22 Agosto 2005 Seguir en 
El fuego destruyó totalmente un minibús ayer a la mañana en la ruta 338, aunque afortunadamente no hubo víctimas personales.
A las 11.40, Diego Alejandro Gómez manejaba el interno 15 de la línea 118, que estaba fuera de servicio. El y su familia iban de paseo a San Javier. Luego de pasar El Rulo, el hombre advirtió que salía humo por la palanca de cambios, por lo que, asustado, le pidió a su familia que bajara de la unidad. Lo hicieron en el momento justo. Inmediatamente el humo se convirtió en una llamarada que se extendió rápidamente. "Nosotros veníamos bajando y lo vimos. Me asusté y me bajé del auto con el matafuegos. El chofer estaba desesperado, pero no podíamos controlar el fuego", indicó Gustavo Ibáñez, un automovilista que colaboró para apagar las llamas.
Desesperados
La desesperación creció cuando se percataron de que el fuego había comenzado a tomar la vegetación del cerro, que, al estar seca, se prendió rápidamente. Por suerte, poco después llegó una autobomba de bomberos de la Policía, cuyos integrantes habían sido alertados por teléfono de lo que sucedía.
Pero para salvar la unidad ya era tarde. El fuego había completado su tarea destructiva: unicamente quedó la estructura metálica. Intervino también personal de la comisaría de El Corte.
A las 11.40, Diego Alejandro Gómez manejaba el interno 15 de la línea 118, que estaba fuera de servicio. El y su familia iban de paseo a San Javier. Luego de pasar El Rulo, el hombre advirtió que salía humo por la palanca de cambios, por lo que, asustado, le pidió a su familia que bajara de la unidad. Lo hicieron en el momento justo. Inmediatamente el humo se convirtió en una llamarada que se extendió rápidamente. "Nosotros veníamos bajando y lo vimos. Me asusté y me bajé del auto con el matafuegos. El chofer estaba desesperado, pero no podíamos controlar el fuego", indicó Gustavo Ibáñez, un automovilista que colaboró para apagar las llamas.
Desesperados
La desesperación creció cuando se percataron de que el fuego había comenzado a tomar la vegetación del cerro, que, al estar seca, se prendió rápidamente. Por suerte, poco después llegó una autobomba de bomberos de la Policía, cuyos integrantes habían sido alertados por teléfono de lo que sucedía.
Pero para salvar la unidad ya era tarde. El fuego había completado su tarea destructiva: unicamente quedó la estructura metálica. Intervino también personal de la comisaría de El Corte.







