En la cárcel se vivió un día de furia

Balas de goma y granadas de gas. El levantamiento se inició en la Unidad 5, y luego se plegaron los internos de la 6. Hubo varios heridos. Denuncias de los padres de los presos. Violencia.

MOMENTOS DE TENSION. Dos jóvenes, familiares de los detenidos, embisten contra la Policía para intentar entrar en la penitenciaría.
MOMENTOS DE TENSION. Dos jóvenes, familiares de los detenidos, embisten contra la Policía para intentar entrar en la penitenciaría.
27 Julio 2005
"Mi hijo avisó que iba a haber un motín, y por eso lo mataron". Las palabras de Norma, la madre de Cristian Beltrán, son una pista para entender lo que sucedió ayer en Villa Urquiza. Fue un día de furia. A las 8, a Beltrán lo asesinaron en el baño de la Sección C del Pabellón 2. Horas después, a las 16, los menores (de más de 18 años) alojados en la Unidad 5 iniciaron una furiosa revuelta, a la cual se sumaron los internos de la Unidad 6 y el anexo de este mismo sector.
Durante cuatro horas, la Policía se enfrentó con los revoltosos; usó balas de goma y gases lacrimógenos para reprimir. Los internos destrozaron las instalaciones y quemaron colchones y ropa. Además, respondieron al ataque con cascotes. En ningún momento se plegaron al motín los presos de la Unidad 1 (condenados) ni los de la 2 (procesados).
Mientras se escuchaban los estampidos, unas 100 personas, la mayoría de ellas mujeres, familiares de los internos, se agolparon frente al portón de entrada de la cárcel, y se enfrentaron con la guardia de Infantería que había acordonado el acceso. Los familiares pedían a los gritos información sobre lo que sucedía. Se vivieron angustiantes momentos cuando algunas mujeres, a los gritos y llorando, intentaron entrar, pero se encontraron con la resistencia policial. "Siempre hacen lo mismo. Los matan a palos y después salen a decir que no pasa nada. Muchos de los que están aquí son delincuentes, pero eso no quiere decir que sean animales", afirmó Blanca Gutiérrez. "Son los mismos guardias los que les venden la droga, y hacen que se peleen entre ellos. Hay que investigar esto", agregó Rosa María Cabeza.
En el penal estuvieron el director, Ernesto Salas; el fiscal Alejandro Noguera; el secretario y el subsecretario de Seguridad, Osvaldo Nieva y Eduardo Di Lella; el secretario de Derechos Humanos, Bernardo Lobo Bugeau, y el legislador José Cano.

Diferencias
A las 20, los disparos cesaron. Nieva, Salas y Lobo Bugeau hablaron con los familiares. "Está todo bien; no hay heridos graves", dijo Salas, quien no pudo explicar el levantamiento. Hubo diferencias entre Salas y Lobo Bugeau. El primero dijo que los heridos eran cuatro (dos de ellos fueron trasladados al hospital Padilla), mientras que el secretario de Derechos Humanos advirtió que eran 12. Recién hoy se podrá hacer un relevamiento de los daños, ya que, por la oscuridad, era imposible hacerlo. Conocer las razones de lo sucedido tardará más. Desde hace semanas, en el penal se viven momentos de tensión. Hace 15 días, un recluso fue internado con una quebradura expuesta y una herida cortante luego de haber peleado con un compañero.

Traslados
El comisario Roberto Pellegrino, director de Pabellones 1 y 2 de Villa Urquiza, dijo que, a raíz de la situación, se decidió llevar internos a Concepción y al anexo. "Decidimos descomprimir la situación con estos traslados", explicó. Esto generó inconvenientes y peleas entre los internos. Los reclusos que fueron trasladados al anexo iniciaron una huelga de hambre. "Hay 700 personas y hay que saber manejarlas para que las cosas no pasen a mayores", dijo, tras el crimen de Beltrán. El motín todavía no había empezado.

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