08 Julio 2005 Seguir en 
Un policía del Comando Radioeléctrico que se encontraba esperando el ómnibus para regresar a su hogar, evitó que se produjera un drama pasional en una guardería de esta ciudad.El suboficial Víctor Gabriel Mansilla estaba esperando el ómnibus de la línea 9 en Salta primera cuadra. De pronto, escuchó que varios transeúntes pedían ayuda policial porque, en el interior de una guardería había un hombre armado que amenazaba con quitarle la vida a una mujer.
El uniformado llegó hasta el lugar y se encontró con una situación extrema. A la par de un automóvil gris, A.E.K., un jubilado de 56 años, que portaba un arma Bersa 9 milímetros, estaba forcejeando con M.C.C., una médica divorciada, de 37 años. Cuando se percató de la presencia del policía, el hombre le pidió que se retirara. "Todo está bien. Váyase, que esto es una cuestión personal", le dijo el hombre. Sin embargo, la profesional le pidió protección porque entendía que su vida corría peligro.
Luego de varios minutos, Mansilla logró desarmar al atacante y, junto a otros policías, supervisados por los comisarios Carlos Paz y Nicolás Barrera, llevaron a la pareja hasta la seccional 1a. Al quitarle el arma, los uniformados comprobaron que tenía cinco proyectiles en el cargador.
En la dependencia policial, la mujer afirmó que había mantenido una relación sentimental con el atacante durante cuatro meses, pero que en enero se pelearon porque ella se enteró de que él estaba casado.
A partir de ese momento, siempre según la denuncia de la víctima, el acusado comenzó a perseguirla y a amenazarla para que siguieran con la relación, pedido al que ella nunca accedió.El hombre quedó aprehendido por disposición de la Justicia, acusado de amenazas de muerte con arma de fuego.
El uniformado llegó hasta el lugar y se encontró con una situación extrema. A la par de un automóvil gris, A.E.K., un jubilado de 56 años, que portaba un arma Bersa 9 milímetros, estaba forcejeando con M.C.C., una médica divorciada, de 37 años. Cuando se percató de la presencia del policía, el hombre le pidió que se retirara. "Todo está bien. Váyase, que esto es una cuestión personal", le dijo el hombre. Sin embargo, la profesional le pidió protección porque entendía que su vida corría peligro.
Luego de varios minutos, Mansilla logró desarmar al atacante y, junto a otros policías, supervisados por los comisarios Carlos Paz y Nicolás Barrera, llevaron a la pareja hasta la seccional 1a. Al quitarle el arma, los uniformados comprobaron que tenía cinco proyectiles en el cargador.
En la dependencia policial, la mujer afirmó que había mantenido una relación sentimental con el atacante durante cuatro meses, pero que en enero se pelearon porque ella se enteró de que él estaba casado.
A partir de ese momento, siempre según la denuncia de la víctima, el acusado comenzó a perseguirla y a amenazarla para que siguieran con la relación, pedido al que ella nunca accedió.El hombre quedó aprehendido por disposición de la Justicia, acusado de amenazas de muerte con arma de fuego.






