25 Agosto 2005 Seguir en 
Los investigadores están detrás de los pasos de un joven de 23 años que habría sido el que fotografió a una menor con su teléfono celular y que luego distribuyó esas imágenes por internet. El principal sospechoso fue identificado como M. D., que actualmente residiría en Córdoba.
La madre de una menor de 14 años denunció que, durante las vacaciones de julio, la adolescente habría sido embriagada en un drugstore de Villa Urquiza, y que, después de darle una pastilla para que quedara inconsciente, la desnudaron y le tomaron fotos. Las imágenes, según la presentación, fueron difundidas por internet y enviadas a las casillas de mail de varios compañeros de la víctima.
El principal acusado, según los investigadores, tendría antecedentes. Explicaron que regresó de Córdoba, donde vivía con su madre, a Tucumán, donde reside su padre, después de supuestas acusaciones realizadas por jóvenes cordobesas, quienes dijeron que las habían fotografiado desnudas, y que se habían exhibido las imágenes en varias páginas de internet. No se descarta que en las próximas horas, se libre una orden de captura a nivel nacional contra él.
Hasta el momento hay un solo detenido por esta causa. Se trata de J. G., de 18 años, que es hijo del propietario del drugstore de avenida Mitre al 2.300, donde se habría consumado el ataque.
Su abogada, Silvia Furque, presentó un hábeas corpus, puesto que, a su criterio, el juez Víctor Manuel Pérez no había ordenado la detención de su cliente. La profesional adelantó, además, que recién hoy presentará ante la Justicia al hermano de su defendido, sobre quien pesa un pedido de detención.
Otra versión
J.G. declaró ayer ante el fiscal Arnoldo Suasnábar. Según trascendió, desmintió su participación en el hecho, aunque aclaró que él vio todo lo que pasó esa noche, cuya fecha exacta no supo precisar.
El muchacho relató que la menor había tomado cerveza y que ella sola se habría sacado la ropa. Luego dijo que ella comenzó a besar a los cuatro o cinco chicos que se encontraban en el lugar y desmintió categóricamente que se le haya suministrado algún tipo de somnífero para hacerla dormir. Habría reconocido, también, que cuando la joven estaba prácticamente desnuda, uno de los que se encontraban en el lugar, sacó un celular con cámara y tomó las fotografías. Negó que él haya sido quien puso las imágenes en internet. Ayer, miembros de Seguridad Personal de Investigaciones, al mando de los comisarios Alfredo Jiménez y Jorge Urueña, realizaron una inspección ocular en el drugstore.
César Nieva, el abogado de la familia de la menor, solicitó a la Justicia que se realicen las medidas pertinentes para lograr el secuestro del celular que se utilizó. Pidió que se concreten las detenciones de todos los sospechosos de la causa, entre los que figuran M. D., A. G. y P. C. (por el tipo de delito que se les imputa, su identidad se reserva por el momento), y que sean imputados por abuso deshonesto.
La madre de una menor de 14 años denunció que, durante las vacaciones de julio, la adolescente habría sido embriagada en un drugstore de Villa Urquiza, y que, después de darle una pastilla para que quedara inconsciente, la desnudaron y le tomaron fotos. Las imágenes, según la presentación, fueron difundidas por internet y enviadas a las casillas de mail de varios compañeros de la víctima.
El principal acusado, según los investigadores, tendría antecedentes. Explicaron que regresó de Córdoba, donde vivía con su madre, a Tucumán, donde reside su padre, después de supuestas acusaciones realizadas por jóvenes cordobesas, quienes dijeron que las habían fotografiado desnudas, y que se habían exhibido las imágenes en varias páginas de internet. No se descarta que en las próximas horas, se libre una orden de captura a nivel nacional contra él.
Hasta el momento hay un solo detenido por esta causa. Se trata de J. G., de 18 años, que es hijo del propietario del drugstore de avenida Mitre al 2.300, donde se habría consumado el ataque.
Su abogada, Silvia Furque, presentó un hábeas corpus, puesto que, a su criterio, el juez Víctor Manuel Pérez no había ordenado la detención de su cliente. La profesional adelantó, además, que recién hoy presentará ante la Justicia al hermano de su defendido, sobre quien pesa un pedido de detención.
Otra versión
J.G. declaró ayer ante el fiscal Arnoldo Suasnábar. Según trascendió, desmintió su participación en el hecho, aunque aclaró que él vio todo lo que pasó esa noche, cuya fecha exacta no supo precisar.
El muchacho relató que la menor había tomado cerveza y que ella sola se habría sacado la ropa. Luego dijo que ella comenzó a besar a los cuatro o cinco chicos que se encontraban en el lugar y desmintió categóricamente que se le haya suministrado algún tipo de somnífero para hacerla dormir. Habría reconocido, también, que cuando la joven estaba prácticamente desnuda, uno de los que se encontraban en el lugar, sacó un celular con cámara y tomó las fotografías. Negó que él haya sido quien puso las imágenes en internet. Ayer, miembros de Seguridad Personal de Investigaciones, al mando de los comisarios Alfredo Jiménez y Jorge Urueña, realizaron una inspección ocular en el drugstore.
César Nieva, el abogado de la familia de la menor, solicitó a la Justicia que se realicen las medidas pertinentes para lograr el secuestro del celular que se utilizó. Pidió que se concreten las detenciones de todos los sospechosos de la causa, entre los que figuran M. D., A. G. y P. C. (por el tipo de delito que se les imputa, su identidad se reserva por el momento), y que sean imputados por abuso deshonesto.







