirmó que las condiciones meteorológicas adversas causaron la "pérdida" del avión y que el piloto, Octavio Pérez Palma, que murió en el accidente, hizo todo lo necesario para salvar al mayor número de pasajeros.
Un milagro
Los brazos de la madre, que lo sostuvieron con amor y fuerza aún en el momento de la muerte, le permitieron a Juan Carlos Rengifo, de un año, contarse entre los sobrevivientes de la tragedia.
La escena fue una de las que más impactó a los socorristas: Juan Carlos lloraba en los brazos de su madre fallecida. Incluso en el momento final, Ebely González aferró al bebé contra su pecho e hizo que éste sólo sufriera algunos golpes. Madre e hijo eran dos de los miembros de la familia que viajaban en el avión siniestrado.
La prima del bebé, de ocho años, está herida de gravedad, y los abuelos fallecieron.El director del Hospital de Pucallpa, Angel Gutiérrez, informó que entre los sobrevivientes hay pasajeros en condiciones de cuidado y que algunos presentan lesiones "muy severas".
Los bomberos iniciaron la remoción de restos calcinados de la nave porque se presume que, al menos, seis personas continúan desaparecidas. El pantano en el que cayó la nave tiene mucha vegetación y en partes, el agua llega a las rodillas, lo que dificulta la recuperación de los cuerpos. Entre los escombros había parte de la cola de la nave, llantas, asientos y turbinas destrozados.
"El avión está desintegrado; hay víctimas sin cabezas, sin brazos ni piernas", dijo el jefe de la policía. (Télam-SNI)
El Boeing 737-200 de Transportes Aéreos Nacionales de la Selva se estrelló en una ruta cercana al aeropuerto de Pucallpa, en la zona selvática peruana, con 98 personas a bordo, 41 de las cuales fallecieron o figuran como desaparecidas, 55 sufrieron heridas y dos resultaron ilesas.
El avión cayó durante un temporal, y el ex presidente de la Asociación de Pilotos y abogado en temas aeronáuticos Víctor Girao afirmó que, ante el mal tiempo, el avión debió buscar un aeropuerto alternativo y no intentar llegar a Pucallpa.
El experto dijo que TANS -empresa de la Fuerza Aérea Peruana- miente cuando sus voceros afirman que hubo mal tiempo o vientos cruzados previos al aterrizaje del avión en Pucallpa, 840 kilómetros al nordeste de Lima.
El vocero de TANS, Jorge Belevan, afirmó que las condiciones meteorológicas adversas causaron la "pérdida" del avión y que el piloto, Octavio Pérez Palma, que murió en el accidente, hizo todo lo necesario para salvar al mayor número de pasajeros.
Un milagro
Los brazos de la madre, que lo sostuvieron con amor y fuerza aún en el momento de la muerte, le permitieron a Juan Carlos Rengifo, de un año, contarse entre los sobrevivientes de la tragedia.
La escena fue una de las que más impactó a los socorristas: Juan Carlos lloraba en los brazos de su madre fallecida. Incluso en el momento final, Ebely González aferró al bebé contra su pecho e hizo que éste sólo sufriera algunos golpes. Madre e hijo eran dos de los miembros de la familia que viajaban en el avión siniestrado.
La prima del bebé, de ocho años, está herida de gravedad, y los abuelos fallecieron.El director del Hospital de Pucallpa, Angel Gutiérrez, informó que entre los sobrevivientes hay pasajeros en condiciones de cuidado y que algunos presentan lesiones "muy severas".
Los bomberos iniciaron la remoción de restos calcinados de la nave porque se presume que, al menos, seis personas continúan desaparecidas. El pantano en el que cayó la nave tiene mucha vegetación y en partes, el agua llega a las rodillas, lo que dificulta la recuperación de los cuerpos. Entre los escombros había parte de la cola de la nave, llantas, asientos y turbinas destrozados.
"El avión está desintegrado; hay víctimas sin cabezas, sin brazos ni piernas", dijo el jefe de la policía. (Télam-SNI)







